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Economía

TRAS EL CIERRE DE LA PLANTA BELGA

Las negociaciones para reestructurar Opel, en punto muerto

El sindicato IG Metall considera "una declaración de guerra" la decisión de GM de cerrar la factoría de Amberes.

"Desde luego, el anuncio de cierre de Amberes paraliza las conversaciones que pudiera haber en cada una de las plantas europeas sobre el plan de reestructuración", afirma el secretario general de UGT en Figueruelas, Pedro Bona, que reconoce que la decisión tomada por la compañía de forma unilateral deja en una situación muy complicada al comité europeo, que siempre había puesto como premisa para negociar que no hubiera cierre de fábricas ni despidos forzosos.

 

De hecho, el sindicato metalúrgico alemán IG Metall, uno de los más poderosos en el comité europeo de GM, considera la decisión de la compañía como "una declaración de guerra". Según Armin Schild, de la ejecutiva de IG Metall y representante laboral en el consejo de vigilancia de Opel, el cierre significa que los propietarios de la compañía "siguen en este viaje de 15 años de continuos desastres por parte de la directiva de GM". A su juicio, desprenderse de la planta de Amberes no tiene otro objetivo que forzar la rivalidad entre los trabajadores de las diversas factorías europeas.

 

El martes de la próxima semana todos los sindicatos del Foro Europeo de Empleados de GM Europa y de la Federación Europea Metalúrgica están llamados a una reunión para ver cómo reaccionan conjuntamente ante la nueva situación creada por la decisión de la compañía. Posteriormente, realizarán una concentración de protesta contra el cierre de la factoría de Amberes.

 

Para Salvador Salas, responsable del Metal de CC. OO. Aragón, "la situación se ha vuelto muy difícil, ya que la empresa en lugar de presentar un plan de reestructuración en el marco europeo ha tirado por la calle de en medio, sin tener en cuenta que si se cierran plantas tampoco habrá compromisos de ahorro por parte de los trabajadores de GM".

Exigen claridad a la compañía

En opinión de Salvador Salas, "la actitud de la compañía está siendo muy poco clara porque cuando tenían que haber presentado un plan de reconversión a nivel europeo, no solo no lo hacen sino que a cambio nos presentan el cierre de Amberes como hecho consumado". Por eso, el martes, además de apoyar a los compañeros belgas y decidir acciones de protesta conjuntas, los sindicatos piensan pedir a la empresa que aclare el futuro, que diga si quiere o no la participación de los empleados en el capital de la nueva Opel y, en definitiva, qué es lo que pretende.

 

Luis Tejedor, representante del Metal en UGT Aragón, considera también que las negociaciones, por ahora bloqueadas, entran en una dinámica muy complicada ya que "los sindicatos siempre habían hablado de ajustes negociados y no de cierres de fábricas: ha habido muy pocos en Europa Occidental y el escenario que se prepara, puede ser muy conflictivo".

 

De cualquier forma, Tejedor advierte de que "la reconversión de GM en Europa va a ser una de las más duras que se han producido en las últimas décadas ya que vivimos un momento muy crudo y nos enfrentamos a una empresa con una capacidad de producción muy superior a la de venta real". Tejedor considera que con GM "estamos ante una encrucijada: sabemos que la totalidad de empleos no se van a poder mantener y hay que luchar porque las salidas sean lo menos traumáticas posibles".

 

Por su parte, Pedro Bona recuerda que hay demasiados asuntos que siguen en el aire, a nivel europeo y a nivel local, pero "tenemos que negociarlo todo dentro del mismo paquete: el plan industrial, la reestructuración y el convenio colectivo: Esperábamos que a final de enero el presidente de GM Europa, Nick Reilly, nos presentara el plan industrial, y, sin embargo, se ha desmarcado con el anuncio del cierre de Amberes". Juan Arcéiz, presidente del comité de empresa de Figueruelas entiende que "el anuncio del cierre enrarece mucho el ambiente de la negociación" ya que el problema con el cierre de Amberes no es que no tenga producción sino que "se deslocaliza, es decir, el producto se lo llevan de Europa a Corea".

 

"Todo repercute en todo", advierte Tejedor en alusión a que debe haber un marco de negociación europea para llevar a cabo la reconversión de Opel, independientemente de los ajustes que a nivel local se negocien en cada planta, como en Figueruelas donde está pendiente discutir un nuevo ERE suspensivo y la supresión del turno de noche desde abril hasta noviembre.

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