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Economía
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REESTABLECIDO EL TRÁFICO AÉREO

El aeropuerto de Zaragoza vuelve a la normalidad

Solo despegaron dos aviones a última hora de la tarde, pero 2.500 viajeros se quedaron en tierra. Hoy hay programadas 6 salidas y 5 llegadas, que se prevé operen con normalidad.

El aeropuerto de Zaragoza vuelve a la normalidad
El aeropuerto de Zaragoza vuelve a la normalidad

El aeropuerto de Zaragoza recupera la normalidad, con doce vuelos programados para este domingo que no han sido cancelados, según ha informado Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA).

Con datos de las 9.00, uno de los vuelos de salida ya ha despegado. Por su parte, el sábado estaban previstos 34 vuelos, de los que solo dos partieron del aeródromo zaragozano, a consecuencia del cierre del espacio aéreo nacional desde la tarde del viernes hasta la tarde del sábado por la huelga de los controladores aéreos.

Además, esta mañana se ha producido la primera llegada de un avión desde que la tarde del pasado viernes se cerrara el espacio aéreo español.

El avión ha tomado tierra en esta instalación a las 7.30 procedente de Sevilla.

Para hoy, el aeródromo zaragozano, cuyos controladores son militares, tiene previstas un total de doce operaciones, seis salidas y seis llegadas.

Paralizado desde el viernes por la tarde

El conflicto provocado por los controladores ha implicado la cancelación desde Zaragoza de cinco de las quince salidas previstas para el viernes y dieciséis de las dieciocho programadas para la jornada de ayer, cuando no se produjo ninguna llegada, salvo la aeronave procedente de París que llegó sin pasajeros.

El Aeropuerto de Zaragoza comenzó a recuperar la operatividad a partir de las 19.00 horas del sábado tras el regreso de los controladores a sus puestos de trabajo obligados por la declaración del estado de alarma en el país y la reapertura del espacio aéreo español.

El aeropuerto de Zaragoza no fue una excepción y prácticamente se paralizó por la huelga encubierta de controladores aéreos. Solo dos de los 17 vuelos previstos despegaron, lo que dejó en tierra a unos 2.500 pasajeros, que resignados se marcharon a casa tras muchas horas de espera. También se cancelaron todos los aterrizajes: 16 en total. Para hoy están programadas seis salidas y cinco llegadas, y los responsables del aeródromo prevén que pueda operarse con normalidad.

La terminal de Garrapinillos comenzó a recuperar la normalidad sobre las 18.30, cuando por fin embarcaron los pasajeros de dos vuelos: Estambul y Praga. Según fuentes de Aena, durante la tarde de ayer podían haber despegado o aterrizado más rutas. El problema fue que para entonces las compañías o ya habían cancelado sus vuelos o bien no tenían aviones.

Pese a todo, la jornada se desarrolló sin incidentes graves. Los afectados asumieron el contratiempo con malestar pero con un encomiable civismo, como destacaron los propios agentes de los Cuerpos de Seguridad del Estado.

Desalojo de madrugada

El único incidente reseñable se dio poco después de la medianoche, cuando la Policía tuvo que desalojar un avión en el que había embarcado un grupo de turistas con destino a Estambul. Su negativa a abandonar el aparato es más comprensible si se tiene en cuenta que ese vuelo tenía que haber despegado desde Pamplona el viernes por la mañana, que no pudo hacerlo por la nevada que cayó en Navarra y que antes de ese intento de despegue ya había embarcado, sin éxito, una primera vez. Al final, ese vuelo despegó ayer a las 19.00 con poco más de 60 personas.

Durante la madrugada, la Guardia Civil también tuvo que intervenir para calmar los ánimos, después de que el director del aeropuerto de Zaragoza se identificara como tal para tratar de dar explicaciones a los afectados que permanecían en la terminal.

Además del vuelo de Estambul, el único avión que salió ayer de Garrapinillos fue un chárter con destino a Praga. Las agencias solo localizaron a unas 40 personas del pasaje, ya que la mayoría se marchó de la terminal sobre las 16.00. Una familia de Tarazona a la que avisaron a última hora logró llegar a tiempo, pero, con las prisas, uno de sus miembros se indispuso. Al final, la joven tuvo que ser asistida y el avión no les esperó.

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