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Bosal invertirá 4 millones en su planta de Pedrola en proyectos para Volkswagen, Volvo y Skoda

El nuevo plan industrial de la empresa permite mantener los 160 empleos que estaban en riesgo tras la pérdida del Corsa.

Imagen de la planta de Bosal en Chequia
Imagen de la planta de Bosal en República Checa.

La planta de Bosal en Pedrola ya tiene un plan industrial que le va a permitir el mantenimiento de la carga de trabajo y, por lo tanto, del empleo, que se vio amenazado por la pérdida de la contrata del tubo de escape del nuevo Corsa el año pasado. Según ha podido saber este diario, el pacto de indemnizaciones acordado con la plantilla en mayo de ese año no va a tener que utilizarse, al haber conseguido la dirección de la empresa traer volumen suficiente hasta 2023 para el relanzamiento de la planta.

De hecho, fuentes del sector concretaron que se están acometiendo ya inversiones de 4 millones en nueva maquinaria y utillajes para adaptar la fábrica a los nuevos proyectos. El grueso de los mismos se centra en Volkswagen, fabricante para el que harán una parte del tubo de escape para un nuevo modelo con motor de gasolina TSI y otra pieza, a partir de julio de este año, asumiendo parte del volumen de la planta de Bosal en la República Checa, que está llena, y no puede hacer más. Esa ampliación de volumen lo asumirá la planta de Pedrola, que ya está preparándose para todos estos proyectos y también, aunque en menor volumen, para Skoda desde principios de año, ya que en junio está previsto empezar a producir el tubo de escape para el nuevo modelo de esta marca, según anticiparon fuentes bien informadas del sector de automoción en Aragón.

El plan industrial de Bosal, que hará que este 2019 sea intensivo en trabajo incorpora también como cliente a Volvo para el que harán dos tubos de escape, uno para el vehículo que lanza ya en noviembre de este año y otro cuyo lanzamiento está previsto a lo largo del primer trimestre de 2020.

El tubo de escape del nuevo Corsa, contrato que tenía firmado Bosal con General Motors pero que perdió al hacerse PSA, en agosto de 2017, con la propiedad de Opel, suponía más del 50% de la cifra de facturación de esta auxiliar monoproducto y si esa carga de trabajo no se hubiera ganado por otro lado, hubiera supuesto una herida de muerte para esta planta que lleva implantada en el polígono El Pradillo de Pedrola desde 1991.

Afortunadamente, explicaron las mismas fuentes, Bosal ya tiene el plan industrial que le reclamaba el comité de empresa para poder continuar con la actividad. La semana pasada hubo una reunión de Bosal en Bélgica y se decidió inyectar nueva vida a la planta de Pedrola con estos proyectos tras haberse roto su columna vertebral el pasado año al perder el Corsa. Una decisión de Opel PSA que hizo que la dirección de Bosal acordase también en noviembre de 2018 con los representantes de sus trabajadores una rebaja salarial como acicate para conseguir los proyectos que ahora están encima de la mesa y que se han comunicado de modo informal al comité.

Entre el sector se hablaba también de la posibilidad de que representantes de la multinacional Bosal, con sedes en Bélgica y Holanda, vengan en las próximas semanas a la planta de Pedrola para confirmar y comunicar oficialmente que hay carga de trabajo para los próximos años y que se va a mantener el empleo gracias a los proyectos para el Grupo Volkswagen, Volvo y Skoda.

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