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Economía

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Si no se prorroga el estado de alarma... ¿pueden despedirme?

La posibilidad de que el Gobierno no recabe apoyos suficientes para extenderlo plantea una serie de dudas.

Oficinas del Inaem en Zaragoza
Oficinas del Inaem en Zaragoza
Guillermo Mestre

El estado de alarma podría concluir dentro de apenas cinco días, a las 00.00 del 10 de mayo. En ese momento, si el Gobierno central no logra recabar en el Congreso de los Diputados los suficientes apoyos, se daría carpetazo inmediato el puzle normativo dispuesto para contener la crisis del covid-19 y sus consecuencias. No solo se levantarían las medidas de confinamiento o las prohibiciones sobre los movimientos entre municipios y provincias, sino que también finalizarían -con matices- las relativas al ámbito laboral.

Ante este escenario, hay quienes se plantean la pregunta de si, de forma inmediata, perderán el escudo de protección frente a los despidos. Y si bien no hay una respuesta rápida para esta pregunta, no parece que vaya a producirse una avalancha de rupturas de contratos. “Espero y confío en que las peticiones de las diferentes organizaciones empresariales, autónomos, profesionales… muevan al gobierno a modificar la norma para que los ERTE por fuerza mayor se prorroguen”, indica Francisco Javier Lázaro Gimeno, asesor laboral zaragozano, quien recuerda que para ello "no es preciso que se mantenga el estado de alarma, pues el Gobierno puede legislar al respecto en cualquier momento".

El experto afirma que, tras el periodo de excepcionalidad, el despido saldría especialmente caro, “ya que acarrearía la devolución de bonificaciones” y considera que deberían producirse cambios normativos al respecto. “La realidad es que, una vez acabada la fuerza mayor, y antes de llegar al despido, que debería ser la ultima opción, el empresario podría tramitar un nuevo ERTE por causas productivas, siendo también necesario mejorar las condiciones de este tipo de ERTE. Recordemos que durante la anterior crisis, con el Gobierno de Zapatero, solo se pagaba el 50% de la seguridad social y no computaba como desempleo consumido para el trabajador”, abunda.

Bajo su punto de vista, “los expedientes de regulación por fuerza mayor, aunque no se prorrogue el estado de alarma, precisarían que en muchas actividades se renovaran automáticamente para evitar la excesiva burocracia que actualmente padecemos”, y pide una disposición por parte del gobierno que facilite los trámites con el SEPE. “La realidad es que un restaurante o tienda no va a tener trabajo para todos los trabajadores, por lo que estaría justificado ese ERTE”, matiza.

En cuanto a aquellos expedientes por causas productivas que se pusieron en marcha por un período muy corto, Lázaro reconoce que “bastantes se han tenido que prorrogar ya, incluso hasta el relativamente lejano mes de octubre”, ya que “muchas empresas calcularon que los efectos serian mas breves que lo que finalmente se esta viendo”.

“En estos momentos, la mayor preocupación de muchos trabajadores es cuando les va a pagar el SEPE la prestación por desempleo y si la cuantía va o no ser la correcta, dado que este organismo está desbordado y no todos los trabajadores tienen garantizados a día de hoy que en los próximos días percibirán su prestación”, lamenta.

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