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Economía

NUEVA ETAPA

El hasta ahora delegado de Deloitte en Aragón, nuevo director general de Caja Inmaculada

Luis Miguel Carrasco
El hasta ahora delegado de Deloitte en Aragón, nuevo director general de Caja Inmaculada
CARLOS MONCÍN

Luis Miguel Carrasco, hasta ahora socio director de Deloitte en Aragón y La Rioja, fue nombrado ayer nuevo director general de Caja Inmaculada. Según una nota de prensa remitida por la entidad de ahorro, Carrasco, nacido en 1972 y natural de Zaragoza, pasará a desempeñar sus funciones en la dirección general de la CAI una vez que tome posesión del cargo en los próximos días.

La decisión fue tomada ayer por unanimidad por el Consejo de Administración de Caja Inmaculada, reunido en sesión extraordinaria. Con este nombramiento, la caja aragonesa cierra un periodo de incertidumbre, que comenzó el pasado 14 de diciembre cuando el Consejo cesó al entonces director general, Tomás García Montes. Desde esa fecha, una comisión formada por el presidente de la entidad, Antonio Aznar; los dos vicepresidentes, José Manuel Pardo y Vicente Juan Juesas; el director general adjunto de la caja, Juan Antonio García Toledo y el vocal que los trabajadores tienen en el Consejo de Administración de la entidad, Carlos Raúl Elhombre, han entrevistado a un buen número de candidatos y candidatas para el puesto. Finalmente, tras semanas de criba, el nombre que ayer propusieron al Consejo fue el de Luis Miguel Carrasco.

Según pudo saber este periódico, el nombre del delegado de Deloitte para Aragón y La Rioja como sustituto de García Montes en la dirección general de la CAI fue recibido con agrado por parte de los representantes de los trabajadores. A pasar de que tanto los órganos de dirección de la CAI como los sindicatos pospusieron hasta hoy ofrecer una valoración más detallada del nombramiento, la impresión que la designación de Carrasco produjo en los miembros del comité intercentros fue "muy buena" y su elección fue calificada como "ilusionante", según fuentes sindicales.

Estas fuentes interpretaron como un signo de los nuevos tiempos que se inician en Caja Inmaculada el hecho de que la comisión delegada del Consejo de Administración y el nuevo director general de la entidad se entrevistaran ayer mismo, tras la reunión del Consejo, con los miembros del comité intercentros para presentar al nuevo primer ejecutivo de la caja y mantener con él un primer contacto.

Estas mismas fuentes sindicales consideraron también como un valor añadido que Carrasco sea socio de Deloitte, la consultora externa que audita las cuentas de Caja Inmaculada, ya que esta situación le da un conocimiento profundo y detallado de la entidad, desde el punto de vista financiero.

Pendientes del SIP

A Carrasco le tocará ahora liderar el nuevo escenario que podría producirse en los próximos meses en Caja Inmaculada, pendiente de un informe de Deloitte para tomar una decisión definitiva sobre el SIP (Sistema Institucional de Protección). Este texto, que debería estar listo a finales de esta semana o de la próxima, analizará qué fórmula es la más apropiada para que la caja aragonesa pueda afrontar con éxito una etapa que el propio sector considera que será muy complicada para todas las entidades financieras españolas.

Desde el punto de vista financiero, y a tenor de los últimos datos publicados por la propia caja -referidos al tercer trimestre de 2009-, el nuevo director de la CAI se encontrará con una entidad que mantiene unos ratios de solvencia, liquidez y morosidad más que aceptables. Según la información facilitada a finales de octubre, el coeficiente total de recursos propios de la caja se situaba en el 12,39%, el 'core capital' era del 8,03% y los fondos propios representaban el 8,02% del activo. CAI mantiene también una holgada posición de liquidez, con un saldo de 1.340 millones de euros y un ratio de créditos dudosos del 4,62%.

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