Despliega el menú
Economía
Suscríbete

LOS LUNES AL SOL

"Empecé a trabajar con 10 años y ahora me dicen que no valgo"

Faustino González, de 59 años de edad, cuya última ocupación fue de albañil, está casado y tiene dos hijos. Se encuentra en el paro desde noviembre de 2009.

Faustino González, parado de la construcción.
"Empecé a trabajar con 10 años y ahora me dicen que no valgo"
LAURA URANGA

La vida laboral de Faustino González, de 59 años, ocupa cinco hojas. Este emigrante extremeño, que llegó a Zaragoza con 8 años, ha trabajado toda su vida, desde los 10 años, cuando empezó a ayudar a su padre en las obras. En noviembre de 2009 se acabó su último empleo (en la construcción de un puente, en Fuentes de Ebro) y ahora siente que se le cierran todas las puertas.

Vive en Valdefierro con su mujer, emigrante andaluza, como muchas familias que llegaron a trabajar a Zaragoza en los años 50 y 60. "Es un barrio que parece un pueblo, lo hemos hecho entre todos", comenta Faustino. Tienen dos hijos, de 25 y 23 años, que viven con ellos. Su mujer trabaja de terminadora de zapatos, aunque su empresa está haciendo ahora un ERE.

"Cuando vine a Zaragoza estudié dos o tres cursos y enseguida me puse a trabajar con mi padre. Les ayudaba en lo que fuera: a llevar el botijo, a hacer estribos, a enderezar barras? Mi primer trabajo asegurado fue haciendo el Clínico, empecé el 24 de junio de 1965", recuerda orgulloso. "Después, toda la vida trabajando en la construcción y un tiempo de soldador. No he parado hasta ahora, tenía un trabajo tras otro y rechazaba ofertas", cuenta. Su mano está en el Alcampo de Valdefierro, en Parque Goya, en el cuartel de Jaca, en la Academia General Militar, en la Expo, en Valdespartera? Son 42 años y 7 meses de trabajo.

En 2007 se empezaba a vislumbrar la crisis. "Estaba en una empresa y me dijeron que me redujera el jornal 500 euros. Como me negué, me despidieron. Y cogieron a cuatro para hacer mi trabajo. No sé lo que les pagarían", señala. 2008 fue un buen año en Zaragoza para el sector de la construcción. Él trabajó en el Parque del Agua, en los accesos para vehículos a la Expo y en el acondicionamiento de la ribera, en la Almozara. Terminó en mayo de 2008. Después, tuvo dos trabajos breves en Valdespartera y Fuentes de Ebro. Y desde noviembre de 2009, nada.

Ya se le terminó la prestación por desempleo y ahora Faustino cobra la ayuda de 420 euros. "Cada mes pago 295 a la Seguridad Social para seguir cotizando y poder tener una jubilación decente en el futuro. Pero yo no me quiero jubilar. Yo quiero trabajar, estoy bien, tengo experiencia", afirma. Pero la situación es muy difícil para los parados de la construcción, sobre todo los que no son jóvenes. "En las entrevistas me dicen que dónde voy con mi edad, que quieren encofradores de entre 25 y 35 años. Me muevo mucho. Todas las empresas de construcción de Zaragoza y alrededores tienen mi currículum, si no lo han tirado a la basura", comenta.

Faustino lo está pasando mal. "Estoy con depresiones y tomando pastillas. Llevo toda la vida trabajando y ahora me hacen sentir que no valgo nada", afirma. Su mujer es mileurista y ahora con el expediente de regulación de empleo de su empresa también van a disminuir sus ingresos. Tienen una hipoteca de 578 euros. "Llevamos 27 años casados, nunca nos hemos visto así. Vamos justos, pero saldremos adelante", dice.

Su familia está siendo su gran apoyo y el fútbol es su afición. De joven jugó de portero en el Valdefierro y ahora es el entrenador de porteros de todos los equipos del club. Enseña unas fotos de los chicos y sonríe.

Etiquetas