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Economía

Aragón ve positiva la fusión de PSA y Fiat al "no basarse en un cierre de plantas"

Los grupos de Peugeot, Citroën, Opel y Fiat esperan generar unas sinergias de 3.700 millones sin ajustar las plantillas. Eficiencia y sostenibilidad, retos del cuarto fabricante mundial.

El presidente del grupo PSA, Carlos Tavares, y Mike Manley, consejero delegado de Fiat.
El presidente del grupo PSA, Carlos Tavares, y Mike Manley, consejero delegado de Fiat.
PSA

Ni dos meses han tardado en darse el sí. Fue a final de octubre cuando la prensa estadounidense desveló que el grupo francés PSA negociaba la fusión con el italoamericano Fiat Chrysler (FCA) y este miércoles ambos se daban la mano para sellar un acuerdo vinculante con el que quieren convertirse en el cuarto fabricante de coches del mundo. Sumarán así unas ventas anuales de 8,7 millones (casi el 10% del total global), unos ingresos combinados de 170.000 millones y una plantilla que supera los 400.000 trabajadores. Según destacaron PSA y FCA, en una nota conjunta, la fusión les reportará "unos ingresos al año aproximados de 3.700 millones en sinergias" o ahorros "que no se basan en el cierre de ninguna planta" sino en una "eficiencia a mayor escala" que les permitirá "desarrollar soluciones de movilidad innovadoras en vehículos para nuevas energías, conducción autónoma y conectividad".

Al no suponer, en principio, ninguna afección al empleo, el Gobierno aragonés y los agentes sociales valoraron de forma "positiva" la fusión. El presidente Javier Lambán lo consideró un espaldarazo a la factoría zaragozana. "La solidez y la pujanza de la planta de Figueruelas es de tal naturaleza dentro de PSA -lo reconocen los propios responsables-, que cualquier decisión empresarial que tome el grupo la favorecerá", dijo ayer, desde Teruel. Para el vicepresidente Arturo Aliaga supone "más posibilidades de tener modelos y ganar posiciones". "Cuando corres en un equipo grande es más fácil ganar", enfatizó. Desde la patronal, la Federación de Empresarios del Metal (FEMZ) expresó "su confianza en la continuidad del impulso de la planta de Opel en Figueruelas". En el mismo sentido reaccionó CEOE Aragón. "La fábrica ha mostrado su competitividad afianzándose en los sucesivos cambios" y con toda cautela, dijeron, "ensamblar en exclusiva la versión eléctrica del Corsa al año que viene, además de su versión en gasolina y de los otros modelos, debe situar a la planta en buena posición para sumar en el objetivo del nuevo grupo de estar en primera línea en la era de movilidad sostenible".

En la "buena noticia" que resulta la fusión para PSA Zaragoza abundó José Carlos Jimeno, de UGT Aragón. "La primera pregunta que le he trasladado a las 7.30 de la mañana por videoconferencia al responsable de Recursos Humanos de PSA es la afección al empleo y su contestación ha sido que no se prevé el cierre de plantas y que lo que se buscan son las sinergías con el otro fabricante". Asimismo desde CC. OO. Aragón, la secretaria general de Industria, Ana Sánchez, consideró "positivo" que el acuerdo de fusión recoja que no va a haber cierre de plantas y reconoció que la de Zaragoza "no está mal situada". "Si esta iniciativa la hubieran llevado a cabo dos empresas competidoras y el peso relativo de PSA en la industria hubiera disminuido, no lo hubiéramos considerado positivo". Eso sí, añadieron, la fusión "nos abre a futuro un mapa radicalmente distinto de capacidades de producción y nos sentimos con fuerza para defender que esta planta puede y debe tener la plena utilización que permita mantener y fijar nuestro empleo y el del entorno". CC. OO. dejó claro que no piensa renunciar a ningún modelo "ni en el mapa actual de plantas ni en el que podamos tener en el futuro". Cuando la fusión sea realidad, según los firmantes en 12 o 15 meses, PSA y FCA serán el cuarto fabricante del mundo por detrás de Volkswagen (10,9 millones de coches vendidos), Renault-Nissan-Mitsubishi (10,8) y Toyota (10,6%) y por delante de General Motors (8,4). Hasta ahora, FCA era la octava de la clasificación y PSA la novena.

Los sindicatos se muestran favorables al acuerdo, al igual que el cluster de la automoción.

Está previsto que los accionistas del nuevo grupo, con domicilio en Países Bajos, compartan el capital al 50%. Pero aunque FCA y PSA nombrarán cada uno a cinco miembros al consejo de administración, la presencia de Carlos Tavares, consejero delegado de PSA y CEO en el nuevo grupo, desnivelará la balanza, mientras John Elkann, actual presidente de Fiat Chrysler, será el presidente.

Para el ministro francés de Economía, Bruno Le Maire, es "muy buena noticia". "Representa una etapa importante en la creación de un campeón europeo para responder a los desafíos de la movilidad sostenible". Con la fusión, el histórico grupo de Peugeot pretende hacerse un hueco en el complejo mercado estadounidense, mientras Fiat Chrysler avanzará en tecnologías de bajas emisiones.

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