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Economía

AFRONTAR LA CRISIS

El Gobierno aragonés abrirá una línea de avales de 120 millones para pymes y autónomos

La medida, que se firmará con las 5 cajas de la región, se enmarca en el Aespa y se materializará a través de Avalia.

La CREA (Confederación de Empresario de Aragón) y el Gobierno autonómico firmarán la semana próxima -en el marco del Aespa (Acuerdo Económico y Social para el Progreso de Aragón)- un ‘plan de choque’ con las cinco cajas de la comunidad -Ibercaja, CAI, Multicaja, Cajalón y la Caja Rural de Teruel)- mediante el cual se inyectará liquidez a las empresas. Fuentes del Gobierno aragonés detallaron ayer que este pacto se materializará en una concesión de avales para una línea de crédito a pymes y autónomos por un valor cercano a los 120 millones de euros, que irán dirigidos sobre todo a facilitar el circulante de las empresas. La línea se pondrá en marcha a través de Avalia y tendrá un importe máximo por operación de 500.000 euros.

Esta es una de las medidas que el presidente de la CREA, Jesús Morte, anunció ayer sin concretar, durante la presentación de un sondeo realizada en octubre a las empresas de la región, a quienes se les preguntó por la percepción que tenían de la crisis económica y por el impacto que preveían que esta crisis iba a tener sobre su actividad empresarial.

La profunda caída de la demanda interna (que se traduce en un descenso de las carteras de pedidos) y la creciente morosidad son las dos preocupaciones fundamentales de los empresarios aragoneses en este momento. La falta de financiación -que a priori podría parecer el principal quebradero de cabeza de las empresas de la comunidad, dada la actual coyuntura económica- se sitúa en tercer lugar en el ranquin de sus inquietudes. Estos datos fueron presentados por los máximos representantes regionales de la patronal aragonesa y son parte de los resultados obtenidos en dicha encuesta.

Jesús Morte, presidente de la Confederación de Empresarios de Aragón (CREA), reconoció que algunas de las respuestas obtenidas habían resultado sorprendentes y le servirán a la patronal para conocer con mayor detalle cómo piensan los empresarios de la comunidad y para proponer soluciones más eficaces a sus problemas. De entrada, dijo Morte, lo que ha quedado claro es la "profunda sensación de crisis" que tienen los empresarios aragoneses. Los empresarios de la región perciben que esta crisis no tiene precedentes, es más profunda de lo esperado y será más larga en el tiempo: una mayoría de los encuestados considera que se prolongará más allá de 2009. Curiosamente, las microempresas se muestran más optimistas sobre la crisis y sus efectos; por el contrario, la industria y la construcción son las que más pesimistas se confiesan.

Esfuerzo por mantener el empleo

En cuanto al empleo, los resultados obtenidos por la encuesta dan una de cal y otra de arena: la buena noticia es que -resaltó Rosa Santos, secretaria general de la CREA- los empresarios se comprometen a hacer un esfuerzo por mantener sus plantillas estables. La noticia mala es que las empresas van a tener que echar mano de instrumentos que les permitan no prescindir de sus equipos de trabajo estables, pero al mismo tiempo les dejen adaptar las plantillas a la demanda: sí se prescindirá de los trabajadores eventuales y, probablemente, habrá un aumento de los expedientes de regulación de empleo para poder suspender temporalmente la relación contractual empleado-empresa.

El presidente de la CREA, a la luz de los resultados obtenidos en la encuesta, propuso tres herramientas para salir de la crisis: "Trabajo, trabajo y trabajo". Además, Morte recordó que había que ser "más competitivos y aumentar la capacidad productiva; hay que mirar más -dijo- a los mercados exteriores y se deben tomar medidas en materia contable y fiscal". A modo de resumen, el presidente de la CREA recordó que "productividad baja está reñida con salarios altos".

"Son tantas las cosas que se pueden mejorar en este contexto de crisis", opinó Morte y entre estas cosas citó el debate de la energía, aún pendiente en España: "No se puede tener una energía tan cara. Hay que abrir -apostó Morte- el debate de la energía nuclear". Por otra parte, recordó que "hay que seguir invirtiendo y confiando en la I+D+I y adoptar las medidas (las decididas por el Gobierno -dijo- son coherentes, pero deben pasar del papel a las empresas) que nos permitan mejorar la economía y ayudar a los más desfavorecidos".

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