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Economía
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LA VENTA DE OPEL

Magna promete a Figueruelas el nuevo Corsa, pero no acepta mantener su producción actual

La negociación entre Magna, Gobierno español y sindicatos que comenzó el martes en el Ministerio de Industria en Madrid, siguió ayer en Zaragoza, en la sede de Economía de la DGA, pero solo a dos bandas, ya que el comité de Figueruelas no participó en las conversaciones. Solo fue llamado para oír la nueva oferta que el inversor de GM Europa hizo a última hora del miércoles al ministro Miguel Sebastián. Una oferta que asegura el futuro a largo plazo, es decir, que en 2013 con el nuevo modelo del Corsa, Figueruelas mantenga el 72% de producción de la plataforma Gamma o GSV -que incluye Corsa, Combo y Meriva-, frente al 28% de Eisenach. Sin embargo, en el corto plazo, hasta 2013, la fábrica zaragozana solo conservaría el 70% y Eisenach, el 30%, lo que significa que Figueruelas sigue perdiendo volumen de coches a fabricar, un 2%, en beneficio de la planta alemana.

En cuanto al mantenimiento de las líneas como están, Magna sigue sin aceptarlo e insiste en que desde 2011 hay que hacer una línea muy operativa a tres turnos para fabricar 60 coches hora, por la que pasarían el Meriva y el Corsa, y dejar la otra con un potencial de 54 coches hora pero por la que solo pasarían los excedentes del Corsa cinco puertas y el Combo, que Magna ve posible aunque sin confirmar si habrá nuevo modelo. Su oferta añade que Figueruelas podrá mantener en dos años su capacidad de fabricar 478.000 coches pero solo con derivados del Corsa o el Combo.

Respecto al empleo no hubo variación con respecto a la cifra de los 1.350 trabajadores que Magna entiende sobran en la factoría zaragozana: "No vamos a hablar de despidos. Primero tenemos que cerrar los volúmenes y modelos que va a poder hacer Figueruelas", señaló el presidente del comité, Juan Arcéiz. Fue él quien adelantó todos estos datos de la nueva propuesta de Magna, una hora antes de que los consejeros de Economía e Industria, Alberto Larraz y Arturo Aliaga, respectivamente, hiciesen una breve comparecencia ante los medios, acompañados de la secretaria general de Industria, Teresa Santero, para decir, con cara de circunstancia y sin apenas permitir preguntas, que había habido avances, pero no suficientes para poder cerrar el acuerdo e indicar que seguirían negociando hoy. Además, Larrraz confirmó la presencia ayer en Zaragoza del vicepresidente de Magna, Manfred Eibeck.

La respuesta, el lunes próximo

Aunque será el lunes cuando la comisión permanente del comité decida qué respuesta dar a Magna, ya que los sindicatos aprovecharán estos dos días para reflexionar con sus ejecutivas, Arcéiz reconoció que es "un avance positivo que nos digan que a partir de 2013 seguiremos haciendo lo mismo que ahora porque da una posibilidad de futuro a la planta zaragozana". No obstante, añadió: "faltan bastantes cosas por avanzar, ya que hasta 2013 Magna nos ha ofrecido hacer el 70% nosotros y Eisenach el 30%, con lo que fabricaríamos un 2% menos de lo que hacemos. Ahora hay que analizarlo y ponerle cifras". A su juicio, "la nueva oferta despeja un poco el peligro a largo plazo para Figueruelas, pero las dudas siguen estando en el corto plazo".

"Los números no nos cuadran. El acuerdo está muy verde", opinó Rafael Díaz, de Acumagme: "Los políticos lo ven un poco más claro, pero nosotros no", aseguró. "La capacidad de tomar decisiones es nuestra", añadió Salvador Salas, secretario general de Industria de CC. OO, quien adelantó que "si el lunes seguimos entendiendo que no hay más avances, convocaremos un plan de movilizaciones". Para José Luis León, de OSTA, el plan de Magna "no ha mejorado mucho: son todo intenciones y nada tangible" y avanzó que el lunes propondrán movilizaciones que espera no "neutralice, por mayoría, el comité".

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