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Europa entierra su 'tasa Google' por el 'no' de Irlanda y los países nórdicos y se entrega a la OCDE

Renuncia a valorar un gravamen comunitario hasta 2021 mientras espera al organismo internacional; un viraje que España considera "decepcionante".

El pleno del Parlamento Europeo reclamó este jueves en una resolución pactada por varios grupos políticos del hemiciclo la ilegalización.
El Parlamento Europeo.

Ni la implicación de la Comisión Europea y el Parlamento ni el empeño de más de una docena de países del club ni la propuesta conjunta que Francia y Alemania han ido rebajando poco a poco desde el pasado diciembre para acercar posiciones. Nada ha conseguido levantar el veto de Irlanda, Suecia, Dinamarca y también Finlandia -hasta ahora se movía en terreno indefinido-, a un impuesto común a las multinacionales digitales que acumula tropiezos en Bruselas desde hace más de un año. Lo que en España se conoce como 'tasa Google' y en Francia responde a las iniciales Gafa (Google, Alphabet, Facebook y Amazon) no permeará en una reglamentación comunitaria.

No, al menos, hasta que se formule una solución a nivel global, en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), sobre la que se trabaja desde hace meses y cuyo desenlace podría dilatarse mucho tiempo. Hasta dos años. Así que el debate se frustra en Europa y solo se reabriría "si a finales de 2020" no ha hay nada concreto del organismo internacional, precisó Eugen Teodorovici, responsable de Finanzas de Rumanía, el país que ostenta la presidencia de turno de la UE.

La unanimidad que requiere este acuerdo en el seno de los Veintiocho parece inalcanzable. Así viene siendo desde el minuto uno de la negociación. Y este martes el rechazo de Irlanda, Suecia o Dinamarca, territorios fiscales 'acogedores' para los colosos de Internet ha terminado por enterrarlo, con una última estocada finlandesa. Su ministro Petteri Orpo lo advertía antes incluso de a hablar en la reunión del Ecofin: "Mi parlamento está en contra de la tasa digital porque tenemos la misma (tasa) para todas las empresas. No se distingue entre los clientes que tienen unas y otras compañías".

Y eso que sobre la mesa estaba un plan más que descafeinado. La propuesta original de la Comisión abogaba por un gravamen del 3% a la publicidad 'on line', los servicios de intermediación y a los ingresos procedentes de la venta de datos. La fórmula fue abrazada desde el principio por España, Francia y Alemania, pero ir sumando más adeptos (Italia, Bélgica, Austria, Portugal, Grecia, Bulgaria, Polonia, Reino Unido, Luxemburgo, Letonia, Eslovenia, Eslovaquia, Rumanía y Hungría).

Ni a la publicidad

Al debate de este martes se acudía con una versión simplificada: aplicar la carga impositiva solo a la publicidad. Pero ni así se logró convencer a Dublín y a las tres capitales nórdicas. Ni tan siquiera habrá trabajo preparatorio; la opción de que Europa tejiera al menos una normativa este año, aun cuando no entrara en vigor hasta la resolución de la OCDE, también se anula.

Un desenlace "francamente decepcionante" para España cuya 'tasa Google' (con la que calculaba recaudar hasta 1.200 millones de euros) quedó formalmente desactivada cuando el proyecto presupuestario de PSOE y Podemos fue tumbado en el Congreso. Pero Calviño insistió en que se retomará si Pedro Sánchez gana y forma gobierno. "Se seguirá adelante con el proyecto de una tasa digital". El gravamen queda a la discreción de cada país (Francia, Italia, Reino Unido o_Alemania... también caminarán por su cuenta).

Porque todos los esfuerzos como bloque se dirigirán a colaborar con la OCDE. Desde la óptica de la comisión "ya es un paso adelante; significa que hay concienciación", se conformó el titular de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici. La decepción le consumía por dentro: sin la 'tasa Google' se esfuman (como poco) 5.000 millones anuales de recaudación en la UE.

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