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Economía

ENERGÍA

Al rico megavatio renovable

En los próximos meses, el sector de las renovables va a ponerse al rojo vivo en Aragón. Son muchos los promotores que quieren instalar parques eólicos o plantas termosolares en la comunidad. Y no todos podrán ver su aspiración cumplida: la capacidad de evacuar energía es limitada.

Vamos a tratar de desarrollar tantas energías renovables como nos permita el Gobierno de Aragón", aseguraba esta semana Víctor Rodríguez, director general de Iberdrola Renovables refiriéndose a los proyectos que la compañía eléctrica tiene para la comunidad aragonesa. Una afirmación que a buen seguro, suscribirían todos los promotores que en en este momento planean alguna iniciativa de eólica o solar en Aragón.

Y para muestra un botón: cuando el Departamento aragonés de Industria anunció el acuerdo alcanzado con Red Eléctrica de España (REE) mediante el cual se permitía a la comunidad ampliar en 1.400 megavatios (MW) las posibilidades de evacuación de energías renovables (fundamentalmente eólica, cuya potencia instalada actualmente ronda los 1.700 MW), Endesa reconoció públicamente que ellos aspiraban a ser los adjudicatarios de 600 ó 700 MW, casi la mitad del total. En privado, y con cierta sorna, otra empresa especializada en energías renovables dijo a este periódico que ellos aspiraban a 'quedarse' con la otra mitad.

Obviamente, una cosa son los deseos y otra bien diferente la realidad que resulte. Por ello, y seguramente para tratar de racionalizar y ordenar con eficiencia la maraña de solicitudes presentadas por todo tipo de empresas (unas serias, otras, meramente especulativas) que el Departamento aragonés de Industria temía a corto y medio plazo, el consejero Arturo Aliaga avanzó que se publicaría un decreto en el que se contemplarían los requisitos para optar al reparto de esos MW.

La norma aún no ha visto la luz, pero cuando lo haga es de suponer que ayudará a los responsables del departamento a adjudicar con equidad y sentido común esos MW generados con renovables.

La generación eléctrica en régimen especial -donde se sitúan las renovables- es, en este momento, un apetitoso pastel. El último decreto ministerial mantiene las primas a estas energías, mejorando las cuantías que perciben las plantas termosolares y las de solar fotovoltaica instaladas en tejados. No es raro, por tanto, que todas las compañías y promotores que tenga en cartera algún proyecto de estas características estén tomando posiciones: el pastel es jugoso, pero limitado.

Esta semana, Iberdrola Renovables invitaba a los medios de comunicación aragoneses a conocer la planta termosolar que está construyendo en Puertollano (Ciudad Real) porque es 'prima hermana' de la que quieren instalar en Teruel. La compañía eléctrica aspira a que su proyecto termosolar sea el primero (o esté entre los primeros) de los que se instalen en la comunidad. Es muy legítimo, pero al menos hay otros tres promotores que pretenden lo mismo. Todas estas iniciativas han trascendido públicamente en los últimos meses y están en diferentes fases de tramitación: Molinos del Ebro se plantea una planta termosolar de 50 MW en Perdiguera (Zaragoza); NEO Energía quiere construir otra de idéntica potencia en Quinto de Ebro (Zaragoza) y la Sociedad de Energías Renovables La Estiva planea otra para Lanaja (Huesca). Esto sin tener en cuenta otros proyectos de termosolar que se hayan podido llevar con más 'discreción' y descontando las iniciativas en parques eólicos. Industria va a tener que hilar fino: nunca 1.400 MW dieron para tanto.

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