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Economía

CRISIS

La economía española crecerá un 1,3% en 2008 y se contraerá un 1% en 2009, según el BBVA

La entidad augura en un informe la entrada en recesión en 2008, un déficit superior al 4% en 2009 y un descenso de los precios de los pisos del 15% en tres años.

La economía española crecerá un 1,3% en 2008 y se contraerá un 1% en 2009, mientras que la tasa de paro alcanzará el 11% este año y se elevará al 15,4% en 2009, según las últimas previsiones elaboradas por el Servicio de Estudios del BBVA y enmarcadas en el documento 'Situación España' presentado este miércoles por el economista jefe y director del Servicio, José Luis Escrivá.

Estas estimaciones tienen en cuenta una horquilla de crecimiento entre el 1,2% y el 1,4% en 2008 y una contracción de entre el 0,1% y el 1,5% en 2009, y suponen una revisión a la baja de las previsiones publicadas en julio, que fijaban el crecimiento del PIB en el 1,5% en 2008 y en el 0,5% en 2009.

Las nuevas previsiones del Servicio de Estudios del BBVA son bastantes más pesimistas que las que aún mantiene el Ejecutivo, que sitúan el incremento del PIB en el 1,6% en 2008 y en el 1% en 2009, y se alinean con las publicadas por otros organismos como Funcas, el FMI o la propia Comisión Europea. No obstante, el secretario de Estado de Economía, David Vegara, adelantó hoy que el Gobierno revisará a la baja las previsiones de crecimiento para el 2009.

La revisión a la baja de las previsiones de BBVA es consecuencia de la menor demanda externa y del impacto de una crisis financiera que se ha recrudecido y extendido a países y mercados a los que no había afectado inicialmente, y que ha supuesto un entorno internacional "especialmente incierto".

De hecho, según BBVA, la economía mundial se enfrenta a un proceso de ajuste y desapalancamiento que será "duradero y costoso" en términos de actividad y empleo debido, sobre todo, a la recesión a nivel global, la aversión extrema al riesgo desde la caída de Lehman Brothers, la aceleración de la crisis bancaria y las tensiones extremas de liquidez, que llevarán al PIB de la UEM a registrar una caída del 0,5% y a EE.UU. a retroceder un 0,2% en 2009.

Escrivá admitió que, ante todo lo ocurrido, los gobiernos de todo el mundo están llevando a cabo acciones "muy contundentes" centradas en provisionar de liquidez, recortar tipos y llevar a cabo políticas fiscales orientadas a limitar el impacto de la crisis en el crecimiento, aunque, a su parecer, en Europa la adopción de estos planes fiscales se está demorando y será difícil alcanzar un acuerdo de coordinación fiscal "deseable".

En España, la economía registrará ya un crecimiento negativo en el tercer trimestre del presente ejercicio y entrará en recesión antes de que acabe el año, situación que se extenderá a lo largo de 2009 debido, en parte, al menor crecimiento mundial y especialmente intenso en los mercados más importantes para las exportaciones españolas.

Así, aventuró momentos difíciles en el futuro, aunque aseguró que, una vez superada la crisis, se podrán retomar tasas de crecimiento del entorno del 2,8% si se abordan determinados problemas estructurales, y confió en el regreso a tasas positivas del PIB incluso en 2010, aunque no se atrevió a dar cifras concretas.

Escrivá aseguró que España cuenta algún elemento de soporte de cara a la crisis, como un nuevo descenso de tipos motivado por las caídas de las primas de riesgo, y un descenso de los precios de la energía que, a su parecer, permitirían reducir el drenaje de la renta disponible de las familias y frenar los últimos incrementos de la inflación.

LA INFLACIN Y EL CRUDO, LOS ELEMENTOS POSITIVOS.

En este sentido, Escrivá adelantó que posiblemente los precios del crudo se mantendrán en los niveles que han registrado en las últimas semanas, eliminando así el problema de la inflación para los bancos centrales. De hecho, las previsiones del Servicio de Estudios sitúan la inflación media en el 4,3% en 2008 y en el 2,3% en 2009.

Sobre el ajuste de la construcción, Escrivá adelantó que seguirá intensificándose en 2008 y en 2009, y que durará tres o cuatro años porque es mucho el 'stock' acumulado que ahora hay que absorber. "Es un horizonte razonable", señaló Escrivá, tras indicar que en este periodo los precios tendrán que bajar en un 15% para permitir la normalización del sector, aunque, a su juicio, en España, el ajuste será más intenso en cantidades que en precios.

750.000 PUESTOS DE TRABAJO MENOS EN 2009.

En cuanto al empleo, aseguró que será una de las variables que continuará empeorando en los dos próximos años, y cifró la destrucción de empleo en 2009 en un total de 750.000 puestos de trabajo. "La destrucción de empleo en España parece algo lógico por ser una economía que ha creado más empleo que otras durante el 'boom' económico", explicó.

Sobre la situación de las entidades bancarias, reconoció que actualmente existe cierta opacidad y asimetría que hace que algunas entidades atraviesen buenos momentos y otros malos, lo que, según Escrivá, dificulta la localización de problemas, por lo que coincidió con el presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, en la necesidad de garantizar la transparencia en un momento como el actual. Al mismo tiempo, pidió paciencia para ver los efectos que tendrán las medidas financieras anunciadas por el Ejecutivo.

Además, aventuró un posible decrecimiento del crédito, más caídas de la inversión y cierta recuperación del ahorro de las familias motivado por el menor consumo, aunque consideró "difícil" que las familias puedan tener "mayor holgura financiera" debido a las dificultades globales y al déficit de las Administraciones Públicas, que se situará por encima del 4% en 2009 y no permitirá a la economía generar el ahorro suficiente. En este sentido, adelantó que a España le esperan varios años de "déficits significativos" en el futuro.

BAJAR LAS COTIZACIONES Y SUBIR EL IVA.

Ante estas condiciones, resaltó la importancia de reducir el nivel de endeudamiento de la economía e incrementar la productividad para hacer frente a la crisis, y apostó por deducir la dependencia energética y los costes laborales unitarios bajando las cotizaciones sociales y compensando el descenso con un incremento del IVA para que no afecte al saldo fiscal. A su juicio, estas medidas permitirían una mayor armonización con Europa y son adecuadas en tiempos de crisis.

Asimismo, apostó por reformar el mercado laboral, aproximar los salarios a la productividad e invertir más en educación y en i+D, al tiempo que tachó de "positiva" cualquier tipo de medida excepcional que pretenda hacer frente a un momento excepcional, refiriéndose así a la posibilidad de que el Gobierno cree nuevas líneas de financiación a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para ayudar a las pymes.

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