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Economía

CONSUMO

Cada aragonés consume 6,8 kilos al año de cordero, el doble de la media nacional

Productores, industriales y comercializadores abogan por la calidad para estimular la demanda.

En los últimos años el consumo de carne de cordero no ha dejado de caer. Muy lejos quedan ya aquellos 10 o 12 kilos que consumía cada español en un año. Ahora esta cifra se ha quedado reducida a 3,3 kilos por personas y año.

La diferencia la marca Aragón. Su población consume 6,8 kilos por persona al año, lo que supone el doble de la media nacional y coloca a la Comunidad a la cabeza y muy por delante del resto de Autonomías españolas, en algunas de las cuales -como en el caso de Andalucía- el consumo de carne de cordero nisiquiera alcanza el kilo por habitante al año.

El 80% del consumo de dicha carne se realiza en el hogar. Apenas un 17% se hace en hoteles y restaurantes, aunque en los últimos meses ha sido este canal el que ha experimentado un mayor crecimiento de la demanda. Mayores de 50 años y familias sin hijos son los más consumidores, ya que los niños continúan siendo reacios a esta carne, a cuya sabor -reconocen los expertos- tardan más a acostumbrarse los paladares de los más pequeños. Además, los hogares del medio rural y, entre ellos, los pequeños municipios, son los consumidores más fieles a la carne de cordero.

Calidad certificada

El subdirector general de pagos directos a ovino y vacuno, Antonio Fernández y García de Vinuesa destacó ayer todos estos datos en la VII Lonja Sectorial del Ovino celebrada en Zaragoza, en la que productores, industriales, comercializadores e investigadores analizaron las causas de la pérdida de confianza del consumidor y las posibles soluciones para recuperar la demanda, necesaria en un momento en el que sector ovino trata de sortear una grave crisis que está llevando a la ruina a miles de explotaciones ganaderas españolas.

Calidad y certificación. Fueron las herramientas más recomendadas ayer en esta sectorial que reunió a más de 250 participantes entre los que se escuchó también la incertidumbre de los ganaderos -ahogados por los bajos precios de sus productos y el encarecimiento de los costes de producción- y sus críticas ante las propuestas -o la falta de las mismas, en su opinión- de las Administraciones.

Todos los ponentes en la sectorial coincidieron en la dificultad de definir la calidad, pero también en que "hay que dar bueno y siempre lo mismo, con homogeneidad", destacó José Antonio Beltrán, profesor de Tecnología de los Alimentos de la Facultad de Veterinaria de Zaragoza y gran conocedor de este sector.

Pero además, productores e industriales insistieron en la necesidad de acabar con la estacionalidad del consumo de carne de cordero, muy asociado a las celebraciones. Por eso, apostaron por un decidida campaña de promoción "en la que el sector también se tiene que rascar el bolsillo" -matizó el representante del Ministerio de Agricultura- en la que deberían ir de la mano todos los eslabones de la cadena. "Tenemos que tomar todos la misma dirección porque es la única manera de salir de esto", insistió José María Navarro, de la empresa aragonesa Franco y Navarro.

Soluciones antes de julio

Ante un auditorio no siempre conforme con las propuestas que exponían los ponentes, Juan Esquinas, de la cooperativa extremeña Oviso, logró arrancar los mayores y más unánimes aplausos.

Esquinas defendió un sello de calidad para aunar al cordero de producción nacional "aunque no les guste a las denominaciones de origen" -dijo- porque en su opinión sería la fórmula ideal para proteger la producción española de las importaciones de baja calidad. Apostó por el desacoplamiento total y el cese anticipado, pero pidió mayor prima de producción para quien desee quedarse en la actividad. Y exigió, con contundencia, que el Gobierno tome medidas urgentes y lo haga antes de julio porque de lo contrario "no podremos aguantar un año más", advirtió.

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