Despliega el menú
Economía
Suscríbete

BANCA

La patronal bancaria europea apuesta por permitir la quiebra de los bancos

La Comisión Europea presentó una propuesta para dejar que las entidades financieras con problemas entren en bancarrota y no tengan que ser rescatadas con dinero público.

El comisario de Mercado Interior y Servicios Financieros, Michel Barnier, durante la rueda de prensa.
La patronal bancaria europea apuesta por permitir la quiebra de los bancos
REUTERS

Bruselas. La Federación Europea de Banca (FEB) expresó ayer su satisfacción por la propuesta de la Comisión Europea para permitir la quiebra ordenada de los bancos, de manera que los contribuyentes no tengan que hacer frente a rescates millonarios.

"Creemos que se debería permitir a los bancos que quiebren, si sucede lo peor, pero los contribuyentes no deberían tener que pagar la factura", declaró el secretario general de la organización, Guido Ravoet.

La patronal bancaria consideró que los trabajos de la Comisión destinados a coordinar la actuación de los reguladores nacionales en este sentido es una buena noticia y pidió "que se ponga en marcha un sistema integrado de quiebras para los bancos trasnacionales, que esté en vigor hacia 2014". Sin embargo, también insistió en que la propuesta del Ejecutivo comunitario para poner en marcha una tasa sobre las actividades bancarias con la que pagar futuras bancarrotas requiere "valorar cuidadosamente los otros impuestos y requerimientos planteados a la banca hasta ahora" y sus consecuencias sobre la estabilidad financiera, el capital o la liquidez, según Ravoet. "Tienen que ser puestas en marcha con un calendario adecuado", añadió.

La Comisión Europea (CE) prepara un nuevo marco para evitar que los gobiernos tengan que volver a hacer frente a rescates millonarios de sus bancos, de modo que estos puedan quebrar sin poner en riesgo a todo el sistema financiero.

Entre otras cosas, la Comisión ha propuesto que las autoridades de supervisión puedan despedir a la dirección de una entidad y obligarla a deshacerse de líneas de negocio consideradas de riesgo.

"Ningún banco debería ser 'demasiado grande para caer' o demasiado interconectado para caer", explicó el comisario de Mercado Interior y Servicios Financieros, Michel Barnier.

"Es moralmente inaceptable, socialmente injusto y políticamente devastador" que los ciudadanos tengan que pagar el precio de los errores de los bancos, añadió, tras recordar que las ayudas públicas al sector han costado el 13% del PIB.

"Por eso, necesitamos un marco claro que garantice que las autoridades en toda Europa están preparadas para lidiar con bancos en dificultades y hacer frente a posibles bancarrotas de una manera ordenada", añadió.

Medidas preventivas

Bruselas pretende evitar casos como el de Anglo Irish Bank, cuyo rescate (cifrado en unos 29.300 millones de euros), ha provocado un enorme agujero en las finanzas públicas irlandesas, que elevará el déficit del país hasta el 32% del PIB.

Concretamente, Bruselas propone todo un rango de herramientas que van desde las medidas preventivas para minimizar los riesgos de insolvencia, hasta la intervención temprana y, en último caso, una quiebra ordenada.

En el capítulo de la prevención, se quiere obligar a las entidades a que preparen planes de quiebra, conocidos como testamentos, que establezcan cómo actuar en momentos de turbulencias o incluso insolvencia.

En la parte de la intervención temprana, Bruselas desea que los reguladores puedan prohibir el pago de dividendos, obligar a reemplazar a los directivos o a deshacerse de una determinada línea de negocio considerada de riesgo. Si nada de esto funciona, la Comisión propone que se proceda a la resolución ordenada de los bancos, lo que podrá incluir la absorción de la entidad por otra saneada, o la transferencia de los activos de riesgo a lo que se conoce como 'un banco malo'.

Etiquetas