Economía

LA VENTA DE OPEL

GM creará un grupo de trabajo sobre la planta belga de Amberes, que Magna quiere cerrar

GM creará un grupo de trabajo sobre la planta belga de Amberes, que Magna quiere cerrar
GM creará un grupo de trabajo sobre la planta belga de Amberes, que Magna quiere cerrar
HA

El grupo General Motors creará un grupo de trabajo para estudiar la situación de la planta de Opel en Amberes (Bélgica) y buscar una solución, ante el plan de Magna de cerrar esta factoría, anunció el consejero delegado de GM Europa, Carl-Peter Forster.

El primer ejecutivo de General Motors en Europa realizó estas declaraciones tras la reunión mantenida con responsables de Magna, comprador de un 55% de Opel junto a su socio ruso Sberbank, y con representantes de los trabajadores de la firma alemana.

"Naturalmente, examinaremos una vez más todas las opciones para Amberes, con el fin de determinar si hay posibilidad de mantenerla abierta", explicó Forster, quien admitió que para Magna y Sberbank, la fábrica belga no es viable a largo plazo.

Forster declinó ofrecer más detalles sobre el plan de reestructuración de Magna para Opel hasta que concluyan las negociaciones. La próxima reunión entre las partes se celebrará el viernes, 25 de septiembre.

No obstante, todo parece indicar que las plantas más afectadas por la supresión de 10.500 empleos que plantea Magna serán las factorías alemanas de Bochum y Ruesselsheim, además del centro belga de Amberes.

Por su parte, el presidente del comité de empresa de la planta de Opel en Bochum, Rainer Einekel, aseguró hoy que el coste de producción de un vehículo en la planta alemana es inferior en 200 euros al de la factoría de Amberes.

De su lado, el presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, desveló que producir un automóvil en la planta alemana de Eisenach le cuesta a Opel 600 euros más que hacerlo en la fábrica zaragozana de Figueruelas. 

 

Convencer a los responsables de Magna y GM de que el plan industrial que han preparado para Figueruelas es inviable y presionarles para que lo modifiquen. Este era el difícil cometido que tanía Pedro Bona en la reunión, que junto a sus compañeros del comité reducido europeo -un inglés, un belga y dos alemanes- mantuvo con los nuevos dueños de la compañía en Russelsheim (Alemania). Como as en la manga, el secretario general de UGT en la factoría zaragozana llevaba las imágenes de la multitudinaria manifestación de protesta que hubo este sábado contra el plan industrial de Magna. Los trabajadores zaragozanos no negociarán ningún plan de ahorro mientras no se modifique dicho plan industrial que amenaza su futuro a medio plazo.

 

"El plan de Magna tendría consecuencias gravísimas para la planta de Figueruelas porque significaría llevarse el 30% de la producción. Aunque, por otra parte, veo tan irracional el plan que es imposible que salga adelante. Por eso, creo que al final lo van a tener que modificar", aseguró Fernando Bolea, ex presidente del comité de empresa de Figueruelas.

 

Respaldado por el "no" de toda la sociedad aragonesa, Bona lanzará el aviso a los nuevos dueños de GM: no habrá negociación si no se modifica este plan que incluye la eliminación de 1.672 empleos y de una de las líneas de producción de Figueruelas y que deja en el aire si la nueva generación del Corsa, que ha de empezar a prepararse en 2012 para lanzarla en 2013, se hará en Zaragoza o no.

 

La cita del comité restringido europeo con la dirección de Magna y GM ha abierto una semana intensa y plagada de reuniones en Russelheim (Alemania). Un foro de discusiones que el miércoles se trasladará a Amberes (Bélgica) donde se reunirá toda la Federación Europea de Metalurgia para analizar los planes de la nueva Opel y después participar en la manifestación de rechazo al plan de Magna, convocada por el Foro Europeo de Empleados en solidaridad con los compañeros de Amberes que se quedarán en la calle si se cumple el plan de cierre de su factoría anunciado por Magna. Un día después, el jueves, volverán a reunirse los miembros del comité reducido europeo de GM, pero sin la dirección, para preparar su estrategia de negociación de cara al viernes cuando tendrá lugar de nuevo un encuentro con los responsables de GM y Magna.

 

De esta forma, en los próximos cinco días, se perfilará con mayor claridad el escenario de futuro para Figueruelas con el telón de fondo de las elecciones alemanas, que tendrán lugar el domingo 27 de septiembre, y cuyos candidatos han movido los hilos de una pantanosa negociación que se cerró hace diez días con la elección de Magna por parte de GM para llevar las riendas de la nueva Opel.

 

Según el presidente del comité de empresa, Juan Arcéiz, "la semana que viene, se notará y verá en Europa la respuesta de la ciudadanía aragonesa al plan de Magna. Tenemos una negociación por delante y si Magna como parece es una empresa sería terminará cambiando el plan industrial para Figueruelas". Tanto Arcéiz como Pedro Bona agradecieron el apoyo masivo de la sociedad aragonesa y de los medios de comunicación por movilizarla y desearon que "no haya que hacer más actos de protesta sino que Magna tome nota y nos modifique el plan industrial". Para Antonio Carvajal, representante de CC. OO. la situación es compleja: "Para mi el objetivo tendría que ser que en Europa pudiera haber un frente unido para negociar y eso va a ser difícil, después de la actuación del presidente del comité, Klaus Franz, pero o se consiguen mayores volúmenes para Figueruelas o tendremos problemas", advirtió.

Si no hay cambios, habrá huelga

De hecho, la Sección Sindical y la Federación de Industria de CC.OO. recordó ayer, mediante un comunicado, que "si Magna en esta semana no acepta negociar su plan industrial, CC.OO. elaborará un calendario de huelga, para presentar al comité y que sea aprobado por la plantilla". En el mismo sentido, se manifestaron también OSTA y CGT. José Luis León, en representación de OSTA, destacó que "la manifestación del sábado por si misma no es suficiente dada la agresión tan mortal que supone el plan de Magna y por tanto, hay que programar un plan de movilizaciones serio, firme y contundente". Por parte de CGT, Adolfo Herranz, lo corroboró: "Si el lunes no traen cambios por parte de Magna y GM, convocaremos paros, tanto si nos apoya el resto del comité como si no", aunque insistió en que "¡ojalá vengan con buenas noticias! y no haga falta".

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