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Economía
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MACROECONOMÍA

Salgado avisa de que la recuperación no será rápida pero no espera recaídas

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, advirtió en el Senado de que el proceso de recuperación económica "no será fácil ni rápido", aunque se mostró convencida de que "una vez que vuelva el crecimiento" no habrá "ninguna recaída".

Salgado compareció en la Comisión de Economía de la Cámara Alta, en la que defendió el mayor optimismo del Gobierno en sus previsiones económicas -frente a las de organismos como el FMI- y aseguró que dichas estimaciones "se van cumpliendo, mal que les pese a algunos" y "se van a ir cumpliendo con toda probabilidad en los próximos meses".

La titular de Economía y Hacienda obvió una frase de su discurso -que constaba en el texto facilitado a los medios- en la que se hablaba de los "retos exigentes" que aún quedan y se añadía: "no pudiendo descartar alguna recaída".

Más tarde, en declaraciones a los periodistas, explicó que cuando llegó a ese punto del discurso no leyó esa frase por considerarla "una errata", e insistió en que en el Gobierno están "absolutamente seguros" de que no habrá más recaídas, debido sobre todo a que los planes de estímulo se retirarán de una forma "extraordinariamente gradual" para que eso no ocurra.

Salgado admitió en cualquier caso que "aún quedan por delante momentos difíciles", especialmente en lo que afecta al desempleo, por lo que "habrá que afrontar retos exigentes".

Entre ellos citó el elevado endeudamiento de las familias y las empresas y el exceso de oferta inmobiliaria, que deben seguir bajando, pues "condicionan" la evolución económica.

Recordó que el crédito al sector privado "no puede ni debe crecer al ritmo en que lo hacía antes" por el citado endeudamiento, aunque reconoció que esta corrección debe producirse de forma "gradual" para no dejarles sin financiación a empresas y familias.

Salgado admitió que son necesarias reformas estructurales, pero no aludió a la laboral, que sí pidieron portavoces como el de CiU, Jordi Vilajoana.

En cualquier caso defendió el "dinamismo" del mercado de trabajo, que ha permitido que volvieran a tener un empleo en el segundo trimestre 800.000 personas que lo habían perdido en el primero.

Ésta es "una de las pocas cosas buenas que tiene la temporalidad", dijo la ministra, quien no obstante valoró los esfuerzos para reducirla y admitió la necesidad de reactivar el diálogo social para acordar medidas en el ámbito laboral que impulsen el empleo de calidad y la competitividad.

Los PGE

Al hablar de los Presupuestos Generales del Estado, Salgado volvió a defender la subida de impuestos y explicó que una reforma fiscal de calado y con la que se busquen ingresos suficientes no puede consistir sólo en elevar la tributación a las capas más altas de la sociedad.

Así, recordó que "afortunadamente" éste es un país de clases medias y por eso ellas son la base fiscal, además de subrayar que es importante crear "conciencia fiscal" entre los ciudadanos para que entiendan que los impuestos son necesarios.

Salgado mantuvo un debate con el portavoz del PP en esta comisión, José Manuel Barreiro, quien pidió al Gobierno que "abandone su actitud de arrogancia" y admita que no se pueden sostener ni el elevado déficit ni la deuda pública.

La ministra replicó a Barreiro que "los hechos demostrarán" que los populares "tampoco aciertan" al advertir sobre la deuda pública española, que está muy por debajo de la de otros países que, además, la han elevado sobremanera con sus ayudas directas al sector financiero.

Además pidió al senador popular que "traslade su preocupación" por la deuda a gobiernos altamente endeudados y gobernados por el PP como el de la Comunidad Valenciana o el Ayuntamiento de Madrid.

La ministra también hizo al PP responsable de la "gran expansión" de la burbuja inmobiliaria, que se produjo, dijo, durante las dos legislaturas presididas por José María Aznar.

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