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Trabajadores por menos de 1.000 euros: "¿Dónde está la subida del salario mínimo?"

Algunos empleados que cobran el SMI todavía no lo tienen actualizado a los incrementos de años anteriores. Las empresas y autónomos con asalariados que lo vienen aplicando alertan del impacto de otro aumento de costes en sectores tocados por la crisis.

Carolina Gómez, trabajadora del sector de la limpieza.
Carolina Gómez, trabajadora del sector de la limpieza.
Verónica Lacasa

Carolina Gómez trabaja en una empresa del sector de la limpieza en Huesca y es una de las personas que espera notar en su nómina la subida del salario mínimo. Ahora cobra 830 euros netos al mes, que en bruto superan el salario mínimo, aunque aún no está actualizado a la anterior subida. Imagina cómo cambiaría su presupuesto familiar si su sueldo aumentara hasta los 1.000 euros aprobados esta semana. "El día 20 igual no estaba en rojo en el banco", calcula esta bilbaína, de 49 años, que tiene una hija pequeña con la que forma una familia monoparental.

Casi la mitad de sus ingresos los destina a pagar el alquiler de su vivienda, de 380 euros. "Gracias a que tengo la beca del comedor para mi hija", reconoce. Entre sus compañeras afirma que "todas estamos muy quemadas cuando vemos que se habla de los 1.000 euros y decimos pero, ¿dónde está la subida del salario mínimo?".

De 965 a 1.000 euros

La aprobación del último incremento del salario mínimo esta semana se tiene que aplicar con carácter retroactivo desde el 1 de enero. Se ha elevado de 965 a 1.000 euros al mes para un contrato a jornada completa, solo con el respaldo del Ministerio de Trabajo y los sindicatos CC. OO. y UGT. Las patronales CEOE y Cepyme no han firmado el alza porque entienden que "no es el momento", como tampoco lo hicieron en la anterior subida de 15 euros al mes aprobada en septiembre de 2021.

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Las organizaciones empresariales han alertado de que no todas podrán soportar aumentar más los costes salariales, debido a que persisten los efectos de la pandemia de covid-19 y otras subidas como las de la luz y las materias primas. Los autónomos y microempresas de sectores con salarios bajos como las peluquerías o algunos pequeños comercios temen que este incremento sea la "puntilla" tras dos años de crisis sanitaria.

El aumento llega en el peor momento para el sector de la imagen personal. El volumen de trabajo perdido por la pandemia en las peluquerías no se ha recuperado y no han conseguido todavía la rebaja del IVA que pagan, el máximo (21%), que se subió de forma temporal en la anterior crisis económica. "Por desgracia, la mayoría cobra el salario mínimo porque no da para más", explica Marimar Calonge, desde la plataforma 'Creer en nosotros' que impulsa las movilizaciones para pedir la bajada de impuestos.

"Aparte de la subida de las nóminas está el incremento de las cuotas de la Seguridad Social, si a eso añadimos la subida de la luz y en nuestro caso el IVA, no va a ir nada bien".
Marimar Calonge, peluquera.
Marimar Calonge, peluquera.
Guillermo Mestre

"Los pequeños negocios no vamos a ser pymes sino micromicropymes" y autoempleo, augura, para poder afrontar el aumento de costes y la caída de actividad. "Aparte de la subida de las nóminas está el incremento de las cuotas de la Seguridad Social, si a eso añadimos la subida de la luz y en nuestro caso el IVA, no va a ir nada bien".

El número de trabajadores cuyo salario depende directamente del SMI es minoritario en Aragón, cerca del 8% o el 10% del total, según estimaciones del sindicato CC. OO. Entre las actividades que cuentan con algún puesto en el que se paga solo el SMI se encuentran, además de algunos convenios de limpieza y peluquerías, servicios auxiliares de control de accesos, lavanderías industriales, limpieza viaria y retirada de residuos urbanos en pequeñas poblaciones y las categorías inferiores de seguridad privada, enumera Mariano Álvarez, desde la Federación Hábitat de CC. OO. Aragón. A ellos añade las trabajadoras del régimen especial de empleadas de hogar. "Hay salarios pactados y algunas consiguen cobrar por encima del SMI, sobre todo, las internas", apunta, en un trabajo que suele ser por horas.

Subida para las empleadas del hogar

Dolly Valencia trabaja en dos casas cuidando a dos ancianos y en la limpieza. Entre ambas suma unos 700 euros al mes porque no llega a las ocho horas, no porque no quiera, sino porque reconoce que en su sector es "difícil" encontrar una jornada completa. "Si te sale trabajo de hogar o es de interna o es muy difícil que encuentres una jornada completa en una casa cuidando niños o ancianos", reconoce. Le gusta su trabajo, pero "lo malo es cuando tienes que cobrar". En cuanto a la nueva subida de sueldo confiesa que siempre está "muy atenta a las noticias y soy afiliada a CC. OO., que me manda muchos comunicados", cuenta. Sus empleadores también están atentos y le han ido subiendo estos años.

Se alegra de que vaya mejorando el salario mínimo pero confiesa que en su caso, al trabajar media jornada, "se nota poco" y menos con la subida de los precios y las facturas como la de la luz. Se adapta a lo que tiene. "Yo aquí vivo bien, aunque vaya de casa en casa, porque en mi país llegué a pasar hambre", explica sobre su vida en su Colombia natal. No se permite un café fuera de casa y no puede ahorrar con sus ingresos, con los que vive ella y su hijo, pero guarda cada mes unos 17 euros para donar a tres ONG. "No me hace ni más rica ni más pobre, pero me da satisfacción", dice. Le resulta difícil reciclarse a otro sector porque su edad, 58 años, cree que le cierra muchas puertas.

El aumento del salario mínimo no siempre es automático. Hay trabajadores que tienen que esperar a que haya un acuerdo con la empresa o sus empleadores. Algunos asalariados esperan todavía el aumento pactado en 2019, el más importante, ya que el salario mínimo subió 200 euros, desde 700 a 900.  "Por desgracia no se llegó a trasladar a todos los convenios. Hay sectores con más conflictividad desde esa fecha porque no ha habido posibilidad de cerrar un acuerdo", reconoce Álvarez. En algunos que tienen categorías de trabajadores que cobraban menos del salario mínimo se ha firmado estos años algún "pacto extraestatutario" para actualizar salarios, pero no todas las empresas del sector se han sumado, como ocurriría en el caso de Carolina. Otros se han ido adaptando a las últimas subidas del SMI  como el sector de peluquerías e institutos de belleza, afirma el sindicalista.

En algunas ocasiones se llega al SMI pero porque se suman complementos como la antigüedad. "Por desgracia la jurisprudencia, la poca que hay en relación al SMI, viene a decir que todos los complementos salariales fijos y estables computan junto con el salario base para llegar al mínimo", explica el sindicalista. Así, puede que el salario base sean 700 euros y con complementos se llegue a los 1.000 euros.

Una de las patronales nacionales de las empresas de limpieza, la Asociación Profesional de Empresas de Limpieza (Aspel), ya ha pedido que se revisen los precios de los contratos públicos para adaptarlos al incremento del SMI, que se aplica con efectos retroactivos desde el pasado 1 de enero. Quieren evitar que el mayor coste salarial tengan que soportarlo las empresas, que se ven "atrapadas" por los contratos en vigor.

Desfase con otras categorías

Aumentar los sueldos más bajos tiene efectos en el resto. Álvaro Bajén, profesional autónomo y secretario general de UPTA Aragón, entiende que haya que ir subiendo el salario mínimo y coincide en que la nueva alza es pequeña, comparada con la de 2019, pero critica la forma en la que se ha aprobado. "No nos parece bien que sea por decreto, sino dentro de una negociación colectiva", señala. 

Apunta algunas disfunciones en la práctica.  "El primer problema que se presenta es que hay categorías pequeñas que están en los convenios relacionadas con el salario mínimo, como peones o auxiliares, y la diferencia con un puesto superior es a veces de solo 20 euros", indica. El nuevo incremento del salario mínimo de 35 euros puede hacer "que cobren más los peones que otras categorías más altas, con lo que se produce un desequilibrio".

"Daña más la situación económica"

Los autónomos creen que el esfuerzo es mayor para su colectivo y las empresas medianas, porque en las grandes es normal que los asalariados superen estos salarios. El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, ha señalado que la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) "daña aún más la situación" económica.

En la comunidad hay 100.98 autónomos cotizando en el régimen especial (RETA). Bajén recuerda que hay sectores todavía afectados por la crisis. Entre diciembre y enero se perdieron 636 autónomos en Aragón, entre la diferencia de altas y bajas, que pese a ser una época de saldo negativo, el descenso le parece "brutal". De ellos, 280 cierres corresponden al comercio.

Desde el sector del comercio se piden medidas para ayudar a que el aumento del salario no recaiga sobre el empresario. "Que la gente pueda ganar más dinero me parece perfecto, pero el problema en este país es que todo es a costa del empresario", lamenta Antonio Tornos, presidente de la patronal de comercio de Zaragoza. Es consciente de que con más salario se podrá reactivar el consumo, que tanta falta hace en el sector, pero este sigue "bastante tocado" porque las rebajas "no han sido lo que esperábamos todos", en parte por la ola de contagios de la variante ómicron. Pide que se utilicen otras vías como aumentar las desgravaciones o retener menos impuestos.

"Al empresario le han subido la luz, los autónomos, todos los costes y ahora le sube el personal. Llegará un momento que las empresas irán cerrando"

"Al empresario le han subido la luz, autónomos, todos los costes y ahora le sube el personal. Llegará un momento en que las empresas irán cerrando y cuantas más cierren, menos impuestos tendrán", advierte. Entre los más afectados ve a los pequeños autónomos con unos cuantos empleados. "Todo está subiendo y no venden más", alerta, con el aumento de la competencia por internet, las aperturas en festivos de la gran distribución y la subida de costes. Y no pueden repercutir los incrementos. "Tenemos que vender con menos margen, vendemos menos porque hay mas competencia, y encima nos suben", lamenta. Esto ha hecho que siga la tendencia de muchos comerciantes que antes de agotar el "colchón" con el que han aguantado la pandemia adelanten su jubilación si pueden.

Los sindicatos son conscientes de que la revisión del salario mínimo puede tardar más en llegar en algunos casos. "Lo normal es intentar volver a convocar desde los sindicatos a la comisión negociadora del convenio para adaptar las tablas salariales al SMI", apunta Álvarez, de CC. OO. , en el caso de que la empresa tenga convenio propio o si es el del sector. "En los que ya se había adaptado a 965 euros, adaptarlo a los 1.000 no creo que suponga un mayor problema", espera el sindicalista. Sin embargo, en ocasiones reconoce que "lo que tendría que ser simplemente una adaptación se transforma en una negociación porque tenemos criterios distintos". 

Tornos pide "ir todos de la mano" para buscar acuerdos· porque "el empresario sin los trabajadores no sería nadie y los trabajadores sin empresario, tampoco".

El siguiente reto entre patronal y sindicatos será alcanzar un acuerdo para las subidas salariales que recojan los convenios colectivos en todas las categorías.  

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