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Economía
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TRAS UN LARGO PROCESO

El concesionario Garaje Costa, en proceso de liquidación

El cierre afectará a los 40 trabajadores de la empresa, en concurso desde junio de 2009.

La magistrada del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Zaragoza ha dictaminado que Garaje Costa entre en proceso de liquidación ordenada de los activos ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo con los acreedores, después de un largo proceso que se inició el pasado junio de 2009 cuando la empresa solicitó el concurso voluntario de acreedores (antigua suspensión de pagos) ante la caída de las ventas en el sector. La juez declaró al concesionario en situación de concurso el 3 de junio y a partir de ahí, a principios de julio, empezó el proceso de regulación parcial de empleo con la extinción de 33 contratos de trabajo de un total de 73.

Ahora se producirá una regulación de empleo similar que afectará al resto de la plantilla, 40 trabajadores, algunos con antigüedades muy elevadas que se remontan a los años 1962 y 1964, aunque también los hay que entraron a trabajar en este negocio con medio siglo de vida en los años 70 y, los menos, que fueron contratados recientemente, en 2005 o 2006.

Junta suspendida

Según explicaron ayer fuentes cercanas al caso, hoy tenía que haberse celebrado junta general de acreedores, pero la juez la suspendió a la vista del informe y de que el mayor acreedor no había presentado una propuesta de convenio. Al parecer, y de acuerdo a las mismas fuentes, la financiera de Renault, RCI Banque, que sostenía más del 80% de los créditos de Garaje Costa, no ha planteado en ningún momento la viabilidad de este negocio para que pudiera continuar. Según las fuentes, al solicitar el concurso voluntario de acreedores Garaje Costa no pretendía "cerrar o liquidar" el negocio sino "continuar, pero buscando que no haya riesgo". Finalmente, la liquidación ha sido inevitable, por la reiterada negativa de la financiera de Renault a asumir otra salida.

Los trabajadores afectados conocen desde hace tiempo la gravedad de la situación de la empresa. De hecho, hay rumores de que en estos últimos días a los empleados que se habían comprado un coche se les ha urgido a que abonasen el dinero lo antes posible . Y en cuanto a las nóminas, se les ha dicho que previsiblemente cobren la de noviembre pero diciembre, tal y como están las cosas, será bastante difícil.

El auto de liquidación, con fecha del 23 de noviembre, pueden todavía impugnarlo las partes implicadas, aunque es bastante improbable dado que ha sido imposible llegar a ningún acuerdo con el principal acreedor. Ahora, en términos legales, el trámite que falta es la calificación del concurso para ver si ha sido fortuito o culpable y acabar de resolver el expediente de extinción de contratos, lo cual todavía puede demorarse un mes o más.

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