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Economía
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TRANSPORTE

Aumentan las solicitudes para dejar la actividad del transporte en Aragón

El número de peticiones para abandonar la profesión de transportista y acceder a una prejubilación casi se triplicó durante el año pasado.

El número de solicitudes presentadas el año pasado por los transportistas aragoneses para abandonar esta actividad productiva y prejubilarse fue de 81, casi tres veces más que las que venían tramitándose en años anteriores (32 en 2007 y 32 en 2008). Este aumento en las cifras no sorprende ni a los responsables de Tradime -la asociación de transportistas autónomos de Aragón- ni a ATA (Asociaciones de Trabajadores Autónomos) en Aragón, que consideran muy significativos los datos. Sus responsables explican que la crisis está teniendo un efecto devastador sobre los trabajadores autónomos, pero que esos "ERE silenciosos y por goteo" -apunta Maite Mazuelas, presidenta de ATA-Aragón- pasan desapercibidos para la opinión pública. En el caso de los transportistas, la crisis se está notando tanto en las pequeñas empresas y autónomos, que se ven obligados a echar la persiana y abandonar la actividad, como en el número de profesionales que, cumpliendo con los requisitos que plantea la norma del Ministerio de Fomento, optan por solicitar la subvención prevista para dejar la actividad, entregar la tarjeta de empresa y prejubilarse.

 

De estos últimos, según el Departamento de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes del Gobierno de Aragón, se presentaron 81 peticiones en 2009; de ellas, el 80% correspondieron a profesionales de Zaragoza, el 13% fueron de Huesca y el 7% restante, de Teruel. Jesús Arbiol, presidente de Tradime, cree que este aumento se debe a la "desazón" que sienten muchos profesionales ante la "delicada situación" por la que atraviesa el sector ahora y que prevén para los próximos años. En opinión de Arbiol, muchos transportistas con más de 58 años, que por seguridad saben que deberían renovar sus camiones en los próximos años, prefieren prejubilarse y dejar la actividad ante la incertidumbre económica que vislumbran.

Dificultades para el sector

Arbiol recuerda que las dificultades del sector en los últimos meses se han agravado: menor actividad, menor rentabilidad, precios altos de los carburantes... El presidente de Tradime apunta que el transporte es un sector que debe pagar al contado el 90% de sus gastos -financiación de los vehículos, combustible, mantenimiento del camión...- y, sin embargo, ha visto cómo sus cobros (cuando no resultan fallidos) se han dilatado entre 30 y 45 días de media: de pagarse a 60-90 días se ha pasado -se queja Arbiol- a una media de entre 90-135 días.

 

Ello explicaría -dice Arbiol- el incremento registrado en el número de solicitudes para acceder a la prejubilación, que en toda España han pasado de 800 ó 1.000 en años anteriores, a 2.000 el pasado año. Este aumento ha obligado a Fomento a ampliar, a su vez, el presupuesto para conceder estas subvenciones. Y aun así, todas no fueron aceptadas: de las 81 presentadas en Aragón se otorgaron 62. Hay que recordar que el objetivo de estas ayudas es facilitar el abandono de la actividad. Pueden solicitarlas los transportistas a partir de los 58 años y con diez años ininterrumpidos en el sector.

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