Economía
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Preocupación y cautela en el porcino aragonés ante las represalias de China por los aranceles europeos a los coches eléctricos

El gigante asiático abre una investigación por competencia desleal a las importaciones de carne de cerdo y el sector agroalimentario lamenta ser "de nuevo, el pagano".

La bioseguridad y la innovación están presentes en el trabajo diario de las explotaciones de porcino. hA
China ha anunciado una investigación por competencia desleal a las importaciones de carne de cerdo.
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La intención de la Unión Europea de aplicar aranceles a los coches eléctricos que se importan desde China ha colocado en la diana del gigante asiático al sector porcino, que contiene el aliento mientras se concreta cuál será la respuesta de las autoridades chinas. De momento, y aunque no lo relacionan abiertamente, Pekín ha movido ficha anunciando este lunes que, tras la solicitud realizada por granjas de su país, el Ministerio de Comercio chino ha decidido abrir una investigación por competencia desleal (antidumping) contra ciertas importaciones de carne de cerdo y derivados procedentes de la UE. La medida afectaría especialmente a España, con Aragón como uno de los principales productores, no solo porque es el primer exportador europeo de carne de cerdo, sino porque algunos analistas ya habían advertido que el Gobierno chino centraría sus represalias en aquellos países considerados los impulsores de dichos aranceles.

Con "cierta inquietud y mucha cautela" han recibido las noticias que llegan desde el país asiático los productores aragoneses de porcino y la potente industria cárnica de la Comunidad, donde este sector representa el 66% de la producción final ganadera y el 39% de la facturación total agraria, emplea a más de 20.000 personas y es el motor de las exportaciones agroalimentarias de la región, de las que representa el 65% del volumen total de las ventas agroalimentarias al exterior que en 2023 superaron los 3.500 millones.

"De nuevo, el sector agroalimentario es la cabeza de turco de un conflicto que no tiene nada que ver con él", ha lamentado Manuel Esteve, presidente de la Asociación de Ganaderos de Porcino de la provincia de Teruel y responsable de la sectorial del porcino de Cooperativas Agroalimentarias de España.

Esteve ha insistido, sin embargo, en que a pesar de la incertidumbre el sector mantiene la calma, porque lo conseguido en China "no ha sido a base de subvenciones ni ayudas públicas sino gracias a la eficiencia de los productores y la calidad de los productos". Y aunque ha reconocido que "aunque como ya se ha visto en otras ocasiones", el país asiático no necesita ni excusas, ni informes, ni investigaciones para asestar un golpe a las importaciones de carne de cerdo, se ha mostrado confiado en las "excelentes relaciones comerciales entre ambos países", como quedó demostrado en la reciente feria celebrada en aquel país.

Esteve ha asegurado que cualquier represalia del gigante asiático tendría importantes consecuencias en las ventas aragonesas de carne de cerdo, que el pasado año superaron los 400 millones de euros. Pero ha dejado claro que la dependencia que el sector tenía de las ventas a China se han reducido notablemente. De hecho, si en 2020 estas exportaciones suponía el 48% del total, actualmente se sitúan en el 20%. Y además, ha señalado, "en valor, las ventas a China son similares a las realizadas el pasado año a Italia". Eso sí, ha insistido en que hay productos, especialmente la casquería, las patas y los despojos, para lo que este mercado es su mejor cliente.

Con mucha cautela se han manifestado desde la Asociación de Industrias de la Alimentación de Aragón (AIAA), que reconoce que "hay preocupación, pero sobre todo mucha expectación hasta ver qué va pasando". Aunque en esta organización empresarial confían en que "el tráfico comercial siga su curso y el porcino no sea el pagano de una decisión que no tiene nada que ver con sus producciones", los responsables de la AIAA aseguran que mantendrán "una vigilancia cercana" a cualquier movimiento de Pekín que afecte a las exportaciones aragonesas.

El silencio ha sido la respuesta que por el momento prefieren mantenr los grandes grupos cárnicos que operan en Aragón, que se han remitido al comunicado hecho público por Interporc, la patronal del sector que ha abogado por el entendimiento en las relaciones comerciales entre la Unión Europea y China. Además se ha puesto a disposición de las autoridades chinas para compartir toda la documentación que precisen para su investigación. Un proceso que durará cerca de un año y en el que "hay mucho tiempo para que la UE y China lleguen a acuerdo", ha señalado Interporc.

Así lo cree también el ministro de Agricultura, Luis Planas, que asegura que todavía queda margen para el entendimiento. "La competencia comercial es de la Unión Europea, pero nuestro deber es solventar este problema", ha asegurado el ministro, que ha insistido en que "las guerras comerciales no son buenas con nadie y en el sector agroalimentario hay que evitarlas".

Desde Bruselas, la Comisión Europea ha advertido que sigue con mucha atención la investigación anunciada por China y ha dejado claro que intervendrá si el proceso no cumple con las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Según datos de la patronal del sector, España exportó el pasado año más de 560.000 toneladas de porcino a China por valor de más de 1.200 millones de euros, esto son uno de cada cinco kilogramos de carne de cerdo que exporta el país. Casi el 21% de las importaciones de cerdo totales de China proceden de España, por encima del volumen que compra a Estados Unidos, Brasil, Países Bajos y Canadá.

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