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Economía
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TURISMO

Piden mano dura con los controladores

Los vigilantes del cielo niegan la huelga y dicen que trabajan bajo presión y regidos por un sistema mal planteado.

Varios pasajeros esperaban  ayer en el aeropuerto del Prat, donde se repitieron los retrasos.
Piden mano dura con los controladores
MARTA PéREZ/EFE

El sector turístico, que viene de sufrir una doble crisis -la económica y la de las cenizas del volcán islandés-, ha puesto el grito en el cielo ante el cúmulo de bajas laborales presentadas por los controladores aéreos en algunos puntos del Levante. Una falta de personal, en ocasiones de hasta el 46%, que ha complicado sobremanera el tráfico en el Mediterráneo durante el inicio de la época de vacaciones. La Mesa del Turismo reclamó ayer al Gobierno mano dura con el colectivo de controladores, cuyos representantes negaron de forma categórica la realización de "cualquier tipo de huelga".

Preguntado por el caso, el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, se mostró favorable a revisar algunas prestaciones como las de incapacidad temporal para evitar que se usen de forma "perversa". A su juicio, es muy complicado que se pueda producir tal número de bajas sin que éstas respondan a una acción concertada del colectivo. Esos permisos -dijo- no deben ser utilizados por colectivos que "buscan finalidades distintas, como la de obstaculizar el desarrollo de los servicios públicos". Y confirmó que la Seguridad Social ha abierto una investigación.

El ministro de Fomento atribuye el repunte de bajas a una estrategia premeditada de los controladores dentro de la negociación de su II Convenio Colectivo, y si aprecia ilegalidades enviará los informes a la Fiscalía.

La Mesa del Turismo tachó la actuación de los controladores de "sabotaje contra la economía".

Otras fuentes del sector reprocharon que AENA y los controladores "ventilen sus diferencias en una época tan crucial". De hecho, el aeropuerto de Barcelona registró entre las 10 y 14 horas de ayer retrasos en alrededor de la mitad de los vuelos con demoras de hasta dos horas en algunos de ellos. Según informó Aena, 18 de los 53 controladores que tenían que trabajar no acudieron a sus puestos por la mañana. También, en el aeropuerto de Palma sufrieron retrasos de más de una hora un total de ocho vuelos nacionales y seis internacionales. Respecto al aeropuerto de Manises (Valencia), durante la mañana se produjeron retrasos "poco significativos" -dos de llegada y cinco de salida- y ya durante la tarde, se operó con normalidad. Mientras que el de El Altet de Alicante registró ayer hasta las 14 horas retrasos en 30 vuelos.

Desde la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA), su portavoz César Cabo negó cualquier concertación a la hora de presentar las bajas médicas, y criticó la falta de transparencia de AENA, al "vender como de última hora incluso permisos de maternidad vigentes desde hace meses". Para el controlador, los problemas "irán a más" si el gestor aeroportuario "mantiene su presión" sobre el colectivo. Cabo denuncia que se ha puesto a la opinión pública en contra de los vigilantes del cielo: "se nos tiene inquina sólo por ganar dinero". Cabo invitó a Fomento a "investigar todo lo que quiera, pero hasta el final"

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