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Economía

CONGRESO DE DIRECTIVOS EN ZARAGOZA

Felipe González: "Vuelve la política al lugar del que no debieron echarle los mercados"

El ex presidente del Gobierno califica las prácticas financieras de "burbuja llena de inventos incomprensibles".

El ex presidente del Gobierno Felipe González reconoció ayer en Zaragoza que si algo le alegra de esta crisis actual es que con ella "vuelve la política". Y lo hace empujada por los mercados, los mismos que tras la caída del Muro de Berlín la desplazó "porque les molestaba", matizó González, que puso el colofón a la primera jornada del V Congreso de Directivos CEDE con una conferencia en la que dio su visión sobre la crisis económica y financiera.

Con un discurso en ciertos momentos coloquial, el ahora presidente del Comité de Expertos para la Renovación de la Unión Europea insistió en varias ocasiones en que "ahora la mano invisible del mercado llama a los políticos a que intervengan masivamente en un espacio que nunca debimos abandonar". Pero aunque satisfecho de que la política recobre su protagonismo, lanzó también sus recomendaciones. No se trata ahora de convertir a los políticos en empresarios, ni de nacionalizar la economía y, mucho menos, "de que algunos crean que va a haber una hiperregulación", dijo González. En su opinión, la política tiene que desempeñar su labor, que no es otra que crear un marco regulatorio que permita el buen funcionamiento de los mercados. Y su ámbito de actuación tiene que ser "local", aunque con la perspectiva de que ahora los problemas son "globales", insistió.

"La peor crisis que he vivido"

El también embajador extraordinario para el bicentenario de la independencia de América no ocultó su pesimismo. "Esta es la peor crisis que he vivido en mi vida, por su profundidad, su complejidad y la incertidumbre en el futuro", aseguró González, que insistió en que "esta vez la crisis no es cíclica, lo único cíclico es la codicia y la avaricia humana" y auguró que, a partir de ahora, las crisis "serán sistémicas" y "pandémicas" , es decir, afectarán a todo el sistema financiero o económico mundial.

Crítico con algunas de las inyecciones de liquidez realizadas a las entidades financieras, a las que calificó de "masivas, intempestivas y poco respetuosas con las propias convenciones de la Unión Europa", Gónzalez tuvo palabras de elogio al plan de rescate español, al que considera "el más inteligente y razonable". Eso sí, reconoció que es una propuesta y ahora "hay que hacerla operativa".

No se salvaron de sus reproches las entidades financieras internacionales, a las que acusó de haber perdido sus buenas prácticas tradicionales y recomendó volver a su labor de "servir al cliente en lugar de servirse del cliente", al que -dijo el ex presidente- "han utilizado para colocarle un producto rarísimo, creando una insoportable burbuja financiera llena de inventos incomprensibles de dinero busca dinero". Y advirtió de que "si los financieros confiaran más los unos en los otros tampoco estaría mal".

En América Latina

Felipe González se refirió también a las repercusiones de esta grave situación economía en América Latina, una zona en la que "por una vez" no está en el origen de la crisis. Menos optimista que los ponentes que le precedieron -que abordaron también las posibilidades en América Latina-, González aconsejó a los actores financieros y económicos con inversiones en estos países que hablen con sus gobiernos para diseñar una respuesta coordinada a la crisis.

Minutos antes, intervinieron el presidente de Indra, Javier Monzón, el director general de Telefónica para Latinoamérica, José María Álvaréz-Pallete, y el presidente ejecutivo de Repsol YPF, Antonio Brufau. Todos ellos, con mayor o menor optimismo, destacaron las posibilidades de crecimiento en esta zona que "está más preparada que nunca para afrontar la delicada situación actual"

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