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Economía

AGRICULTURA

Cultivar una hectárea de cereal cuesta un 30% más que en la pasada campaña

Los agricultores alertan de que los costes de producción se han disparado, al crecer un 64% el precio de las semillas, un 14% el del gasóleo y hasta un 46% el de los fertilizantes.

Mucho se ha hablado -y escrito- de los buenos resultados económicos que consiguieron durante la pasada campaña los productores de cereal en España. Hubo buenas cosechas y, los precios de estas producciones agrarias llegaron a alcanzar incrementos de hasta un 40%. Ahora, los agricultores también lo van a tener que pagar. Al calor de las buenas y caras cosechas del pasado año, las semillas con las que hay que sembrar esta campaña también se han encarecido, como lo han hecho los carburantes y fertilizantes impulsados por el imparable aumento del precio del petróleo.

Así se pone de manifiesto en un estudio sobre costes de producción en el sector cerealístico realizado por el Departamento de Agricultura de COAG, organización agraria en la que está integrada la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA).

Sus datos son contundentes. En 2007, para cultivar una hectárea de cereal un agricultor tenía que desembolsar una media de 454 euros. Este año, la siembra de esa misma hectárea resulta un 30% más caro, hasta los 570 euros. Esto significa, según los cálculos recogidos en el estudio de UAGA- COAG, que un productor de cereales con una explotación de 60 hectáreas, la dimensión media en España, tendrá que gastarse este año unos 7.000 euros más que en la campaña anterior.

Las semillas, casi al doble

Las razones hay que buscarlas en los precios de los inputs utilizados en esta actividad agraria. La pasada campaña, las semillas necesarias para cultivar una hectárea de cereal costaban 29,15 euros, actualmente hay que desembolsar 47,83 euros, lo que supone un incremento de nada menos que el 64%. Así sucede también con los fertilizantes. Hace un año su precio por hectárea era de 106,72 euros, mientras que en esta campaña -siempre según datos de la organización agraria- los agricultores tienen que desembolsar por este mismo concepto 156,28 euros por hectárea, lo que representa un encarecimiento del 46%. Destaca la importancia de este crecimiento ya que estos gastos suponen el 28% de los costes de producción, por delante de cualquier otro elemento. Han subido también, dice COAG, los seguros (un 33%) o el canon de arrendamiento (un 58%), gastos incluidos en los costes directos.

"Se ha acusado mucho a los agricultores por la subida de los precios de los cereales y se nos ha acusado del encarecimiento de los alimentos, pero ahora nadie dice nada de lo que han subido los precios de nuestras materias primas", lamenta Herminio Sancho, secretario provincial de UAGA-Teruel. Sancho critica que algunos productores "se ha aprovechado la situación" y señala directamente con el dedo acusador a los productores de abono nitrogenado. Sin embargo, reconoce que en estos encarecimientos el mayor responsable es el petróleo y sus elevados precios.

Escaso aumento de superficie

Todos estos costes influirán, señala COAG, en las decisiones de siembra de los agricultores, especialmente de regadío, más en aquellas zonas que como Aragón están pendientes de la evolución del clima. Por eso, a pesar de que la Unión Europea eliminó la obligación de dejar el 10% de la superficie sin cultivar, la medida apenas va a tener efecto en España, donde en esta campaña se ha cultivado apenas un 5% más.

Sancho, que reconoce que todavía es pronto para alarmar sobre los efectos de la sequía en los cereales de secano, destaca que, aunque es cierto que no se aprovechará al máximo esta medida comunitaria, destaca que es "porque los agricultores siguen su ritmo y no siembran al albur de las decisiones de cada año".

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