Economía

EN LA ASAMBLEA

Ibercaja aprueba traspasar la actividad financiera de la caja a una filial bancaria

La filosofía de gestión no varía y la Obra Social dispondrá de los recursos necesarios para ejercer su función. La Asamblea aprueba la modificación de Estatutos y da entrada a un nuevo grupo en representación de las entidades sociales.

Oficina central de Ibercaja en Zaragoza.
Ibercaja anuncia a la CNMV que creará un banco al que transferirá su actividad financiera
ASIER ALCORTA

La Asamblea de Ibercaja ha aprobado esta mañana, en sesión extraordinaria, la creación de Ibercaja Banco, SA, y el traspaso de la actividad financiera a esta nueva figura, a través de la cual la desarrollará indirectamente a partir del próximo 1 de octubre. Ibercaja será accionista del 100% de la nueva sociedad, cuyos dividendos revertirán en la Obra social. Además, ha aprobado la modificación de Estatutos, para adaptarlos a la nueva regulación, por la que se incorpora a los órganos de Gobierno un nuevo grupo: Entidades representativas de intereses colectivos.

Tras analizar los cambios que se están produciendo en el sistema financiero español, la Asamblea ha tomado esta histórica decisión para permitir que la Caja pueda disponer de los instrumentos necesarios para seguir creciendo y mantener su posición de entidad de referencia en el sistema financiero español, en el que, pese al entorno, ha destacado por su solvencia y calidad de gestión. La nueva estructura facilitará el cumplimiento de los objetivos fundacionales y de las exigencias del mercado en cuanto a rentabilidad y solvencia, sin variación del modelo de gestión de Caja, cuya calidad ha sido contrastada por el mercado.

Con la decisión tomada hoy por la Asamblea, Ibercaja mejorará la accesibilidad a los mercados y, en consecuencia, la prepara para aprovechar las oportunidades de crecimiento que se pudieran presentar. Esto es, por un lado facilita la colocación de emisiones y asegura los holgados ratios de liquidez que, pese a la crisis, han caracterizado a la Entidad. Y por otro, la prepara para, si fuera preciso, obtener los fondos propios necesarios para acometer nuevos proyectos conservando los elevados niveles de solvencia que han sido reconocidos por el Banco de España en sus reiteradas pruebas. Asimismo, esta decisión permite adaptarse en mejores condiciones a la nueva regulación internacional y nacional, que incrementa los requerimientos de capital y la calidad del mismo.

Modificación de Estatutos

Por otro lado, en el transcurso de la Asamblea se han modificado los Estatutos y Reglamento de Elecciones para adaptarlos a las últimos cambios legislativos nacional y autonómico. De acuerdo con estos cambios, se ha constituido un nuevo grupo de representación que, con la denominación de “Entidades Representativas de Intereses Colectivos”, da entrada en los Órganos de Gobierno de la Institución a entidades benéficas de reconocido prestigio dedicadas a prestar servicios de asistencia social: Fundación Federico Ozanan, Fundación Ramón Rey Ardid, Fundación Virgen del Pueyo, Fundación Picarral, Coordinadora de Asociaciones de Personas con Discapacidad, de Huesca (CADIS), Cooperación Internacional ONG, y Asociación Española contra el Cáncer.

De entre los siete Consejeros Generales que lo componen, la Asamblea General ha elegido un Vocal del Consejo de Administración y otro para la Comisión de Control en representación de dicho grupo: Francisco Juan Ratia y Mª Teresa Soro.

Amado Franco Lahoz: «La filial es un medio; los fines son los de la Caja»

Para el presidente de Ibercaja, Amado Franco Lahoz, el acuerdo adoptado por la Asamblea es un requisito indispensable para que Ibercaja siga siendo un referente del sistema financiero español: «Esta decisión es la palanca para preservar las fortalezas de la Caja, enriquecer nuestro compromiso con la sociedad y cumplir los fines para los que fue creada».

“En un momento de cambios de gran repercusión, ha dicho el presidente a la Asamblea, vivimos un punto de inflexión histórico en la trayectoria de las Cajas de ahorros, una verdadera refundación del modelo. En esas coordenadas, Ibercaja ha tomado la decisión que le asegura preservar su razón de ser y cumplir con sus fines financieros y sociales. Y lo hace desde unos fundamentos financieros que le permiten mantener el cien por cien de la propiedad de la filial bancaria y su filosofía de caja de ahorros, con lo que significa en maneras de hacer y de ser”.

“Pese a esta coyuntura económica -ha continuado el presidente-, hemos fortalecido nuestra solvencia, alcanzando un core capital entre los más elevados del sector financiero español, y hemos cumplido con holgura las exigencias de las dos ediciones de los stress test europeos y de las pruebas de resistencia efectuadas por el Banco de España a partir del Real Decreto Ley 2/2011 de reforzamiento del sistema financiero. También hemos conservado una buena calidad del riesgo crediticio, con una tasa de mora casi un 40% inferior al promedio del sistema financiero en este momento, que revela la prudencia con la gestionamos las concesiones en la fase del boom. Y hemos salvaguardado una cómoda posición de liquidez, con los vencimientos de deuda mayorista cubiertos hasta 2015. Y todo ello lo hemos conseguido sin apoyos públicos, por nuestros propios medios. Esta solidez permite tomar esta decisión como una herramienta, no como un fin en sí mismo: la filial es un medio, los fines son los de la Caja”.

José Luis Aguirre Loaso: «Una gran oportunidad para ganar el futuro»

Para el director general, José Luis Aguirre Loaso, esta decisión es una gran oportunidad para la Caja, para seguir creciendo y para mantenerla como referente por la calidad de los servicios financieros. En su intervención ante la Asamblea, ha contextualizado el entorno económico en el que se enmarca la decisión de Ibercaja y ha explicado las ventajas que tiene para la entidad. “Las coordenadas que conocíamos en economía y finanzas se han transformado de manera radical, lo que ha conllevado cambios normativos determinantes para el sector de cajas. Por un lado, los reguladores y los mercados demandan mayores niveles de capital y liquidez para dotar al sistema de entidades más sólidas, y el marco legal vigente hasta la reforma de la Lorca en julio de 2010 no permitía resolver de forma autónoma las situaciones de insuficiencia de capital. Por otro, varias cajas de ahorros han acusado de manera acentuada la recesión económica.

El director general ha reiterado que el ejercicio indirecto de la actividad no cambiará la forma de hacer con clientes, empleados, proveedores y sociedad en general y que se mantendrá la denominación comercial, que continuará siendo Ibercaja. “Vamos a seguir siendo un entidad próxima, profesional y con vocación permanente de prestar un servicio financiero de la máxima calidad a familias y pymes. Una entidad que, a través de su Obra Social, ayuda a los que más lo necesitan e impulsa el desarrollo cultural y educativo. Una entidad, en suma, que evoluciona para reforzar su competitividad en el panorama financiero español del siglo XXI y potenciar su utilidad para la sociedad”.

En el contexto de la crisis, Ibercaja ha destacado por su capacidad para preservar sus fortalezas. En solvencia, posee un 9,7% de core capital y un 10,23% de capital principal, lo que la sitúa entre las más elevadas del sector. Respecto a la liquidez, Ibercaja dispone del 12,04% del activo y en morosidad, registra un ratio del 3,67%, cuando la media del sistema era, en la misma fecha, del 5,81%.

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