Economía
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EL FUTURO DE OPEL

Magna y Sberbank piden cuentas a GM por el dinero gastado en su frustrado plan de compra

La empresa austro canadiense de componentes de automóvil Magna ha exigido a General Motors (GM) la devolución del dinero invertido en su plan de adquisición frustrado de Opel, según anunció hoy el vicepresidente de la empresa, Sigfried Wolf.

El vicepresidente de Magna explicó que su empresa ha pedido a GM que le devuelva el dinero gastado en el plan de adquisición de Opel. "De hecho, fue una gran cantidad, pues era un tema muy complejo de solucionar", dijo. La suma puede ascender a unos 100 millones de euros.

 

Por igual motivo, el banco ruso Sberbank no descarta iniciar acciones contra legales GM, según sugirió hoy el director de la entidad, German Gref.

Sberbank era uno de los compradores previstos para Opel junto con Magna, hasta que GM decidió por sopresa, a principios de mes, anular la operación.

"Negociamos con GM y esperamos que la disputa se resuelva por una vía extrajudicial", señaló Gref . Sin embargo, "de ser necesario, defenderemos nuestra posición en los tribunales".

Gref subrayó que GM no fue capaz de explicar con claridad su cambio de postura, pero no precisó en qué consisten las reclamaciones de Sberbank.

Merkel lamenta la decisión de GM

La canciller alemana, Angela Merkel, lamentó hoy "profundamente" la decisión de General Motors se revocar la venta de Opel a Magna, al tiempo que exigió a la multinacional estadounidense el mismo compromiso con sus fábricas en Europa que el que ha demostrado para sus factorías de Norteamérica.

En un discurso ante el Parlamento alemán, Merkel defendió la actuación de su anterior Gobierno en relación con Opel. "El antiguo Gobierno se decidió por un inversor estratégico para Opel con el fin de darle un nuevo futuro", dijo.

"Si no lo hubiéramos hecho, Opel no existiría hoy en día, porque General Motors no pudo hacer frente a sus responsabilidades como matriz de Opel durante meses", afirmó Merkel, en relación con el crédito puente de 1.500 millones de euros que el Ejecutivo germano concedió al fabricante de automóviles.

"Lamento profundamente la decisión de General Motors, pero los trabajadores de Opel necesitan mucho más que nuestro lamento, necesitan una solución concreta, una solución que ofrezca seguridad para sus empleos", prosiguió la canciller.

Merkel espera que General Motors presente "rápidamente" un plan "viable" para Opel. Por ello, instó a la multinacional a reintegrar la parte del crédito puente que aún no ha devuelto (unos 600 millones de euros) y a comprometerse con su filial europea.

"Esperamos que, en el futuro, la compañía (General Motors) esté tan comprometida con sus fábricas europeas como con las americanas", zanjó la jefa del Ejecutivo alemán.

 

Carísimo saneamiento

GM necesita unos 5.700 millones de euros para el sanear su filial Opel, según cálculos de la agencia de calificación Moody's. Esta cantidad supera notablemente la cifra de 3.000 millones de euros que había barajado la casa matriz la semana pasada.

Moody's señala en su análisis que la liquidez de General Motors y las ayudas financieras públicas disponibles para el consorcio serán insuficientes para cubrir las necesidades de liquidez y los gastos del saneamiento y funcionamiento de Opel.

Por ello, Moody's prevé que General Motors se asegure ayudas estatales para sanear Opel y mantener su control.

La agencia de calificación de riesgo destacó el valor estratégico de Opel/Vauxhall para General Motors ya que el consorcio estadounidense puede satisfacer la creciente demanda de vehículos pequeños en EE. UU. con los modelos de la marca Opel, repartir los costes de desarrollo a más automóviles, así como mantener poder de compra frente a otros suministradores.

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