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Economía
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El Banco de España calcula que la subida del SMI de 2019 provocó la pérdida de miles de contratos

Un análisis publicado este martes por el Banco de España constata que la subida del 22 % del salario mínimo interprofesional (SMI) en 2019, hasta los 900 euros mensuales, restó entre 0,6 y 1,1 puntos porcentuales a la creación de empleo ese año, con especial incidencia entre los jóvenes y los mayores de 45 años.

Grafiti de la oficina de empleo en la calle San Pablo de Zaragoza.
Grafiti de la oficina de empleo en la calle San Pablo de Zaragoza.
Guillermo Mestre

El Banco de España ha hecho público un análisis económico este martes en el que cuantifica distintas series de microdatos para valorar el impacto en el empleo de la subida del Salario Mínimo Interprofesional que se produjo en 2019 y que subió la cifra hasta los 900 euros.

Según la entidad el impacto en el empleo de esta subida, la mayor de la democracia, llevó "a un menor crecimiento del empleo" en el colectivo con menores salarios: "El incremento del 22 % del salario mínimo interprofesional (SMI) en 2019, hasta los 900 euros mensuales, restó entre 0,6 y 1,1 puntos porcentuales a la creación de empleo ese año, con especial incidencia entre los jóvenes y los mayores de 45 años", explica el Banco de España.

Los análisis, añade, "sugieren un mayor impacto adverso sobre el empleo de los colectivos de mayor edad y una reducción más acusada de las horas trabajadas y del flujo de creación de empleo para los jóvenes".

El artículo detalla cómo, a lo largo de 2019, la mayoría de indicadores del empleo agregado mostraron una desaceleración mayor a la observada en el PIB.

En términos de contabilidad nacional, apunta, los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo crecieron un 2,3 % en 2019, lo que supuso una creación neta de empleo ligeramente por encima de los 400.000 ocupados con una moderación en el ritmo durante el ejercicio.

Según los registros de afiliación a la Seguridad Social, el empleo pasó de un crecimiento interanual del 3,1 % en diciembre de 2018 a un avance del 1,8 % de diciembre de 2019.

En el caso de la Encuesta de Población Activa (EPA), el empleo se desaceleró desde un crecimiento del 3 % a finales de 2018 hasta un 2,1 % del cuarto trimestre de 2019, subraya el estudio.

El organismo reconoce, no obstante, que de estos datos no se puede sacar una conclusión directa y añade más variables para el análisis.

Caída brusca en los contratos de menores salarios

El Banco de España señala que a partir del 1 de enero de 2019, "se observa una caída brusca" de los contratos con bases de cotización inferiores o iguales a 1.050 euros (SMI en 12 pagas).

Mientras, los contratos con salarios entre 1.051 y 1.250 euros, que permanecían estables con cerca de 1,6 millones de contrataciones en años anteriores, repuntaron en 2019 hasta 1,8 millones.

En base a estos datos, y con una serie de cálculos, estima que el impacto de la subida del SMI sobre el empleo "sería consistente" con una pérdida de empleo neta de entre 6 y 11 puntos porcentuales de los trabajadores directamente afectados, aquellos cuyos salarios quedaron por debajo del SMI tras la subida.

Dado que este colectivo con bajos salarios representa alrededor del 10 % de los asalariados, la subida del SMI habría tenido un impacto en el empleo total de entre 0,6 y 1,1 puntos.

El Banco de España también ofrece otro cálculo en términos de elasticidad del empleo: por cada punto porcentual de subida del SMI, se produciría un menor crecimiento del empleo de los trabajadores directamente afectados de entre 0,3 y 0,5 puntos.

El alza, añade, también apunta a un incremento de entre 2 y 3 puntos en la probabilidad de perder el empleo de los trabajadores directamente afectados por la subida.

Además de la pérdida de empleo, la subida del SMI incrementa las probabilidades de pasar de un contrato a tiempo completo a uno parcial para los más jóvenes, quienes también ven reducidas sus posibilidades de encontrar un puesto de trabajo.

El Banco de España advierte de que el artículo se limita a aportar evidencia adicional sobre el impacto del incremento del SMI en el empleo pudiendo dejar fuera otros elementos que se consideran en estas decisiones.

"El trabajo no entra por tanto en la evaluación global del SMI, ya que esta evaluación no se puede ceñir únicamente a la evolución del empleo de la población afectada. En particular, pueden existir argumentos de equidad y mejora en el nivel de vida de algunos trabajadores, que son relevantes a la hora de determinar el nivel del SMI y que no son objeto de análisis de este trabajo", concede. 

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