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Economía

Laboral

Los trabajadores de Schindler irán a la huelga en protesta por los 119 despidos

El comité de empresa ya ha convocado una concentración para el 10 de febrero en la plaza de España de Zaragoza.

ASAMBLEA GENERAL TRABAJADORES SCHINDLER EN LA SEDE DE CCOO / 01-02-2020 / FOTOS: FRANCISCO JIMENEZ [[[FOTOGRAFOS]]]
Asamblea general de trabajadores de Schindler en la sede de Comisiones Obreras.
Francisco Jiménez

Los trabajadores de Schindler han decidido pasar a la acción. Irán a la huelga y protagonizarán distintas acciones de protesta para denunciar la decisión de la empresa de "deslocalizar" la producción de la planta de Zaragoza y trasladarla a una nueva fábrica situada en Eslovaquia. Una decisión que dejará a 119 trabajadores en la calle.

Todavía no se ha concretado cuándo se harán ni cómo se realizarán las movilizaciones, porque hay varias propuestas que incluyen desde paros parciales a huelgas indefinidas que el comité de empresa tiene previsto estudiar y consensuar en una reunión que se celebrará mañana. Lo que sí está decidido es que el pistoletazo de salida será una concentración que se celebrará en la plaza de España de Zaragoza el día 10 de febrero.

Así lo aprobó ayer la asamblea convocada por los representantes de los trabajadores (6 delegados de CC. OO., 5 de UGT y 2 de USO), a la que acudió la totalidad de la plantilla afectada por el cese de la fabricación de componentes SDS (Schindler Drive Systems), que estuvo arropada además por compañeros de otras secciones de la empresa situada en el Polígono Empresarium y que emplea a más de 400 trabajadores.

La dirección de la factoría de Schindler ya dejó claras las intenciones de la multinacional el pasado 15 de enero. "La empresa sigue diciendo que la decisión tomada es estratégica, es firme y no tiene marcha atrás", explicó ayer José Antonio Dieste, presidente del comité empresa. Dieste recordó que los trabajadores habían exigido a la empresa que el cierre de la unidad productiva fuera parcial o que, al menos, se retrasará más allá del 31 de abril, fecha en la que Schindler tiene previsto que se hagan efectivos los despidos.

Pero, según detalló el representante sindical, en vista de que la compañía no está dispuesta a dar un paso atrás en ese sentido, los trabajadores consideran que es el momento de sacar su malestar a la calle. "Hemos entrado en la fase de paros y días de huelga, de concentraciones y de movilización", detalló Dieste. Pero, convencidos de que no van a poder evitar el cierre, los representantes de los trabajadores se empeñarán ahora "en minimizar su impacto y en conseguir mejorar sociales que acompañen a aquellos trabajadores a los que desgraciadamente les afecte", matizó el presidente del comité.

Para ello, el órgano de representación y la dirección de la empresa volverán a sentarse a la mesa de negociaciones en una nueva reunión el martes. El último encuentro se produjo el pasado viernes y en el mismo la dirección comenzó a poner sobre la mesa algunas de sus propuestas. Dieste explicó ayer que, aunque no se ha concretado todavía un cifra exacta, la dirección de Schindler "está abierta a las recolocaciones, tanto dentro de las secciones que quedan en la planta de Zaragoza como las que tienen en el resto de España e incluso en la fábrica en Eslovaquia".

Y aunque marcharse a la fábrica europea podría parecer un solución complicada para los afectados, Dieste reconoció que "todo los que sean opciones las damos por buenas" y destacó que tendrán que ser los empleados los que decidan si quieren trasladarse o no.

Para todos los que opten o tengan la posibilidad de una recolocación "habrá que conseguir un plan de formación, que a eso también se ha comprometido la dirección", añadió el sindicalista. El objetivo de este plan, señaló, es "homologar lo antes posible" el currículum académico y profesional de los trabajadores, para que puedan desempeñar tareas como, por ejemplo, las que exige el mantenimiento del ascensor, "porque este es un sector muy vivo", dijo.

Dieste aseguró que la empresa ha ofrecido también una mejora en las condiciones legalmente establecidas en el expediente de extinción de empleo (20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades), aunque reconoció que "no hemos entrado todavía en cuánto se podría mejorar".

De momento, no se ha hablado tampoco de prejubilaciones, pero, como señaló el presidente del comité de empresa, "no han posibilidad de hacerlo porque no hay trabajadores que cumplan con los requisitos necesarios".

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