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IRPF

El atasco del SEPE condena a miles de aragoneses a hacer mal la renta

Faltan solo 15 días para que termine la campaña y siguen pendientes alrededor de 7.000 expedientes de ERTE con errores. Los funcionarios aseguran que "nos faltan manos".

Dirección provincial del SEPE en Zaragoza, durante la visita de la delegada del Gobierno, Pilar Alegría, el 9 de junio.
Dirección provincial del SEPE en Zaragoza, durante la visita de la delegada del Gobierno, Pilar Alegría, el 9 de junio.
Delegación del Gobierno

El atasco que arrastra el servicio público de empleo (SEPE) desde el inicio de la pandemia de covid-19 no ha permitido llegar a la recta final de la campaña de la renta con todos los expedientes pendientes solucionados. Desde la dirección provincial de Zaragoza se reconocía la semana pasada que no será posible resolver a tiempo los alrededor de 7.000 casos de afectados por un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) que cobraron el desempleo con errores en 2020. A 15 días de que finalice el plazo para presentar la declaración del impuesto, siguen esperando una respuesta del organismo.

Esta campaña de la Renta se ha visto marcada por los ERTE. Desde la Agencia Tributaria se aconsejó al inicio, en el mes de abril, que estos contribuyentes esperaran todo lo posible, para dar tiempo al SEPE a ver si les enviaba los datos correctos. Algunos se han ido actualizando apareciendo en los datos fiscales y los borradores del impuesto que se pueden descargar en www.agenciatributaria.es. Los más perjudicados serían las personas que recibieron por error más dinero del que les correspondía y que ahora tienen que plantearse cómo hacen la declaración del impuesto sobre la renta (IRPF).

Ingresos indebidos o atrasos

Desde Hacienda se plantea que presenten su declaración incluyendo todo el dinero cobrado como rendimientos de trabajo. "Una vez el SEPE le comunique el inicio de un procedimiento de reintegro y fijadas las cantidades a devolver (reintegros), deberá presentar una solicitud de rectificación de autoliquidación", han venido explicando e incluyen entre las consultas frecuentes del llamado 'Informador' de la renta. Luego habrá que esperar la resolución de la Agencia Tributaria. No tendrán que pagar intereses.

De momento, "tienen que hacer una declaración mal, declarando que han cobrado eso. Cuando se regularice, hacer una declaración de ingresos indebidos", explica Adolfo Aquilué, desde el Colegio de Economistas de Aragón. A la hora de comprobar los datos, señala que la cuantía que perciben del SEPE aparecerá en el apartado de "Rendimientos de trabajo" del borrador o los datos fiscales. Si hubo errores y se ha obtenido la corrección por parte del SEPE se explicará en un apartado especial. Una forma de saber qué se cobró es "compararlo con los ingresos del banco, porque el SEPE informa de la cantidad bruta y de lo que ha cotizado por el desempleado, la diferencia es lo que ha tenido que percibir en el banco".

"Esta semana están apareciendo muchos casos regularizados", asegura Ana Rubio, vicepresidenta del Colegio de Gestores Administrativos de Aragón, que ve cierto acelerón desde hace unos días. "He tenido muchas rentas paralizadas hasta ahora y aún así salen mal", lamenta, porque cree que no queda clara la respuesta del SEPE. Este año la campaña está siendo especialmente compleja justo en el apartado que siempre resultaba más sencillo, el de los rendimientos de trabajo, donde hasta los ERTE "siempre cuadraba todo".

Su consejo a quienes han cobrado de más es que "si más o menos se sabe el dinero que se tiene que devolver, que se haga la renta quitando eso y si no cuadra ya se hará una complementaria". Considera que esta vía es más sencilla, que es la que se utiliza para regularizar los atrasos. Así, todos los atrasos que se hayan cobrado hasta el pasado 1 de abril habría que incluirlos en la declaración que hagamos ahora y para los que se cobren a partir de esa fecha, el plazo se extiende hasta el  30 de junio del año que viene, es decir, hasta que acabe la próxima campaña de renta. Se haría a través de una declaración complementaria.

"Todo el mundo que ha tenido ERTE y le sale a pagar lo aplaza, aunque sean 100 euros"

Entre los afectados por ERTE hay muchas personas que por cobrar un salario bajo no tenían obligación de hacer la declaración de la renta, pero que al tener este año dos pagadores (su empresa y el desempleo) han rebasado el límite de 14.000 euros brutos al año. Esta situación, unida a que el SEPE no retiene, ha aumentado las declaraciones a ingresar, precisamente de personas que pueden tener más dificultades. En todos estos supuestos en los que la declaración resulte a ingresar porque se haya estado en ERTE,  la Agencia Tributaria permite pagar a plazos y sin intereses con un aplazamiento especial. Este se puede solicitar al presentar la declaración y supone dividir la deuda en seis pagos mensuales que se comenzará a abonar el 20 de julio. A partir de ahí cada abono vence el día 20 de cada mes. Para quienes no hayan estado en ERTE se mantiene el pago en dos partes, una en junio (el 60% de la deuda) y otra en noviembre, además del aplazamiento ordinario de deudas tributarias, pero que incluye intereses. 

"La gente está haciendo uso del aplazamiento sin recargo. Todo el mundo que ha tenido ERTE y  le sale a pagar lo aplaza, aunque sean 100 euros", asegura Rubio. No hay límite mínimo y el máximo es de 30.000 euros. 

Desde el Colegio de Economistas, Adolfo Aquilué lamenta que "los autónomos han quedado fuera de los aplazamientos". A los asesores fiscales llegan algunos que "han cobrado ayudas y sin posibilidad de aplazar", ya que solo se permite a quienes estuvieron en el desempleo por un ERTE. Por ello, si quieren pagar en más de dos veces solo les queda recurrir al aplazamiento ordinario, que incluye un interés del 3,75%.

Rubio critica la "poca empatía" que tiene Hacienda con el contribuyente. "No te puedes 'cantear' porque todo es sancionable". Entiende que es "complicado" tramitar un expediente pero, "nosotros sea complicado o no tenemos que hacerlo perfecto", señala sobre la presentación del impuesto. Aquilué añade que "cada vez hay una vuelta de tuerca más a la información que se pide al contribuyente", sobre todo, en el caso de las desgravaciones de los autónomos, lo que hace más compleja la confección del impuesto. Pone como ejemplo el alquiler o que donde antes se ponía solo "suministros" ahora se detalla cada factura de agua, teléfono, electricidad, teléfono, gasolina, gas, amortizaciones de vehículos, maquinaria, inmuebles…

"Cada vez hay una vuelta de tuerca más a la información que se pide al contribuyente"

"El año que viene seguirá siendo complicada la declaración", augura el economista, porque este año continúa habiendo personas en ERTE por las restricciones de la pandemia y se suma el cobro de otras prestaciones y ayudas.

Falta de personal y un 26% de temporalidad en el SEPE

Los ERTE vienen siendo reconocidos desde la patronal y los sindicatos como la herramienta aprobada por el Gobierno que ha conseguido sujetar el empleo durante el parón provocado por la pandemia y las restricciones que todavía siguen, pero su tramitación ha sobrecargado el SEPE, sobre el que sus funcionarios ya venían denunciando la falta de personal. Además de la avalancha de solicitudes inicial, desde la plantilla recuerdan que un ERTE es un expediente "vivo" ya que el papeleo no finaliza con su presentación. Las empresas han ido sacando y metiendo trabajadores según evolucionaba la crisis sanitaria.

"No podemos hacer más de lo que estamos haciendo" 

"No podemos hacer más de lo que estamos haciendo", asegura Pedro Serén, delegado de UGT en el SEPE y funcionario en Zaragoza. Los empleados del SEPE ven cómo no dan abasto con la tarea acumulada desde el año pasado.

"Estamos sobrecargados de trabajo. Es un hecho incuestionable que no estamos de brazos cruzados", asegura Manuel Galdeano, portavoz nacional del sindicato CSIF. "Lo que nos preocupa es que a 30 de junio 1.500 trabajadores incorporadas por el covid terminan sus contratos y a eso se junta que a partir del 1 de julio la plantilla empieza a tomar sus merecidísimas vacaciones", añade, sobre lo que considera una nueva "tormenta perfecta". Pide que se renueven esos contratos temporales que se incorporaron por la covid y se han ido prorrogando cada tres meses hasta ahora. 

Desde UGT, Serén espera que se renueven como en otras ocasiones, pero no se lo creerá "hasta que no nos llegue el papel ", porque las últimas veces se ha comunicado incluso el día anterior al fin del contrato. 

"Lo que parece mentira es que llamándonos servicio público de empleo, que deberíamos ser el órgano garante de la estabilidad en el empleo, tengamos un 26% de personal temporal"

"Lo que parece mentira es que llamándonos servicio público de empleo, SEPE, que deberíamos ser el órgano garante de la estabilidad en el empleo, tengamos un 26% de personal temporal", denuncia Galdeano sobre una plantilla de unas 8.400 personas en España. Se trata de un "problema urgente", añade Serén, que advierte de que en Zaragoza, el porcentaje de interinos se acerca al 33%. De los 164 empleados, 110 son funcionarios y 54 temporales, a la espera de que salga la última oferta de empleo público para estabilizar puestos. "Hay un déficit muy elevado de plantilla", afirma.

Además, en este tiempo al SEPE le ha pasado casi de todo. Ha sufrido incluso un ataque informático que le obligó a parar cuatro días en marzo de este año. "Tardamos algo más de un mes en ponernos un 100% operativos una vez que volvieron a arrancar los sistemas. Ahora le ha tocado al Ministerio de Trabajo, pero no nos ha afectado", asegura el portavoz del CSIF sobre el último 'hackeo'  a un órgano público registrado la semana pasada.

 Y cuando se encadenaban varios meses de reducción de personas en ERTE, en comunidades con un fuerte peso de la automoción como Aragón la llamada crisis de los microchips ha llevado a las empresas del sector a solicitar expedientes temporales por la falta de piezas para sus cadenas de montaje. En Aragón va a suponer unos 10.000 trabajadores más afectados por ERTE, con el consiguiente aumento de los expedientes, encabezados por los de la planta de PSA-Stellantis en Figueruelas, que ha arrastrado a las auxiliares que le sirven. Casi tantos como las 12.000 personas que quedan de los ERTE por la covid. En cualquier caso, Serén considera que la sobrecarga viene más "por lo que llevamos de retraso".

En los peores momentos de la pandemia se alcanzaron las 100.000 personas en ERTE en la comunidad, que sumadas a las que se encontraban en paro llegaron a las 151.800, según los datos de la delegación del Gobierno. En 2020 hubo un total de 529.929, casi cinco veces más que los del año anterior, que fueron 131.095.

"Nos faltan manos", asegura Galdeano, en referencia a todas las oficinas españolas, "para gestionar las cargas que entran y las muchas incidencias que se han ido produciendo a lo largo de un año". La quinta prórroga de los ERTE por la covid se extiende hasta el 30 de septiembre. Y el trabajo sigue entrando porque algunos de los nuevos expedientes "ya no son ERTE sino ERE", afirman ambos sindicalistas, por lo que ya incluyen despidos.

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