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Aragón, expectante ante la nueva Ley de Cajas

Tras la reunión de Zapatero y Rajoy, desde Aragón solo dos voces se escucharon esta semana con referencia a este tema: la de Chunta Aragonesista (CHA) y la del director general de Caja Rural de Teruel.

Aragón, expectante ante la nueva  Ley de Cajas
Aragón, expectante ante la nueva Ley de Cajas
JAVIER LIZóN/EFE

El acuerdo alcanzado el miércoles por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente del PP, Mariano Rajoy, para modificar, en el plazo de tres meses, la Ley de Órganos Rectores de las Cajas de Ahorros de España (LORCA), ha sido acogido con cautela y expectación en Aragón. Tanto las dos cajas de ahorros de la comunidad -Ibercaja y Caja Inmaculada-, como el propio Gobierno aragonés han rehusado valorar o comentar la noticia. Todos ellos han preferido esperar a ver cómo se plasma el acuerdo en un borrador y qué aspectos concretos se abordan en el documento, aunque algunos ya se intuyen: mayor profesionalización, menor peso político en los órganos de gobierno de estas entidades, la eliminación del veto de los gobiernos autonómicos a las fusiones interregionales, dotar de nuevos instrumentos a las cajas para captar capital...

Tras la reunión de Zapatero y Rajoy, desde Aragón solo dos voces se escucharon esta semana con referencia a este tema: la de Chunta Aragonesista (CHA), que pidió la comparecencia en las Cortes de Aragón del presidente Marcelino Iglesias, ya que considera que el pacto alcanzado en La Moncloa afectará a las competencias exclusivas de la comunidad en esta materia, y la del director general de Caja Rural de Teruel, José Antonio Pérez Cebrián, que se alegró del acuerdo para la reforma de la LORCA. No es que esta ley vaya a afectar a la entidad que él dirige (que es una cooperativa de crédito), pero Pérez Cebrián entiende que esta decisión garantizará la independencia de las cajas de ahorros, facilitará la captación de recursos y la reorganización del mapa financiero español, algo necesario para que el crédito vuelva a la actividad productiva.

El diputado de CHA Chesús Yuste opinó, por su parte, que esta reforma afectará "a competencias exclusivas autonómicas, además de alterar la naturaleza de las cajas de ahorros, abriendo la puerta a su privatización y transformación en banca convencional". Una opinión que es compartida por otros responsables políticos y sindicales. Por ejemplo, la Confederación Intersindical de Cajas (CIC) explicó, en una nota de prensa que, en su opinión, las medidas que se quieren adoptar para las cajas de ahorros son "un primer paso a la bancarización-privatización" de estas entidades. La CIC, sindicato mayoritario en las cajas españolas y que tiene presencia en Aragón a través de Asipa (Asociación Sindical Independiente de Profesionales del Ahorro), el sindicato con representación en la CAI, volvió a mostrar su desacuerdo con las cuotas participativas con derechos políticos porque suponen "una privatización encubierta de las cajas de ahorros".

En el resto de España, las opiniones escuchadas fueron variadas y con matices interesantes. El presidente catalán, José Montilla, se apresuró a pedir que la reforma de la ley de cajas se haga desde el respeto a las competencias de la Generalitat y al modelo catalán de cajas de ahorros, que calificó de "profesional y no politizado". Desde el País Vasco, la portavoz del Ejecutivo, Idoia Mendia, lanzó un aviso para navegantes y descartó que las cajas de ahorros vascas vayan a fusionarse en 2010. Así que de acelerar fusiones, nada de nada.

PNV y CiU, más beligerantes

Más beligerantes se mostraron los partidos nacionalistas. CiU y PNV se quejaron, cada cual a su manera, del acuerdo alcanzado para reformar las cajas, ya que temen que la nueva LORCA sea aprovechada para "echar atrás competencias estatutarias" de las comunidades autónomas, lo que consideran "impresentable".

En Andalucía se mostraron conformes con el acuerdo y opinaron que la reforma de la LORCA no perjudicará los procesos de fusión en marcha. El Gobierno de Castilla-León criticó el acuerdo al considerar que puede privar de algunas de sus competencias a las comunidades. En Galicia no perdieron el tiempo en opiniones sino que se dedicaron a acelerar el 'blindaje' de sus cajas. Coincidiendo con la reunión Rajoy-Zapatero, el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, anunció un avance "importantísimo" en la unión de Caixa Galicia y Caixanova: las dos cajas gallegas pactaron el miércoles un consejo paritario para la caja fusionada, superando un escollo que había paralizado los avances desde hace meses.

La duda ahora es si el acuerdo de Zapatero y Rajoy -y ante la certeza de que en breve habrá una nueva regulación- servirá para que las cajas aceleren sus procesos de fusión o para que algún gobierno autonómico 'achuche' a las cajas de su territorio para que se unan entre sí.

Las cajas, protagonistas. Previo al encuentro que mantuvieron el miércoles Zapatero y Rajoy, el presidente del Gobierno se reunió el lunes con el presidente de la CECA, Isidro Fainé, con quien también habló de cajas.

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