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Economía

INESTABILIDAD ECONÓMICA

La Unión Europea celebra los ajustes de Italia, y Alemania prodiga las advertencias

El ministro germano de Finanzas alerta a los países más vulnerables de que su salvación «no será a cualquier precio».

Alivio en las autoridades europeas por los movimientos que los países directamente afectados por la crisis de la deuda soberana han emprendido en las últimas fechas para frenar los ataques de los mercados. El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha calificado de «crucial» para la zona euro el nuevo plan de austeridad adoptado el viernes por el gobierno italiano, según transmitió a través de un comunicado. Arrecian, por el contrario, las críticas en Alemania, cuyo ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, ha advertido a los países más vulnerables del área de la moneda única que "su salvación no será a cualquier precio».

Las medidas del Gobierno Berlusconi «son capitales, no sólo para Italia, sino también para el conjunto de la zona euro», indicó Van Rompuy tras mantener una larga conversación telefónica, en la noche de sábado al domingo, con el jefe de gobierno italiano Silvio Berlusconi. En su opinión se trata de actuaciones «oportunas y rigurosas».

Pero los nuevos proyectos del Ejecutivo italiano -un programa de austeridad que prevé ahorros de 45.500 millones en dos años, cifra que se suma a los 48.000 millones de economías acordados el pasado julio- chocan con los intereses de los agentes sociales del país. El principal sindicato italiano, la CGIL, ha anunciado que el próximo 23 de agosto fijará una fecha para realizar una huelga general contra el «injusto» programa de sacrificios. «No veo de qué otro modo podemos oponernos a este plan de rigor», declaró la secretaria general del sindicato, Susanna Camusso, al diario La Repubblica.

Berlusconi incrementó las medidas de ajuste por imposición del Banco Central Europeo, que puso condiciones para intervenir en los mercados secundarios comprando deuda del país transalpino en momentos en que la prima de riesgo de Italia -en paralelo con la de España, a la que llegó a superar- se había disparado a máximos históricos desde la exisistencia de la divisa común. El dirigente italiano también conversó con el presidente de la autoridad monetaria, Jean Claude Trichet, y con la canciller alemana Angela Merkel, con el propósito de convencer a esta última de que son necesarias actuaciones coordinadas y conjuntas para salvar la estabilidad de la zona euro.

No a los eurobonos

Merkel abordará la situación el martes, cuando acudirá a reunirse con Nicolás Sarkozy a instancias del presidente francés. Pero la dirigente germana tiene muy clara la oposición que en su país suscitan iniciativas como la emisión de eurobonos, unos títulos de deuda común que siguen reclamando los países del sur de la zona euro, e Italia en particular, como solución para hacer frente a los ataques especulativos. El ministro italiano de Economía, Giulio Tremonti llegó a decir que no se habría llegado a la situación de extrema tensión en los mercados de deuda si Europa hubiera tenido eurobonos.

Aunque el responsable alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, rechaza de plano la creación de eurobonos, las manifestaciones del ministro germano a la revista 'Der Spiegel' reflejan algún punto de contacto con el colega italiano. Ambos consideran indispensable «un mayor grado de integración y consolidación de las finanzas públicas» en Europa. Y para Schäuble «los eurobonos no son deseables mientras cada país desarrolle su propia política de finanzas», y en tanto «se necesiten distintos tipos de interés que operen como estímulos o mecanismos de sanción con los que forzar la consolidación».

Mientras tanto, en el actual escenario en el que los inversores exigen muy diferentes rentabilidades porque desconfían de las políticas nacionales de lucha contra el déficit, lo que el dirigente alemán quiere dejar claro es que las ayudas a los países vulnerables de la zona euro «no serán ilimitadas» y añadió que «no habrá salvación a cualquier precio». «Los mecanismos de apoyos se desarrollarán bajo bases estrictas», insistió.

En Alemania se prodigan las críticas no solo a los eurobonos, sino a la intervención del Banco Central Europeo comprando deuda española e italiana en el mercado secundario. La institución ya ha anunciado que mantendrá esta política hasta que el nuevo Fondo de Estabilidad Europeo tome el relevo, pero los partidos de la coalición de Gobierno que sostiene a Merkel en el poder denuncian la pérdida de independencia del instituto emisor de la zona euro por su dedicación a corregir los errores de la política presupuestaria de países como Italia.

Salida del euro

Por el contrario, el multimillonario y especulador estadounidense, George Soros, ha sugerido que el euro está condenado si «los países con notas AAA (otorgadas por las agencias de calificación)» no crean «un sistema de eurobonos». Si no lo hace «el euro va a hundirse», advierte en el artículo publicado el viernes por el diario alemán Handelsblatt

Soros propone, como otra vía, que Grecia y Portugal, cuyas deudas públicas considera excesivas, abandonen la zona euro. Lo hace en una entrevista publicada el domingo por la revista alemana Der Spiegel. «Se ha manejado tan mal el problema de Grecia que ahora lo mejor que se podría hacer es que saliera ordenadamente» de la zona euro, afirma, y sugiere lo mismo en el caso de Portugal.

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