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Economía
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EL CONFLICTO DE LOS CONTROLADORES

Las listas de espera se reducen, pero el mal tiempo causa retrasos

La normalidad siguió ayer con 80 vuelos cancelados, del total de 4.035 programados. Solo faltaron cuatro controladores.

Un mostrador de Iberia en el aeropuerto madrileño de Barajas, ayer.
Las listas de espera se reducen, pero el mal tiempo causa retrasos
MANUEL H. DE LEóN/EFE

Los aeropuertos vuelven paulatinamente a la normalidad. Aun así, todavía se notan los efectos de la huelga salvaje de los controladores. Los retrasos de los vuelos se asemejaban a los habituales un día cualquiera y las cancelaciones fueron escasas, pero las aglutinaciones ante los puestos de información y reclamación fueron una constante. Pero ya queda lejos la estampa que han dejado las terminales durante el último fin de semana.

Ahora, el problema fundamental es el 'overbooking'. A los pasajeros que tenían billete para volar ayer, se suman los miles de afectados que continúan encerrados en las terminales y que esperan una plaza para realizar el viaje pendiente, en algunos casos, desde el pasado viernes.

Algunas aerolíneas han tratado de recolocar a los viajeros fletando aviones más grandes que los programados para los trayectos de media distancia, mandando un vuelo adicional a alguno de los destinos más habituales o incluso apoyándose en la flota de alguno de sus socios. Iberia asegura que la lista de espera sigue siendo muy larga, pero que está disminuyendo rápidamente porque muchos viajeros ya han renunciado a disfrutar del puente de la Constitución y están pidiendo directamente el reembolso del dinero de sus pasajes.

Reprogramaciones

Hasta las 20.45 de ayer, los aeropuertos de la red de AENA habían operado 3.262 vuelos, lo que supone el 80% de los 4.035 previstos, y cancelado otros 80, con lo que la actividad continúa desarrolládose con "total normalidad", según datos de AENA. En concreto, se operaron 1.567 llegadas y 1.695 salidas, mientras que se cancelaron 39 llegadas y 41 salidas. En el caso del aeropuerto de Barajas (Madrid), el número de vuelos operados ascendía a 890, mientras que las cancelaciones a esta hora se situaban en 18. Un volumen que se considera normal en un día corriente. La mayoría de los retrasos que tuvieron lugar ayer fueron consecuencia directa del mal tiempo que azota la península durante la última semana, pero algunos correspondían a la reprogramación de vuelos que estaban realizando las compañías aéreas.

Ayer solo faltaron cuatro de los 267 controladores aéreos que tenían que acudir a su puesto de trabajo. Algo que Aena considera propio de "una jornada de normalidad". Todos ellos justificaron su ausencia. En el caso de los aeropuertos de Baleares, operaron 243 vuelos del total de los 325 previstos.

A pesar de esta relativa tranquilidad, el gestor aeroportuario sigue recomendando a los pasajeros que tengan que volar estos días que consulten con su compañía el estado de su vuelo antes de acudir al aeropuerto para evitar problemas.

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