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Economía

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Alquimistas con impulso digital

Surgido de las entrañas de BSH en Montañana, Álvaro Suárez pilota un negocio de perfumes con la firma de electrodomésticos como socio mayoritario.

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Álvaro Suárez. Este intraemprendedor de BSH dirige desde 2018 una ‘joint venture’ de la empresa de electrodomésticos y la firma de perfumes Puig. En 2019 abrió una tienda en París, The Alchemist Atelier (en la foto) y ya vende ‘online’ en España, Francia, Italia, Alemania y el Reino Unido.
Noustique

Inventor joven. «Nací profesionalmente en BSH», reconoce desde el inicio de la conversación Álvaro Suárez, ingeniero industrial por la Universidad de Zaragoza que fue becario en la compañía de electrodomésticos que incluye a la marca aragonesa Balay y dio sus siguientes pasos en la planta de producción de la firma en Montañana. «Mi primer invento fue en el campo de la inducción», reseña al hablar de esos primeros años como ingeniero en Calidad y luego en el servicio técnico de la empresa. Su trayectoria dio un giro clave cuando fue reclutado para la central de la multinacional en Múnich (Alemania) para formar parte del equipo de Coporate Innovation, un departamento que trabaja en proyectos disruptivos –muchos de carácter transversal– en el que estuvo entre julio de 2015 y diciembre de 2017. 25 profesionales alemanes y 25 de otros países trabajaban ahí en iniciativas de lo más variado. En su caso llegó a hacerlo con una máquina para personalizar cócteles, una idea que él y otros compañeros consideraron poder trasladar al ámbito de los perfumes, origen de la ‘start up’ que acabó creando con el también zaragozano Hugo Lasala, ingeniero químico, con BSH como socio principal.

La ‘start up’. Álvaro Suárez tenía claro que en el proyecto de perfumes había dos cuestiones claves: debía tener un impulso digital y su mayor valor estaría en la personalización del producto, que cada cliente pudiese elaborar su propia fragancia. El intraemprendedor de BSH presentó la idea a los ‘popes’ de la firma en Alemania con la idea de llevarlo a la práctica pero no fue admitida hasta el quinto intento, una vez que presentó testimonios de profesionales del sector de la perfumería. «Tenemos que hacerlo», le dijeron en Múnich, y así nació la empresa, que se llamaría Noustique, que requería de un socio estratégico de ese ámbito profesional que finalmente fue la firma española Puig. La ‘start up’ se fundó en Barcelona en 2018 como una ‘joint venture’ entre BSH y la empresa de perfumes, si bien la multinacional de electrodomésticos es mayoritaria.

El producto. Noustique produce una máquina (‘Scent creator’), con la que se pueden elaborar infinidad de perfumes empleando una aplicación móvil y utilizando cápsulas con numerosísimas fragancias. Las máquinas se fabrican en las instalaciones de BSH en Plaza, en Zaragoza, y las cápsulas en Barcelona. La empresa ha abierto tienda en París y ha articulado ya la venta ‘online’.

La máquina. ‘Scent creator’ es el nombre de la máquina en la que cada cliente puede elaborar su propio perfume, utilizando cápsulas. Las esencias se adquieren en cartuchos de 20 ml, pudiéndose colocar hasta 12 de ellos al mismo tiempo en la cesta de la máquina. Luego, empleando la aplicación móvil de ‘The Alchemist Atelier’, el usuario combina las bases y los acordes para ajustar las proporciones de cada ingrediente (su intensidad olfativa) con total precisión. El ‘Scent creator’ combina gota a gota las bases y acordes y vierte el perfume en su frasco. Noustique vende las máquinas (fabricadas en Zaragoza) a 350 euros y las cápsulas a entre 16 y 24 euros, dependiendo de sus ingredientes.

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