Despliega el menú
Economía

Gastronomía

Uno de los cuatro bares unidos en la calle La Paz de Zaragoza sufre dos robos en un mes

Insolente Decobar amanecía este domingo 27 de diciembre con la noticia de un segundo robo. Era un viandante quien daba el aviso, horas después, a las autoridades.

La puerta del Insolente Decobar, en la calle La Paz, destrozada
La puerta del Insolente Decobar, en la calle La Paz, destrozada
Insolente

Hace unos días os contábamos la historia de la unión de cuatro bares que decidían unir sus fuerzas en tiempos de pandemia para tratar de capear la crisis provocada por el coronavirus. Se trataba de Insolente Decobar, Zeppelin café, Resto Pizzería Metrópolis y restaurante Gamberro, todos ubicados en los alrededores de la calle La Paz de Zaragoza.

En aquel momento, Miriam Barrios, dueña del Insolente, ubicado en el número 10 de La Paz, esquina con Héroes del Silencio, relataba que a principios del mes de diciembre habían sido víctimas de un aparatoso robo. “Fue justo el día de antes de la inauguración de nuestra terraza. Habíamos estado todo el domingo trabajando en el montaje y, esa misma noche, entraron y se llevaron el dinero y las herramientas”, rememora.

Sin embargo, ni siquiera este disgusto pudo con las ganas y las energías de esta zaragozana que, tras recoger y limpiar todo, decidió abrir sus puertas ese mismo lunes. Sin embargo, tres semanas después de estos hechos, Barrios volvía a recibir la misma llamada. Al parecer, la madrugada del domingo alguien volvía a acceder al establecimiento, atravesando el cristal de la puerta de entrada con una piedra y provocando diversos destrozos. Era un viandante quien daba el aviso, horas después, a las autoridades. Tras personarse un equipo de la Policía Científica hasta el lugar de los hechos, fuentes del cuerpo aseguran que se ha abierto una investigación en torno a este suceso.

Said Rubiano, camarero del Insolente
Said Rubiano, camarero del Insolente
C. Ivars

“Se queda una sensación en el cuerpo difícil de explicar. Reconozco que la primera vez me llevé mucho disgusto, en esta es como si me hubiera hecho un poco más fuerte”, admite la hostelera. Recibieron una llamada de unos amigos a las 10 de la mañana. “Al principio nos dijeron que parecía que había sido una pelea, pero al llegar y entrar al local vimos que habían vuelto a robarnos”, cuenta Said Rubiano, camarero del Insolente.

De nuevo, rompieron la caja registradora -aunque en esta ocasión no hubo botín alguno pues Barrios ya había aprendido la lección de la vez anterior-, además de sustraer algunas botellas. “Había bastantes manchas de sangre, por lo visto la persona que entró se cortó con los cristales al romper la puerta”, relata Rubiano. Una vez más, tras limpiar todo y poner el local a punto, incluido un cartón para tapar la puerta -a la espera de la llegada del personal del seguro-, el lunes abrieron sus puertas al público, el cual no ha dudado en volcarse con su dueña.

“Es muy duro pasar por esto, más con la que está cayendo. Parece que cada vez que tratas de salir adelante y sacar la cabeza vuelve a pasar algo”, admiten. Sin embargo, Barrios asegura que “es una lotería y es algo que le puede ocurrir a cualquiera”, lamenta. “Lo más fuerte es que al final tengo que dar gracias de que no me destrocen todo. Supongo que podría haber sido peor”, añade, tratando de ver la parte positiva.

"Hemos recibido mensajes de apoyo de todo el mundo; es motivador pues es lo que nos da ganas de seguir adelante a pesar de todo"
Said Rubiano y Miriam Barrios, de Insolente Decobar
Said Rubiano y Miriam Barrios, de Insolente Decobar
Camino Ivars

Apoyo en las redes

El local abrió sus puertas a mediados de 2019 y, desde el principio, gozó de una gran acogida en el barrio gracias a su originalidad y a una estética que lo convierten en un espacio único en la ciudad. En su carta encontramos desde ‘Amazing coffees’ o batidos artesanos, hasta cócteles y bebidas de colores, sin olvidar sus bizcochos, también en formato ‘Take away’. Además, no se trata de un bar al uso sino de un ‘Decobar’, como lo denomina su dueña: “Todo lo que hay aquí está en venta, cuadros, muebles, elementos de decoración. Ofrezco mi espacio a todo aquel que lo necesita”.

Este mismo lunes, la zaragozana publicaba una fotografía en su cuenta de Instagram en la que aparecía la puerta destrozada con un mensaje: “Este regalo, a modo de película de terror, fue mi ‘buenos días’ del domingo. Se han empeñado en joderme la puerta rosa y a mí”. Las reacciones de sus seguidores no se hacían esperar. “Hemos recibido mensajes de apoyo de todo el mundo, la verdad es que es motivador pues es lo que nos da ganas de seguir adelante a pesar de todo”, concluye.

Apúntate a la newsletter de economía y tendrás cada semana las últimas noticias del sector, claves y recomendaciones de expertos.

Más información sobre emprendedores en tiempos de pandemia.

Etiquetas
Comentarios