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Economía
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LA CRISIS EN ARAGÓN

Adiós a los pañales hechos en casa

La empresa aragonesa Hecasa Familycare, que fabricaba pañales infantiles desde hace 28 años, ha cerrado sus puertas por la gran competencia de las multinacionales y el continuo ajuste de los precios.

Instalaciones de la empresa Hecasa Familycare en Villanueva de Gállego.
Adiós a los pañales hechos en casa
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El único fabricante de pañales aragonés, la empresa Hecasa Familycare, heredera de la firma Patricio Hellín Capel, cesó su actividad en julio de 2008, después de 28 años dando servicio a las familias, que todavía acudían este pasado mes de noviembre a adquirir pañales, por su calidad y precio competitivo, a la tienda que permanecía abierta junto a la nave de producción en Villanueva de Gállego.

"Hemos aguantado todo lo que hemos podido. Ha sido un cierre ordenado. Hemos llegado a acuerdos con trabajadores, proveedores y clientes. El personal era consciente de la dificultad que había de continuar por el ajuste continuo de los precios y el encarecimiento de las materias primas", explicó Ramón Ruberte, administrador de Hecasa, que se mostró orgulloso del trabajo realizado por todo el equipo humano de la empresa encargado de desarrollar toda la gama de productos. "Algunas personas se han jubilado, a otras las hemos ido recolocando y el resto no ha tenido otro remedio que ir al paro".

La gran competencia de las multinacionales y la barrera de la exportación por la fortaleza del euro han motivado el cese de la actividad. "Tengo la conciencia tranquila de haber hecho todo lo posible por mantener el negocio, aunque siempre te queda la duda de si hubiéramos echado mano de un socio industrial hace dos años, antes de haber entrado en esta recesión, tal vez el final hubiera sido otro".

De hecho, en dicha tesitura se encuentra ahora Hecasa que está buscando un comprador que se haga cargo de los activos de la empresa porque la maquinaria parada se estropea: "Han venido de Nigeria, Líbano y Asia interesándose por la línea de fabricación del bragapañal infantil, pero querrían montarla en mercados emergentes porque en el europeo es más difícil", aclaró Ramón Ruberte, que ha puesto en manos de una empresa profesional suiza la búsqueda de posibles firmas interesadas en la adquisición de material: "También han mostrado su interés varias empresas nacionales, pero al final te dicen que no es el momento apropiado porque está todo parado".

Es lamentable que pymes como Hecasa desaparezcan asfixiadas por el poder de la multinacionales: "Quedan dos de primera marca en España y otras dos haciendo marca blanca y sacando hasta 600 pañales por minuto y vendiendo casi por debajo del precio de coste. Luchar frente a eso es imposible", reconoce Ramón Ruberte, que quiere dejar claro que la desaparición de Hecasa no tiene que vincularse a la crisis, sino a una situación de pérdidas y bajada del consumo que se venía arrastrando desde los dos últimos años y en la que no se veía clara la viabilidad: "No quisimos endeudarnos más porque la rentabilidad era muy dudosa si no aparecía un socio que nos ayudase a buscar mercados externos e introducir nuevos productos", aclaró Ramón Ruberte. Por eso, Hecasa decidió cerrar hace seis meses y mantuvo hasta finales de año a tres personas liquidando los stocks que quedaban en almacén.

Cuando más trabajo hubo fue en los años noventa. Entonces no había tanta competencia en el sector y la distribución estaba más diversificada, recordó Ruberte, pero después la concentración de las grandes cadenas en centrales de compra y la continua bajada en el precio de los pañales generó la escalada de malos resultados que han llevado a Hecasa al cierre.

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