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Economía
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GANADERÍA

Los pastos de la sequía

Los ganaderos de ovino quieren que sus animales puedan pastar en los campos de cereal que no se cosecharán porque la falta de precipitaciones ha impedido el crecimiento de la planta. La medida ya ha sido solicitada a la Consejería aragonesa de Agricultura.

LA situación del sector ovino aragonés roza ya la desesperación. La falta de lluvias ha dejado los montes sin pastos y los ganaderos apenas tienen liquidez -los precios del cordero en origen han caído en picado- para comprar alimento para sus animales, ya que el coste del pienso se ha puesto por las nubes debido al encarecimiento de los cereales.

Y aunque el panorama es desalentador, el sector no deja de buscar alternativas con las que poder ir salvando sus explotaciones. En la falta de precipitaciones podría estar una de las soluciones, aunque sea para corto plazo. La sequía no solo ha dañado los pastos, sino que ha limitado la nascencia de gran parte de los cultivos de cereal de invierno aragoneses. Todavía no se tienen datos oficiales, pero según los estimaciones de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA) la temporada "ha sido muy dura para el secano, que lleva soportando ya cuatro años de sequía", explica José Luis Lasheras, secretario general de UAGA-Zaragoza.

La organización agraria asegura que serán pocas las cosechadoras que se verán están primavera en los campos aragoneses, porque en zonas como el Valle del Ebro, en Monegros, la comarca de Zaragoza, Caspe, el Maestrazgo o el Bajo Aragón "no se va a recoger ni una hectárea", asegura Lasheras. Pero hay una solución a medio camino para los agricultores, que podría dar un respiro a los ganaderos. UAGA ya ha tramitado su solicitud a la Consejería de Agricultura del Gobierno de Aragón y en ella pide que publique que todos los cultivos de cereal que no cumplen con las obligaciones de floración exigidas por la Unión Europa puedan ser utilizadas para el pastoreo del ovino, previa solicitud del ganadero a la Administración.

La medida no tiene ningún coste económico, tan solo es necesario una orden de excepcionalidad, que exige, eso sí, la autorización del Ministerio de Madrid y, por supuesto de Bruselas. Porque con esta excepcionalidad, los agricultores podrían recibir las ayudas comunitarias a pesar de no tener cosecha.

Con urgencia

La medida no es nueva. En 2005 la ausencia de lluvias hizo que apenas pudieran recogerse entre 150 kilos y 500 kilos por hectárea, cuando el cereal de secano aragonés llega a producir entre 1.500 y 2.220 kilos por hectárea. Con aquellos rendimientos, los agricultores dieron por perdida la cosecha pero pudieron mantener las subvenciones de la PAC, ya que una de las medidas aprobadas para paliar los efectos de la sequía consiguió que Bruselas mantuviera los apoyos económicos a pesar los cultivos no hubieran alcanzado los niveles de floración exigidos.

UAGA no solo pide que se apruebe la media, exige que se haga con urgencia. Porque, como explica Lasheras, si sigue sin llover lo suficiente y continúan las altas temperaturas, el cereal que apenas ha nacido se secará totalmente "y se lo llevará el aire", dice -en el sentido más literal- el secretario provincial de la organización en Zaragoza.

No hay ni espiga

Sin ocultar su desánimo, Lasheras reconoce que la medida solicitada es coyuntural y no servirá para solucionar los graves problemas a los que tienen que enfrentarse los ganaderos de este sector que no van a tener más remedio que comprar alimento complementario para su ganado.

El representante de UAGA explica que otros años, en algunos campos, la espiga del cereal apenas tenía cuatro o cinco granos, insuficiente "para meter una cosechadora", pero al menos servía para dar de comer a los animales. "Este año es el primero que veo que una sequía nos deja sin espiga", matiza Lasheras, que ya tiene asumido que "sin nada de pastos, habrá que comprar piensos". El que pueda hacerlo, claro, porque según el sindicalista agrario el pasado año se pagaba el pienso a 0,14 euros el kilo. Actualmente se paga ya a 0,30 euros.

"Solo en alimentación complementaria, diariamente cada ganadero tendrá que gastar en pienso 0,21 euros por animal y en paja 0,06 euros por oveja", detalla Lasheras que lamenta que los bolsillos de los ganaderos ya no pueden soportar más cargas económicas. Luego, cuando el productor vende su cordero apenas cobra, según los datos de UAGA, 42 euros por animal.

Con esta situación, muchos han tenido que pedir préstamos personales, el adelanto del pago de la PAC... y, aun así, "día que pasa, dinero que pierdes, un dinero que además no tienes", puntualiza el representante de UAGA.

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