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Empleadas de hogar y cuidadoras: "Son trabajos de mucha responsabilidad, pero no son muy valorados"

En Aragón hay unas 10.700 personas que trabajan en este régimen especial de la Seguridad Social, más las que lo hacen en la economía sumergida. La Inspección de Trabajo ha lanzado una campaña para regularizar salarios y cotizaciones.

Dolly Valencia, limpiadora de hogar afiliada a CC. OO. Aragón.
Dolly Valencia, limpiadora de hogar, en Zaragoza.
Oliver Duch

Dolly Valencia tiene 57 años y pasa su jornada laboral entre dos domicilios en los que cuida a dos ancianos, de 84 y 89 años, en Zaragoza. A la primera casa acude a media mañana. Allí limpia, hace la comida, come con el señor, recoge y se va a la otra para repetir dichas tareas. Con los dos trabajos consigue sumar cuatro horas y media, que no le permiten llegar a los 700 euros al mes. Le gustaría conseguir otro empleo por la tarde, pero reconoce que ahora, tras la pandemia de covid, está todo "muy estancado".

Y eso que ella siente que "dentro de lo malo" ha sido "afortunada" porque no paró de trabajar en ningún momento, desde que estallara la crisis sanitaria en marzo del año pasado. Recuerda las calles de Zaragoza vacías mientras se dirigía en autobús al centro de la ciudad. Muchas de sus compañeras se quedaron sin trabajo ante el miedo de quienes les contrataban a tener a alguien de fuera de la familia durante la pandemia, sobre todo, en trabajos solo de limpieza.  El colectivo no tiene derecho a paro, lo que dejó a muchas personas sin ingresos, a expensas solo de las ayudas sociales o el subsidio especial que se aprobó de empleadas de hogar.

Para ella, trabajar con personas mayores "es una labor muy bonita", pero lamenta que "son trabajos de mucha responsabilidad, pero no son muy valorados". Desde que llegó de Colombia hace 13 años ha sido su principal ocupación, junto con la limpieza. Ha trabajado también en residencias. "He aprendido a hacer comida española", explica, "y les cuento cosas de mi país y ellos se ríen". Reconoce que hay personas más fáciles y difíciles de llevar, pero, en general, "te dan vida, te cuentan sus cosas". Aunque "a veces te ponen de mal genio".

Campaña de la Inspección de Trabajo

Como ella, unas 10.700 personas trabajan en Aragón de empleadas de hogar. La Inspección de Trabajo ha lanzado en España una campaña para avisar a quienes emplean a este colectivo que tienen que actualizar sus salarios y cotizaciones a la última subida del salario mínimo profesional, el mínimo que deben cobrar por ocho horas de jornada, que se situó el año pasado en 950 euros al mes. 

Nati Cirés, secretaria de organización de la Federación de construcción y servicios del sindicato CC. OO. Aragón, explica que entre las personas que contratan empleadas de hogar en el régimen especial de la Seguridad Social en la comunidad, unas 30 se habrían acogido a la posibilidad de pedir un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE). Con ello, permitían que las trabajadoras pudieran cobrar el subsidio especial aprobado por el Gobierno por el colectivo.

"Siempre se quedan desvalidas porque tampoco tienen paro y lo están pasando mal"

Sin embargo, "lo normal han sido despidos", lamenta. El colectivo sigue sin recuperar el empleo perdido con la pandemia. En un año se registraron 500 bajas y apenas se habrían recuperado 40 altas, según los cálculos con los datos de diciembre de la Seguridad Social. Ello contando solo a las que cotizaban. Esto ha dejado a muchas personas sin ingresos. "Siempre se quedan desvalidas porque tampoco tienen paro y lo están pasando mal", confiesa.  Además, quienes podían cobrar el subsidio han sufrido los retrasos por el atasco en las oficinas del servicio público de empleo estatal (SEPE), colapsado desde el inicio de la pandemia.

El sindicato se ha quejado al organismo porque "una contestación no puede ser telefónica", como ha ocurrido en algunos casos en los que se ha denegado el ERTE de forma oral. 

800 cartas en Aragón

En Aragón, la Inspección habría enviado en una primera remesa unas 800 cartas, calculan desde UGT Aragón. "Ahora solamente se envían sobre las trabajadoras que están a tiempo completo", explica Medea Gracia, secretaria del departamento de la Mujer del sindicato. Reconoce que "son las que están en una situación 'mejor', porque están dadas de alta. Hay una gran cantidad que no lo están", señala. Aproximadamente una de cada tres trabajadoras se encuentra en situación irregular, estima.

El colectivo sufre una doble brecha salarial porque está formado "principalmente por mujeres y además la mayoría de ellas son migrantes", añade. La pandemia de covid las ha hecho aún más vulnerables. "Muchas tenían miedo de perder la autorización de trabajo y  residencia además del trabajo", señala.

La carta de la Inspección explica que el SMI actualmente vigente para jornada completa, es de 950 euros al mes en 14 pagas (1.108,33 euros al mes con prorrateo de pagas extras) y de 7,43 euros por hora

En la carta se explica que el SMI actualmente vigente para jornada completa, es de 950 euros al mes en 14 pagas (1.108,33€/mes con prorrateo de pagas extras) y para una jornada por horas, las más frecuentes entre el colectivos, el salario mínimo es de 7,43 euros por hora. En la misiva se recuerda las horas declaradas y se advierte al empleador que no consta que haya comunicado a la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) actualizaciones de tal salario, por lo que, "al menos a efectos de cotización, su importe ha quedado por debajo del SMI actualmente en vigor". 

En estos casos, quienes tengan contratada a una empleada de hogar deben comunicar antes del 31 de marzo el salario real actual desde el 1 de enero de 2021, actualizado con el nuevo importe. El año pasado subió un 5,5%, después del aumento del 22% de 2019.

Gracia apuna que "todavía hay mucho trabajo por hacer" para mejorar las condiciones laborales del colectivo. "Luchamos porque se ratifique el convenio de empleo doméstico de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y abrir una mesa de diálogo social con los ministerios de Trabajo y Seguridad Social para conseguir que tengan una situación igual que el resto de trabajadores, con derecho a paro", señala.

En un primer momento, la cotización por desempleo no se incluyó por no encarecer mucho la regularización de estos empleos y "facilitar las altas", pero la sindicalista afirma que "tampoco se ha conseguido, sino que cuando cesan en su actividad se encuentran sin prestación".

Desde CC. OO. reconocen que la subida puede costar más por la crisis actual, pero creen que con la campaña de la Inspección, "todo lo que sea sumar para mejorar ayuda". Reivindica el carácter "necesario" de este servicio.

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