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Un negocio que se cuenta en femenino

En pleno crecimiento, Plásticos Ascaso duplica sus beneficios tras invertir en maquinaria e instalaciones

PLASTICOS ASCASO / 27-09-2019 / FOTOS: FRANCISCO JIMENEZ [[[FOTOGRAFOS]]]
María del Mar Triguero, propietaria de Plásticos Ascaso, en su fábrica.
Francisco Jiménez

Mujer de armas tomar, hace ya casi seis años que, tras fallecer su marido de forma repentina, María del Mar Triguero tuvo que coger las riendas de Plásticos Ascaso, la empresa que fundó su suegro en 1975. Desde entonces la compañía ha sufrido un cambio considerable. "Aprendí sin querer gracias a mi marido y no me asustó hacerme cargo, aposté por el negocio y decidí que iba a funcionar", explica. Sin saber siquiera conducir, Triguero no dudó en apuntarse a una academia y se enfrentó con entereza al reto que supone dirigir una empresa. Aunque, eso sí, siempre ayudada del resto del equipo ya que, asegura, "somos como una familia".

En total, la empresa, ubicada en el polígono de La Puebla de Alfindén, cuenta con 14 trabajadores y funciona a tres turnos durante todo el día. Hace cinco años solo daba empleo a siete personas en horario de mañana. Igual que la plantilla, los ingresos también se han duplicado. En el último año Plásticos Ascaso facturó más de un millón de euros.

Su propietaria cree que la clave de este éxito se basa en la inversión, ya que "gracias a eso somos competitivos". La empresa, dedicada al sistema de inyección de plástico, ha modernizado su maquinaria al tiempo que apostaba por ampliar sus instalaciones.

Gestionada enteramente por mujeres, Plásticos Ascaso fabrica especialmente útiles para hostelería, pero también pequeños componentes industriales y piezas para diferentes sectores como la jardinería, la construcción, la agricultura o el sector del automóvil. Posteriormente estos productos son comercializados por otras empresas o multinacionales españolas que exportan por distintos puntos del país y del resto del mundo.

Además, están inmersos en la preparación de un proyecto para la gestión de residuos plásticos, y, según explica Begoña Etayo, una de las responsables de administración, la idea es "empezar limpiando las playas de plástico, con ayuda de otras empresas y de entidades sin ánimo de lucro, reciclar lo que podamos y el resto enviarlo a una planta".

De cara al futuro, Triguero confía en "seguir creciendo con ilusión y afrontando todos los retos que se presenten". Echando la vista atrás, se muestra orgullosa de lo conseguido hasta el momento. "Creo que he demostrado una valentía que no sabía que tenía, al final la gente valiente es la que continúa hacia delante", resume la directora de Plásticos Ascaso.

Pero hay algo más. Para Triguero, es muy importante que quien dirija una empresa este dispuesto a mancharse las manos. Ella, lo tiene claro: "hay que luchar".

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