Economía
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CRISIS ECONÓMICA

Berlusconi trata de calmar a los mercados en otro día turbulento para Italia

La prima de riesto del país se quedaba muy próxima al máximo desde la creación de euro y con una subasta de bonos en la que fijó una rentabilidad récord del 5,6%.

Berlusconi y Van Rompuy, en una imagen de archivo
Berlusconi trata de calmar a los mercados en otro día turbulento para Italia
JOHN THYS

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, trató este martes de nuevo de calmar a los mercados en un fugaz y polémico viaje a Bruselas y Estrasburgo (Francia), en el que obtuvo palabras de confianza de los dirigentes de las instituciones europeas en una nueva jornada turbulenta para la economía italiana.

Tanto en Bélgica como en Francia, el mandatario ha intentado infundir confianza sobre la economía de su país al señalar que "el problema no es de Italia sino de la credibilidad europea" y que los fundamentos económicos italianos son "muy buenos".

El déficit público italiano es el segundo más bajo de la UE tras el alemán, las familias italianas están ahorrando y las empresas conteniendo su déficit, dijo en Bruselas en una comparecencia junto al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, en la que "Il Cavaliere" habló en su lengua y no admitió preguntas de ningún tipo. Sin embargo, Berlusconi aprovechó para arremeter contra la oposición en Italia y acusarla de dañar la imagen del país con sus críticas al Gobierno.

El encuentro con Van Rompuy primero y después en Estrasburgo con el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, y el presidente de la Eurocámara, el polaco Jerzy Buzek, ha levantado una polémica en Italia, ya que ha sido establecido el mismo día en que el jefe del Gobierno italiano debía declarar en Nápoles en un proceso judicial.

Según la Comisión Europea, la reunión con Barroso se ha acordado "a petición del Gobierno italiano" y se organizó la semana pasada teniendo en cuenta "las agendas de los dos líderes".

Mientras Berlusconi criticaba a la oposición, defendía la solidez de la economía italiana y abogaba por la defensa del euro, al calificarla de "la bandera" de Europa, Italia vivió otra jornada de sobresaltos en los mercados, con la prima de riesgo de su deuda muy próxima al máximo desde la creación del euro y con una subasta de bonos en la que fijó una rentabilidad récord del 5,6%.

El plan de austeridad italiano

Roma apuesta por que el último plan de ajuste que aprobará mañana definitivamente la Cámara de los Diputados, previa votación de una cuestión de confianza, ayude a aliviar la presión sobre la deuda italiana y le proporcione un balón de oxígeno tanto en casa entre los cada vez más impacientes ciudadanos como en los mercados. El último plan de ajuste presupuestario, por valor de unos 54.000 millones de euros, pretende contribuir a lograr el equilibrio de las cuentas públicas en 2013.

El plan de austeridad, que llega después del de 79.000 millones de euros aprobado el pasado 15 de julio, incluye una subida de un punto porcentual, del 20 al 21 por ciento, del IVA, lo que supondrá una recaudación de 4.000 millones de euros al año.

Entre las medidas figuran además un impuesto del 3% sobre las rentas que superen los 300.000 euros anuales y el adelanto de 2016 a 2014 del retraso progresivo de la edad de jubilación de las mujeres en el sector privado, equiparándola a la de los hombres y pasar así de 60 a 65 años.

Berlusconi, que ve más problemas en la eurozona en su conjunto que en su país, considera que, para poner fin a las amenazas que afronta la divisa única, la respuesta se encuentra en "una mayor gobernanza económica comunitaria".

"Hay que concentrarse en una gobernanza común, no puede ser que cada país tenga una política fiscal o financiera distinta, no puede ser que un país como Eslovenia pueda poner objeciones al rescate griego, por ejemplo", dijo.

"Europa tiene la cabeza pequeña y el cuerpo demasiado grande", ha añadido.

El primer ministro italiano logró en su fugaz visita a Bruselas y Estrasburgo el apoyo de Van Rompuy y de Barroso, quienes valoraron las medidas impulsadas por Roma como la consagración de la regla de oro en la Carta Magna, la abolición de las provincias y las reformas para reforzar el crecimiento, entre otras.

El primero afirmó que la aplicación de las medidas "es importante no solo para Italia sino también para el conjunto de la zona euro".

"Su implementación completa será primordial", agregó Van Rompuy.

El presidente de la CE, por su parte, dijo que es "esencial" una implementación "rápida, efectiva y rigurosa" de las medidas.

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