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Economía

MERCADO DE LA ENERGÍA

El crudo se abarata por la incertidumbre económica y el plan bancario de Obama

El precio del petróleo lleva dos semanas de caídas por la débil demanda y la intención de limitar el tamaño y la actividad de los bancos.

Los precios del petróleo llevan dos semanas consecutivas de caídas, y ya se sitúan en torno a los 73 dólares, en un mercado que vuelve a considerar con preocupación la evolución de la demanda. El pasado viernes, el barril de Brent del Mar del Norte, principal referencia en Europa, cedió 1,38 dólares y el crudo ligero Texas, dirigido al mercado de EE. UU., retrocedió por debajo de los 75 dólares, su nivel más bajo en los dos últimos meses.

 

Tras perder cinco dólares en la segunda semana del mes, en la pasada se dejaron otros cuatro dólares adicionales por el camino.

 

Los expertos mencionan diferentes motivos para estos descensos. La reacción negativa de los mercados petroleros se explica un día por el temor a las restricciones monetarias de China, que quiere enfriar su economía. Pero detrás de la tendencia bajista subyace la preocupación por la titubeante recuperación económica mundial. La salida de la recesión no va a ser ni tan rápida ni tan fuerte como se apuntaba a finales del pasado año.

 

Las presiones sobre el precio del petróleo se intensificaron el pasado jueves con la publicación del informe semanal del Departamento norteamericano de Energía, que mostró la persistente debilidad del consumo en Estados Unidos. En las cuatro últimas semanas ha sufrido un retroceso del 1,8% respecto a igual periodo del ejercicio 2009. "La demanda norteamericana sigue siendo poco brillante y continúa a la espera de una mejora de la producción industrial y del transporte por camiones", subrayó Amrita Sen, de Barclays Capital.

 

Un tema que preocupó a los inversores fue el fortísimo frenazo de las actividades de las refinerías, que bajaron su índice de utilización hasta el 78,4% para ajustarse a un débil consumo. "Se trata de su nivel de actividad más bajo de los últimos 20 años para una semana que no estuvo afectada por un huracán", dijo Peter Beutel, fundador del gabinete Cameron Hanover. Para completar el panorama, hasta los mercados petroleros llegó el temor provocado por el discurso de Barack Obama en el que anunció su intención de limitar el tamaño y la actividad de los bancos.

No especular a cuenta del cliente

"Si el plan de Barack Obama se transforma en ley, tendrá un efecto mucho más significativo que la propuesta del CFTC (el regulador del mercado de materias primas estadounidense) de imponer límites a los intercambios petroleros", juzgó el analista Tamas Vargas, de PVM. "En los círculos políticos, el plan parece haber recibido una buena acogida. Pero si usted es un operador en el mercado petrolero que trabaja para un banco, el plan de Obama no va a ayudar a su carrera", concluyó. Según algunos analistas, la idea de Obama recrea la separación entre banca comercial y de inversiones, igual a la instaurada en 1933 con la Glass Steagall Act (anulada en 1999). El objetivo es impedir a los bancos comerciales especular en los mercados por cuenta propia con depósitos de los clientes.

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