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SISTEMA FINANCIERO

Las Bolsas se hunden tras la decisión de EE. UU. de comprar bonos a largo plazo

Las principales plazas europeas cierran con pérdidas de entre el 4 y el 5% y el Dow Jones cae un 3%.

Fuerte caída en las bolsas y en el Ibex 35
Las Bolsas se hunden tras la decisión de EE. UU. de comprar bonos a largo plazo
EFE

El acuerdo para desbloquear la ayuda de emergencia que Grecia necesita para evitar la suspensión de pagos se aleja y los mercados temen los efectos que la quiebra tendría sobre la economía europea. A esto se une el miedo a una nueva recesión en Estados Unidos y genera un panorama de incertidumbres que ni la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) logró calmar cuando anunció que compraría bonos a largo plazo. La idea no cuajó porque los inversores esperaban otro programa de recompra de bonos del Tesoro de la federación norteamericana (QE3) y valoraron la inyección como una muestra de debilidad. Este jueves, los parqués vivieron una 'jornada negra', tanto en Europa como al otro lado del Atlántico. Las principales plazas del 'viejo continente' cerraron con pérdidas de entre el 4 y el 5%  y el Dow Jones cayó un 3 %.

El plan económico de la Fed no cuaja. Su idea de comprar bonos a largo plazo generó incertidumbre y escepticismo entre los inversores, que "no se creen" las iniciativas que están adoptando gobiernos e instituciones, explicó Alfonso Treviño, socio-director de Atlas Capital. Esto y el miedo a la quiebra de Grecia generaron un 'cóctel molotov' que hundió a las Bolsas en un 'jueves negro' que trajo consigo caídas de entre el 4 y el 5% en Europa.

El Ibex 35 no se salvó. El indicador sufrió la cuarta mayor caída del año, con un hundimiento del 4,62%, y perdió la cota de los 7.900 puntos. BBVA y Santander retrocedieron un 5,46 %y un 5 por ciento, respectivamente. Arcelor (-8,89%), Abengoa (-7,31 por ciento) e Indra (-7,26 por ciento) encabezaron los descensos. Iberdrola cedió un 5,38 %y Telefónica, un 4,68 por ciento.

La penalización a los bancos europeos fue mayor que la de los españoles. Destacaron los casos del británico Barclays (-14,4 por ciento), de los franceses Société Générale y Crédit Agricole, ambos con una caída del 9,5 por ciento, y de los alemanes Deutsche Bank (-8,4 por ciento) y Commerzbank (-6,4 por ciento). Al otro lado del Atlántico, el Dow Jones cayó más del 3 %y perdió los 11.000 puntos básicos.

Las primas de riesgo de los países de la periferia se dispararon. La española alcanzó los 368 enteros, con un rendimiento del 5,445 por ciento. La italiana subió hasta los 413,8 , con un rendimiento del 5,852 por ciento, y la irlandesa ascendió a los 721,1 puntos, con un rendimiento del 8,764 por ciento. El 'spread' de los bonos griegos llegó a 2.154,7 puntos básicos, al 23,1 por ciento, y el de los portugueses rozó los 1.005 puntos al 11,760 por ciento.

En el mercado de divisas, el euro cedió terreno frente al dólar y se estableció en 1,3455 'billetes verdes'. Según las previsiones de Barclays Capital, la moneda única podría seguir perdiendo posiciones, hasta los 1,25 dólares en los próximos tres meses. Los expertos también piensan que los vaivenes bursátiles continuarán, hasta que la Unión Europea (UE) haga una acción concertada.

Alfonso Treviño opina que la elevación de la prima de riesgo también es un reflejo de la incertidumbre y que lo que pase con Grecia es importante para saber qué ocurrirá en el continente. Si los helenos caen, las primas de Francia y Alemania podrían ser las que más se dispararan, porque estos países son los principales tenedores de bonos del Estado que gobierna Georges Papandreu.

Daniel Pingarrón, analista de IG Markets, considera que la semana que viene hay una oportunidad para revertir el camino cuesta abajo. Está en manos de la troika, la comisión de expertos del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central Europeo (BCE) y la UE y en las de los parlamentos nacionales, que deben ratificar los acuerdos que se adoptaron el 21 de julio.

Precisamente, un estudio de la entidad emisora señala que "la crisis de deuda soberana en la eurozona es un síntoma del fracaso de las políticas y las deficiencias en la coordinación de la política fiscal, entre otros aspectos". El texto señala que "esto refleja el reto todavía no resuelto de cómo situar las finanzas públicas sobre una base suficientemente sólida".

El FMI destaca las medidas gubernamentales

Christine Lagarde, directora gerente del FMI, cree que las "valientes" medidas que han adoptado algunos países de la zona euro para reducir sus niveles de déficit son "amplias y necesarias", además de "muy positivas". Según explicó este jueves, entre la adopción de las medidas y los compromisos y su implementación hay un lapso propio de las sociedades parlamentarias actuales. De ahí que no se pueda esperar que los problemas se solucionen de la noche a la mañana.

Así, reconoció que las decisiones no se están reflejando de forma inmediata en los mercados. La dirigente destacó la vinculación que existe en Europa entre los problemas de deuda soberana y el sistema financiero, donde se debe dar solución a las trabas y aumentar las reservas de capital de los bancos para que se encuentren una posición adecuada para financiar a la economía.

Lagarde admitió que el programa de ajustes que debe aplicar el Gobierno heleno es "complicado" y que requiere muchos esfuerzos, pero defendió que está diseñado para que los que se encuentran en una peor situación sean los que menos sufran. También celebró el sólido compromiso de los países de la eurozona para apoyar a cualquier miembro con problemas.

A nivel mundial, la directora gerente del FMI reconoció que hay un margen "más estrecho" para la recuperación global que el que había cuando arrancó la crisis, en 2008. Entonces, los soberanos tenían más espacio para maniobrar y su capacidad para prestar ayuda al sistema financiero era mayor. Ahora, ella echa de menos un "impulso colectivo" para hacer frente a la situación, algo similar a la acción que se llevó a cabo después del colapso de Lehman Brothers.

Christine Lagarde confía en que el espíritu de cooperación que mostraron de los líderes del G-20 en Londres se pueda recuperar. Además, recalcó que la consolidación fiscal es prioritaria para sanear las cuentas y recuperar la confianza y advirtió de que un proceso de ajuste demasiado rápido podría sofocar la recuperación, cuando hay países como Estados Unidos que pueden permitirse medidas de estímulo a corto plazo.

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