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Economía

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El parón de Seat genera cuantiosas pérdidas en la industria auxiliar en Aragón

Sesé y UB Group, las empresas más afectadas por las consecuencias del incendio en una planta de Faurecia.

Megacamión de Sesé en las instalaciones de Seat en Martorell.
Megacamión de Sesé en las instalaciones de Seat en Martorell.
Efe

El paro de la producción en la planta de Seat en Martorell como consecuencia del incendio registrado la semana pasada en la fábrica de su proveedor Faurecia en Abrera (Barcelona) ha generado cuantiosas pérdidas a las empresas aragonesas que trabajan directa o indirectamente para la marca española del grupo Volkswagen. Aunque la fabricación en Martorell se reanudó parcialmente ayer por la tarde, la interrupción de la actividad en sus cadenas de montaje desde el miércoles ha provocado a su vez parones en la actividad de varias firmas aragonesas. Y eso, según confirmaron ayer varias fuentes consultadas por este diario, se ha traducido en pérdidas que podrían ascender a varios millones de euros.

Todo comenzó con el incendio de las instalaciones de Faurecia en Abrera, donde se producen los salpicaderos que se ensamblan en los diferentes modelos que se fabrican en la planta de Seat. Al producir bajo el sistema ‘just in time’ (sistema de fabricación ‘justo a tiempo’, en el que muchas piezas llegan muy poco antes de ser incorporadas a los vehículos, lo que evita problemas de ‘stock’ o almacenamiento), las afecciones a la producción total fueron casi inmediatas. Seat paró el miércoles sus cadenas de montaje –son tres–, lo que obligó a suspender parte de la producción en numerosas empresas de la industria auxiliar, muchas de ellas localizadas en Aragón. Unos 70.000 trabajadores en total se habrían visto afectadas por esta situación.

Una de las compañías aragonesas que más han acusado lo ocurrido ha sido UB Group, que se encarga tanto de la calidad del proveedor en la propia planta de Seat en Martorell como de la secuenciación de los asientos que fabrica Lear Corporation para los modelos que ensambla la factoría de la marca española de Volkswagen. Fuentes de la dirección de UB Group reconocieron ayer las repercusiones económicas negativas que esto le genera, ya que «los días que no produces, no cobras», mientras que los cerca de 100 trabajadores que tiene ahí seguirán cobrando sus sueldos.

Fuentes de Seat indicaron que aún está por definir qué indemnizaciones habría que pagar como consecuencia del parón que el incendio en la factoría de Faurecia en Abrera ha generado. «Habrá que saber las causas del incendio para determinar la responsabilidad que corresponden a cada uno, qué cubre el seguro y qué no, etc.», señalaron.

Desde Seat destacaron, en todo caso, que ayer mismo se reanudara la producción en la línea 1 de Martorell, donde se ensamblan los modelos Ibiza y Arona, lo que representa la mitad del total de lo coches que se fabrican en la planta (1.100 de 2.200 al día). Y esto fue posible, indicaron, porque Faurecia pudo recuperar parcialmente su producción en Abrera. Las líneas de montaje 2 y 3, por las que pasan el Seat León y el Audi A1, siguen paradas al menos hasta el viernes, día en el que se decidirá si puede reanudarse también la producción de estos modelos.

Otra empresa aragonesa que ha resultado muy afectada por la paralización de la factoría de Seat es el grupo Sesé, que cuenta con instalaciones precisamente en Abrera, en la que trabaja fundamentalmente para la filial de Volkswagen. Desde Sesé se reconoció que la actividad de su planta catalana tuvo que suspenderse por el parón de Seat. La firma zaragozana realiza actividades logísticas e industriales para esta factoría y han sido unos 900 sus trabajadores afectados por esta situación.

En las plantas aragonesas de Faurecia (tiene una en Tarazona y otra en Pedrola) las consecuencias del incendio registrado en la factoría de salpicaderos de esta compañía francesa en Abrera se han reducido al envío desde el centro turiasonense a Barcelona de personal de apoyo.

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