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Economía

VIVIENDA

Los jóvenes deberían cobrar 35.000 euros de media para pagar un piso sin apuros

El salario de los menores de 34 años en Aragón tendría que aumentar un 114% para mantener de forma holgada una vivienda.

Los problemas económicos que deben afrontar los jóvenes aragoneses para adquirir un piso no dejan de aumentar. Pese al parón inmobiliario que existe en toda España, el esfuerzo financiero que precisa un menor de 34 años para comprar una vivienda crece dos décimas, hasta el 64,4 por ciento. De media, este colectivo debería doblar su sueldo para convertirse en propietario de un inmueble. Estos son los datos que se desprenden del último informe del Observatorio Joven de Vivienda, que pertenece al Consejo Nacional de la Juventud de Aragón.

Para analizar los resultados que arroja el estudio hay que tener en cuenta que el umbral máximo tolerable de una persona al adquirir un piso -para que pueda pagar mensualmente la hipoteca sin pasar apuros- es del 30% del sueldo total. De este modo, para que un joven pudiera reservar ese porcentaje de la nómina a la vivienda debería cobrar 35.139 euros brutos anuales, es decir, 2.928 euros al mes. La diferencia con el sueldo medio de los menores de 34 años en Aragón es del 114%.

En conclusión, un joven en solitario debería ver doblado su sueldo para poder mantener un piso sin estrecheces. En el caso de un hogar joven, el estudio apunta que el salario tendría que crecer un 25,3 por ciento. Los números varían entre provincias. Así, mientras en Zaragoza los ingresos mínimos necesarios se elevan a los 38.161 euros anuales (3.180 al mes), en Teruel bajan a 18.569 euros (1.547 al mes) y en Huesca a 29.944 euros (2.495 al mes).

Los datos ofrecidos contrastan con la realidad que viven los jóvenes aragoneses. Frente al sueldo necesario para un piso en condiciones, el salario medio de una persona para el tramo de entre 18 y 24 años apenas supera los 12.000 euros brutos al año. 3.000 euros más de renta perciben los jóvenes de entre 25 y 29 años. Finalmente, para el tramo de 30 a 34 años la media es de casi 20.000 euros.

Dos euros de cada tres, al piso

Estas cifras se ven reflejadas en el coste de acceso al mercado de la vivienda para los jóvenes, una ratio que se ha disparado de forma alarmante en los últimos años. En 2008, los menores de 34 años deben dedicar, de media, el 64,4 por ciento de su nómina mensual al pago de la hipoteca, dos décimas más que el año pasado. En marzo de 2005, este indicativo se situaba en el 50%. Dos años antes, en 2003, apenas superaba el 40%.

Esta tasa alcanza cotas escandalosas entre los aragoneses de 18 a 24 años: de media, una persona en ese rango de edad debe dedicar el 85% de su renta a la vivienda habitual, sin contar con los gastos de mantenimiento del inmueble.

El informe del Observatorio Joven de Vivienda ofrece datos sobre los precios medios de una vivienda libre (190.460 euros), nueva (201.940 euros), de segunda mano (183.220 euros) y protegida (100.430 euros). Frente a ellos, el precio máximo tolerable por una persona joven, el que podría afrontar sin pasar apuros, es de 88.669 euros. En el caso del tramo de edad entre los 18 y los 24 años, la vivienda debería costar 67.515 euros. Para los jóvenes de entre 25 y 29 años, 84.741 euros; entre 30 y 34 años, 104.187 euros. Cuando hablamos de un hogar, el precio máximo tolerable asciende a 151.968 euros, cantidad insuficiente en cualquier caso, para afrontar el pago de un piso normal en Zaragoza.

Un piso de 35 metros cuadrados

En relación al tamaño de la vivienda, el panorama resulta igual de desalentador. Para una persona sola, la superficie máxima tolerable es de 45 metros cuadrados de media: 35 m2 entre 18 y 24 años, 45 m2 de 25 a 29 años y 55 m2 de 30 a 34 años. Al hablar de un hogar joven, el espacio admisible es algo mayor, 80 m2 de media: 65 m2 en el primer tramo, 70 m2 en el segundo y 85 m2 en el tercero.

Con estas cifras, no es extraño que caiga un 14% (hasta 6.345) el número de hogares con menores de 24 años. En total, en Aragón el porcentaje sube cinco puntos. Mientras, el total de jóvenes emancipados apenas crece un 1,69% respecto al año pasado.

Pese a ello, no todo son malas noticias. El estancamiento del mercado inmobiliario en España comienza a verse reflejado en los balances. Así, el precio medio de la vivienda libre durante el trimestre pasado decreció un 1,7%. Esto ha supuesto que se haya reducido -en un 2%- el coste de acceso al mercado de la vivienda para un hogar joven, mientras que en el caso de una persona joven ha ascendido levemente: un 0,4%.

Por el contrario, en el caso de Aragón llama la atención cómo comienza a igualarse la tasa de emancipación de los jóvenes respecto al conjunto de España: si hace tres años este ratio era casi cinco puntos más elevado (45% frente al 41%) aquí que en el país, ahora la tasa es prácticamente idéntica en ambos ámbitos, un 45%.

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