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Economía

SOLUCIONES ANTE LA CRISIS

Pensiones por consumo: una teoría 'made in' Aragón

Una iniciativa aragonesa promueve destinar parte de cada compra que realizan los ciudadanos a su jubilación. Es el llamado ?consumo de bienestar?.

José Luis Orós es el responsable de Pensumo
Pensiones por consumo: una teoría made in Aragón
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El ejercicio de imaginación es, cuando menos, sugerente. Solo hay que pensar que cada vez que se adquiere un producto o un servicio, cada vez que se hace uso de la tarjeta de crédito o que se desprende de un billete de la cartera en un comercio, está ingresando dinero en su plan de pensiones. Es el denominado ‘consumo de bienestar’ y es idea del aragonés José Luis Orós.

«Desde el momento que vemos la luz somos consumidores de miles de productos y servicios lo queramos o no: la luz, el agua, el transporte, el parquin, los alimentos, los muebles, el abono del fútbol, el periódico, las vacaciones en la playa, el coche, la ropa y por supuesto la adquisición más importante: la vivienda, por citar unas pocas», señala en el blog que Orós ha habilitado para la causa.

Ante esta realidad, y las dudas que algunos analistas ofrecen sobre el futuro de las pensiones en España, el Pensumo (pensiones por consumo) se presenta como una solución imaginativa. El comprador, si se mantiene fiel a una marca, tienda o tarjeta, recibirá un porcentaje del precio de sus adquisiciones en forma de capital o renta cuando se jubile. «Un mecanismo tan sencillo y proporcional que, a mayor fidelidad y mayor gasto, conseguiremos un alto grado de seguridad económica», indica el creador de este sistema.

«Es una especie de hucha que te da intereses y que solo puedes abrir el día que te jubiles», explica Orós, para quien a partir de que salga el proyecto adelante, los comerciantes deberán decidir entre ofrecer regalos, descuentos… o aportaciones al plan de pensiones del cliente. «Imagina una localidad como Calatayud o Ejea, donde primas a tus habitantes con este sistema, y consigues que no se vayan a la capital a realizar sus compras», ejemplifica.

Además de fidelizar el consumo, Orós busca garantizar el bienestar social. «Las amas de casa que no cotizan, por ejemplo, tendrían así asegurada una jubilación más tranquila», explica, y recuerda que menos del 30% de la población española cuenta con un plan de pensiones.

Una idea que cuenta con el beneplácito de buena parte de los especialistas aragoneses, como el catedrático de Economía Financiera y Contabilidad, Luis Ferruz: «Es una fórmula fabulosa, una manera de incentivar los planes de pensiones», señala. A su juicio, estas iniciativas darían «estabilidad a los mercados financieros», ya que aunque «las pensiones estatales no peligran», sí que es necesario «reforzarlas» de alguna manera.

Bancos, comercios y administraciones tienen la llave

Un sistema que prima el consumo a través de un plan de pensiones conlleva la implicación de numerosos sectores. Y en ese punto se encuentra esta iniciativa. «Hemos presentando el proyecto a varias entidades financieras y también los políticos han mostrado su interés en llevar a cabo un piloto», asegura José Luis Orós.

También se ha puesto en contacto con la Dirección General Tributaria para aclarar qué tipo de consideración fiscal tendría este sistema, ya que «como no hay nada similar en el mundo, existe una laguna legal».

Y aunque reconoce que «es el peor momento para hablar con los bancos y cajas», tiene muy claro que «este tipo de consumo es el futuro, ya presente» porque «no se ha innovado nada en este campo en años».

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