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GENERAL MOTORS

Bona, en el consejo de vigilancia de Opel

El secretario general de la sección de UGT en Figueruelas es el primer español que forma parte de ese órgano, uno de los más importantes de la estructura de GM en Europa.

Pedro Bona
Bona, miembro del consejo de vigilancia de Opel Vauxhall
JUAN CARLOS ARCOS

El secretario general de la sección sindical de UGT en la planta de General Motors (GM) España, ubicada en la localidad zaragozana de Figueruelas, Pedro Bona, ha sido nombrado como uno de los tres representantes del sindicato IG Metall dentro del consejo de vigilancia de Opel Vauxhall, lo que le convierte en el primer español que accede a este puesto.

Según ha informado el secretario general de la Federación de Metales, Construcción y Afines (MCA) de UGT Aragón, Luis Tejedor, este órgano "tiene una información superior al Consejo de Administración o los accionistas, se discuten temas de estrategia de futuro, nuevos modelos y asuntos muy sensibles, además de que se tiene muy en cuenta su opinión".

En rueda de prensa en Zaragoza, Pedro Bona ha añadido que esta decisión es "fruto del trabajo que la organización ha llevado en los últimos años en el Comité Europeo donde siempre ha habido un miembro de UGT", así como "del trabajo de la planta desde que empezó a tener problemas que obligaron a la toma de decisiones muy importantes".

El Consejo de Vigilancia de Opel Vauxhall está compuesto por veinte miembros, de los que diez son altos directivos de la empresa y otros diez representantes de los trabajadores. De ellos, siete son trabajadores alemanes elegidos por votación y tres proceden de IG Metall.

Por otro lado, Pedro Bona ha informado de que este jueves en un encuentro en Rüsselsheim (Alemania) se ha alcanzado un acuerdo entre la empresa y los trabajadores a nivel europeo, a falta de la aprobación por el Consejo de Administración, que regula la contraprestación que percibirán los trabajadores a cambio del plan de ahorro que supone la aportación, por parte de las plantas, de 265 millones de euros anuales hasta 2014.

"Son unos acuerdos importantísimos ha sido muy difícil la negociación y vamos a tener que hacer un esfuerzo muy grande, los trabajadores vamos a ser uno de los promotores para relanzar la compañía con una aportación de 265 millones de euros al año hasta 2014 que van a hacer posible que esta compañía, que hace un año estaba al borde de la quiebra, tenga unas expectativas de futuro bastante positivas", ha aseverado.

De esta forma, en 2014, año en el que se prevé que la compañía vuelva a tener beneficios, los trabajadores percibirán un 3,75 por ciento del importe bruto del beneficio. A partir de 2015, durante cinco años, se repartirá un 7,5 por ciento del beneficio bruto y, además, se ha acordado que también haya bonificaciones durante otros cinco años, en porcentajes que se revisarán en función de la situación de la compañía. Asimismo, en 2012 y 2013 se prevé negociar un bonus "no muy importante" como reconocimiento al esfuerzo de los empleados.

La segunda parte del acuerdo se refiere a los proyectos de futuro de la empresa, al margen del inicio de la fabricación del nuevo Corsa en 2013. El acuerdo contempla la puesta en marcha de cinco proyectos de manera gradual, de los que dos podrían "repercutir directamente" a la planta española por fabricarse en la plataforma Gamma, que está implantada en Figueruelas y Eisenach (Alemania): el nuevo Opel Junior, que se empezará a diseñar en 2011 y se fabricará desde 2013; y, en 2014, la posible generación del nuevo Combo.

"Cada año los trabajadores aportarán a una cuenta fiduciaria 265 millones de euros que serán supervisados por dos agentes externos, si GM lleva a cabo los cinco proyectos podrá utilizar este dinero --el 25 por ciento al iniciar el proyecto, el 50 por ciento en el desarrollo y el 25 por ciento restante al finalizarlo-- pero, si por alguna causa decidieran no hacerlo, no podrían cobrarlo. Además, si hubiera retrasos en los plazos, deberían abonar un cinco por ciento en concepto de intereses", ha indicado Bona.

En el encuentro también se abordó la situación de la planta de Amberes (Bélgica), de la que GM se quiere desprender. Por el momento se ha cesado al 50 por ciento de la plantilla y el 50 por ciento restante "está pendiente de una opción a compra" por parte de un inversor. Hasta la fecha existen tres interesados que presentarán sus propuestas la próxima semana, si bien hay plazo para encontrar inversor hasta el 31 de diciembre.

Además, en esta reunión se ha aumentado la capacidad productiva de la planta de Figueruelas, que ha pasado de las 478.000 unidades a las 483.000, ha informado Bona. Una "buena noticia" dado que también se ha acordado que no haya ninguna inversión en ninguna fábrica mientras no se completen las capacidades productivas del resto.

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