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Economía
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REFORMAS

En busca de fórmulas para subir la edad de jubilación

El Ejecutivo plantea que el periodo de cálculo aumente seis meses por año sin llegar a toda la vida laboral.

Imagen del pasado jueves de la reunión de la Comisión del Pacto de Toledo en Madrid.
En busca de fórmulas para subir la edad de jubilación
FERNANDO ALVARADO/EFE

El Gobierno baraja diversas fórmulas para cerrar un texto del proyecto de reforma de las pensiones que aprobará el 28 de enero que le permita sumar los apoyos de CiU y PNV y, si es posible, el PP. La idea es que dicho texto no fije una entrada en vigor efectiva e inmediata de la ampliación de la edad legal de jubilación de los 65 a los 67 años, sino que la plantee a través de un retraso "progresivo" en función de la evolución de la esperanza de vida de los trabajadores.

Según informaron fuentes parlamentarias, el Ejecutivo, a través del Grupo Socialista, está aprovechando las últimas reuniones para la redacción del informe del Pacto de Toledo, que podría cerrarse mañana, para sondear a los grupos en busca de apoyos a unas propuestas que ya se han encontrado con el rechazo frontal tanto de las minorías de izquierda como de los sindicatos.

La opción que está planteando el PSOE a los grupos es que el proyecto de ley justifique el retraso "progresivo" de la edad legal de jubilación en función de unos coeficientes establecidos según las "estadísticas demográficas" de la evolución de la esperanza de vida. No obstante, la aplicación práctica de este texto seguiría siendo el acercamiento a los 67 años, objetivo irrenunciable para el Ejecutivo, según interpretan los grupos parlamentarios.

El pasado viernes, Zapatero recalcó que el Ejecutivo mantiene su propuesta de que la edad de jubilación legal se amplíe desde los 65 a los 67 años, aunque con "factores de flexibilidad razonables", y confía en poder "convencer" a los partidos políticos de la necesidad de acometer esta medida.

Así, el Ejecutivo trata de encontrar un texto que, sin suponer un abandono de sus intenciones del Gobierno de elevar dos años la edad legal de jubilación, permita el apoyo de otros grupos, en especial los nacionalistas catalanes y vascos, que se han mostrado muy reacios a esta posibilidad, hasta el punto de que las recomendaciones del Pacto de Toledo incluirán una mención expresa a la falta de acuerdo en este punto.

IU alerta del recorte del 16%

Aparte de la edad de jubilación, el Gobierno también ha avanzado sus propuestas para concretar en el futuro proyecto de ley uno de los acuerdos alcanzados en el seno de la Comisión, el referente a la ampliación al período de cálculo de las pensiones por encima de los 15 años.

El Gobierno no ha definido todavía hasta dónde se extendería, si hasta 20 o 25 años, aunque descarta por completo que alcance a toda la vida laboral, pero sí se baraja que el umbral aumente seis meses cada año a partir de la entrada en vigor de la reforma.

Sin embargo, las minorías de izquierdas de la Cámara ya han dado una respuesta negativa a esta posibilidad. El diputado de IU, Gaspar Llamazares, quien aseguró el viernes que las propuestas del Gobierno suponen una rebaja de al menos un 16% para las pensiones futuras, un 6% sólo por aumentar cinco años el cálculo de la base reguladora, y el 10% restante por ampliar la edad de jubilación a 67 años.

El interés del PSOE en ganarse el apoyo del PP ha quedado patente al incorporar al borrador del informe propuestas de los 'populares' que en un primer momento desechó. Es el caso de la idea de que la reforma facilite que se compatibilice la pensión de jubilación con un salario, al objeto de fomentar la "reinserción" de los mayores de 65 años en el mercado laboral.

Por otra parte, el secretario general del PSM, Tomás Gómez, pidió ayer al Gobierno que la reforma de las pensiones se aborde desde "el prisma de la izquierda" para asegurar que el sistema siga siendo puramente público, ante el peligro de que los mercados financieros privados traten de penetrar en el sistema.

Garantizar el sistema público

"Sólo es posible una reforma del sistema de pensiones público para asegurar que siga siendo un sistema de pensiones público", observó el líder de los socialistas madrileños. A su juicio, el peligro está en los mercados que "deben ser gobernados" porque son ellos los que, desde la especulación, nos han llevado a la crisis económica.

Según explicó "una reforma, inducida por la exigencia de los mercados, no sirve para tranquilizar a unos mercados que se han confesado insaciables" y que "hoy quieren una reforma laboral más profunda", así como una reforma del sistema de pensiones español "para que penetre el sector privado" y que, mañana, "terminarán planteando el copago sanitario".

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