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Economía

Agricultura

La alfalfa mira hacia Japón y Corea sin perder de vista el coronavirus en China

Más de 1.000 productores e industriales del sector abarrotan el Palacio de Congresos de Zaragoza para analizar el presente y los retos de futuro de un sector en el España es el segundo productor mundial solo superado por Estados Unidos.

Ponentes en la primera Jornada del Cultivo de Alfalfa que se ha celebrado este martes en el Palacio de Congresos de la Expo de Zaragoza.
Ponentes en la primera Jornada del Cultivo de Alfalfa que se ha celebrado este martes en el Palacio de Congresos de la Expo de Zaragoza.
JECA 2020

De la importancia y el interés de la producción de alfalfa deshidratada en España, primer productor de Europa y segundo mundial, ha dado buena cuenta este martes un abarrotado Palacio de Congresos de la Expo, que ha acogido la primera Jornada Española del Cultivo de Alfalfa. Un encuentro en el que más un millar productores, industriales y expertos han puesto sobre la mesa el presente y los retos futuros del sector, han analizado las posibilidades de abrir nuevos mercados, han abordado los servicios a su disposición para acceder a los clientes más lejanos y han debatido sobre los desafíos de las nuevas tecnologías y las mejoras competitivas que ofrecen. Todo ello, sin olvidar sacar pecho de las cualidades (económicas, sociales y medioambientales) que ofrece una producción que puede presumir de ofrecer la más elevada calidad y seguridad alimentaria, como ha señalado Francisco Tabuenca, presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada (AEFA), que tiene su sede en la capital aragonesa.

Especial interés ha despertado la ponencia de María Naranjo, directora de Alimentos, Vinos y Gastronomía del ICEX, que ha insistido las posibilidades que ofrecen los nuevos mercados para la diversificación de las exportaciones de alfalfa. “Hay vida más allá de la Unión Europea”, ha señalado, para recordar que el crecimiento de la demanda de alimentación animal en los mercados asiáticos abre nuevas puertas a esta producción, que destina al exterior casi el 80% de su producción. Japón, Indonesia y Corea del Sur son los nuevos atractivos comerciales para este cultivo. El incremento de sus necesidades de este forraje y los acuerdos comerciales con la Unión Europa convierten a estos países en una buena opción para diversificar mercados.

Y es que la diversificación se convierte en una necesidad, ha destacado Naranjo, para poder maniobrar cuando algunos mercados presentan imprevistos que afectan a las exportaciones. Aunque la experta del ICEX y ninguno de los ponentes ha hecho mención expresa durante sus intervenciones a la gripe de Wuhan, el coronavirus en China ha tomado protagonismo en el turno de preguntas, demostrando así la preocupación de los productores por la incidencia que esta alerta sanitaria puede suponer para el devenir de unas ventas que comenzaban a cobrar fuerza en el gigante asiático impulsadas tanto por la calidad de la alfalfa española como por el trabajo realizado para su penetración en el sector ganadero de aquel país, como por la guerra comercial entre China y Estados Unidos (primer productor mundial).

Más de un millar de asistentes han abarrotado el Palacio de Congresos para participar en la primera jornada española del cultivo de alfalfa.
Más de un millar de asistentes han abarrotado el Palacio de Congresos para participar en la primera jornada española del cultivo de alfalfa.
JECA 2020

“Es una piedra en el camino”, ha reconocido Naranjo, que ha insistido en la necesidad de transmitir un “mensaje de tranquilidad”. En su opinión, es cierto que existe en estos momentos “una situación de incertidumbre”, aunque como ha recordado la representante del ICEX, “se están tomando las medidas necesarias y todavía es pronto para saber cuál será la reacción”. Naranjo se ha mostrado convencida de que el antídoto para hacer frente al virus va a estar disponible en breve espacio de tiempo, por lo que se mostró seguro al predecir que “una vez que concluya el primer semestre, el panorama va a estar mucho más claro”.

A pesar de estos inconvenientes, tanto el director de Agro Fundamenta, Paco Yglesias, como el subdirector general de la Autoridad Portuaria de Barcelona, Santiago García-Milá, como la subdirectora adjunta de cultivos herbáceos e industriales y aceite de oliva del Ministerio de Agricultura, Paz Fentes, han augurado un “futuro muy prometedor” a la internacionalización de la alfalfa deshidratada española, de la que Aragón es el máximo productor. No en vano, este cultivo ocupa en la Comunidad 57.000 hectáreas, de las que se obtiene una producción de 750.000 toneladas. Le sigue Cataluña con 23.000 hectáreas y una producción de 250.000 toneladas.

Digitalización para ganar competitividad

Durante la jornada se ha puesto también de manifiesto la importancia y necesidad de la digitalización, de la semilla, o de los medios de producción, así como los beneficios medioambientales de la alfalfa en la rotación de cultivos. Pero, los ponentes, que han reiterado la calidad y competitividad del sector, han coincidido en señalar que “queda camino por recorrer”. Lo ha hecho especialmente Alfredo Gómez, responsable de Desarrollo de Negocio, Industria 4.0 y transformación digital de Itainnova, que aunque ha detallado alguna de las incursiones que la tecnología está haciendo en los campos y la comercialización de la alfalfa deshidratada, ha insistido en que “la agricultura está más retrasada en digitalización que el resto de los sectores productivos”. Por eso no solo ha animado sino que ha recomendado avanzar cuánto antes por ese camino porque “si no lo hacemos estaremos perdiendo todas esas ganancias que permiten las nuevas tecnologías”. Y entre ellas ha destacado (con datos contrastados y no estimaciones) un incremento de entre el 10% y el 20% de la competitividad.

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