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El puente del Pilar más amargo para los trabajadores de IDL: "No somos mercancía de usar y tirar"

Su empresa ya no trabaja para PSA Stellantis, que hará sus tareas con su propia plantilla, y no saben qué va a ser de su futuro. Algunos rondan los 45 años y temen tener que buscar empleo en un momento en el que la crisis de los semiconductores ha "paralizado" la automoción.

Vanesa Herrero, trabajadora de IDL, en la puerta de PSA Stellantis en Figueruelas.
Vanesa Herrero, trabajadora de IDL, en la puerta de PSA Stellantis en Figueruelas.
Heraldo.es

Vanesa Herrero, zaragozana de 41 años, se sigue poniendo por la mañana su forro polar negro y amarillo fluorescente, con rayas reflectantes, y se dirige al trabajo. Desde esta semana, solo llega hasta la puerta de la factoría de PSA Stellantis en Figueruelas, en cuyas instalaciones trabajaba su empresa, la auxiliar logística IDL,  porque ya no puede entrar.

La cita este miércoles es con los compañeros que acuden a protestar porque su futuro ha quedado en el aire después de que en mitad del puente del Pilar, ambas compañías hayan dado por terminado su contrato, previsto hasta 2023, y los cerca de 186 trabajadores sigan sin saber qué va a ocurrir con ellos, algunos como ella con casi 20 años de antigüedad.

Correos y mensajes al móvil

El puente festivo les ha dejado un sabor amargo a todos  y a sus familias. El sábado se enteraban por correo electrónico y a través de los grupos del Whatsapp de los sindicatos, que ambas empresas habían roto su relación. "La empresa avisó solo al comité diciendo que PSA había rescindido el contrato", recuerda Vanesa, sobre el mensaje que recibió a través de los sindicatos el pasado sábado. Hasta dos días después, el lunes, no tuvieron una carta directa de su compañía, por correo electrónico, en la que les decía que tenían vacaciones con cargo a las correspondientes a este año y "hasta nueva comunicación". La compañía ha querido dejar la pelota en el tejado de la contratista y ha pedido a Stellantis que se quede con los trabajadores.

"Esto no va a acabar más que en despido", lleva ya asumido, como la mayoría de los compañeros pero, de momento, solo sabe que no puede ir a trabajar, ya ha gastado sus vacaciones de este año y no puede buscar trabajo "porque seguimos contratados por la empresa". Desde que se conoció la noticia confiesa que "no hago otra cosa que mirar el móvil para ver si hay mensajes nuevos".

Se coloca con un grupo de compañeras que como ella han venido este miércoles a las 13.30 para corear, con una fuerte pitada de fondo, el lema de la pancarta que sujetan en una entrada de la factoría: "¡No somos mercancía de usar y tirar!' Vienen repitiendo la protesta a las 5.30 y a las 13.30 desde que el lunes no dejaron entrar a los siete primeros compañeros que tenían que acudir a descargar unos camiones.

Precedente en verano

Óscar Alcalde y Ricardo de la Mata, trabajadores de IDL, auxiliar de PSA Stellantis en Figueruelas.
Óscar Alcalde y Ricardo de la Mata, trabajadores de IDL, auxiliar de PSA Stellantis en Figueruelas.
Heraldo.es

Para algunos ha sido la crónica de una muerte anunciada porque ya había rumores desde hace tiempo de que Stellantis podía prescindir de alguna contrata, pero no pensaban que fuera "ni tan pronto ni de esta forma", lamentan. Un primer susto ya lo tuvieron antes de las vacaciones de verano. "Este verano PSA no renovó una parte del trabajo que se terminaba el 31 de julio y hasta el 15 de agosto que teníamos que volver no sabíamos cómo ni dónde", cuenta Ricardo de la Mata, de 49 años. En esa ocasión, el grupo de afectados, entre el que se encontraba, fue recolocado, pero pasaron todo el verano con incertidumbre. 

"La sensación que hay en la fábrica es que van a desaparecer las contratas, pero no pensábamos que sería tan pronto ni de esta forma"

Esta vez no sabe aún cómo terminará. "El lunes me negaron la entrada. Vine porque no nos habían comunicado nada", cuenta Óscar Alcalde, de 41 años. El comité les aconsejó que siguieran acudiendo hasta que no tuvieran una carta de despido u otra solución por escrito. Cuentan que "la sensación que hay en la fábrica es que van a desaparecer las contratas, pero no pensábamos que sería tan pronto ni de esta forma". 

En los cambios de turno

Protesta de IDL en la planta de PSA Stellantis en Figueruelas.
Protesta de IDL en la planta de PSA Stellantis en Figueruelas.
Heraldo.es

Las protestas se repiten en el cambio de turno en la factoría, al que ellos acudían hasta hace unos días. Los trabajadores de Stellantis y otras contratas entran con prisa y algunos les saludan, tras años como compañeros en la cadena de montaje, aunque en empresas distintas. En los corrillos de los que llegan con más tiempo también hay preocupación por la actual situación, con un expediente de regulación temporal de empleo en marcha, con una bolsa de 50 días, que se van gastando a medida que la falta de componentes por la crisis mundial de microchips obliga a parar la cadena, algo que afecta a todo el sector a nivel mundial, y a la industria en general, por primera vez en la historia.

Entre los trabajadores de Stellantis que bajan de la larga comitiva de autobuses se encuentran algunos de los que ahora cubrirán sus puestos, ya que el fabricante de automóviles no ha vuelto a externalizar los trabajos de secuenciación que hacía IDL, llevando material para alimentar las líneas de producción. Una trabajadora de otra contrata apura el último cigarrillo y escucha con preocupación los rumores sobre las auxiliares. Solo le consuela que no le queda mucho tiempo hasta la jubilación.

Los trabajadores de IDL son conscientes del excedente de plantilla que tiene ahora Stellantis, ya que la crisis de los semiconductores ha obligado a parar el turno de noche y necesita recolocar a unos 600 trabajadores. Parte los ha enviado a la factoría madrileña del grupo, en Villaverde, y estudia enviar más a dos francesas. A ello unen desde el comité que el empeoramiento de las condiciones laborales en el último convenio firmado en la factoría ha hecho que los sueldos en la contrata sean algo más elevados que los de los trabajadores nuevos que entran a la plantilla del fabricante de coches, algo impensable hace unos años. En la auxiliar un salario medio puede rondar los 1.200 euros. 

"Tenemos que volver a empezar de cero, con un mercado laboral de automoción que está ahora paralizado por la crisis de materiales"

"Vámonos, que tenemos que ir al abogado", dice en voz alta una trabajadora mientras se va disolviendo la última concentración del día. Algunos ya han empezado a asesorarse sobre sus opciones. La preocupación principal es poder volver a trabajar, conscientes de que el momento actual es complicado y la edad en el caso de los más mayores no se lo pone fácil si terminan despedidos. "Tenemos que volver a empezar de cero, con un mercado laboral de automoción que está ahora paralizado por la crisis de materiales", teme otro veterano de la contrata. "Llevo 25 años trabajando en este sector y jamás me había pasado lo que me ha pasado aquí. Siempre han ido dando la cara y siempre ha sido con preaviso", lamenta sobre despidos anteriores. La plantilla ha pasado por varias empresas, desde la inicial de Logística Navarra, que han ido subrogando a los trabajadores.

Ningún empleado olvidará este puente del Pilar, y no porque ha sido el de las 'no fiestas' por la covid-19. "Hemos pasado  muchos nervios estos días", cuenta, por la incertidumbre y el "miedo al fin de mes", porque hasta ahora han cobrado puntualmente pero no saben qué ocurrirá con la nómina de octubre. "Si no cobramos este mes y no podemos echar los papeles al paro, menudo mes nos espera".

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