Despliega el menú
Economía

automoción

Opel reivindica a la fundadora de su primera fábrica

Sophie Opel puso en marcha, a finales del siglo XIX, la primera planta que produjo automóviles en serie en Alemania. 

16093_Sophie Opel, Weihnachten 1911
Sophiel Opel, la fundadora de Opel.
Opel

Opel su suma al carro (o al coche, en este caso) de las celebraciones por el Día de la Mujer, que como cada año se celebra este 8 de marzo. Y lo ha hecho recordando que detrás del gigante de la automoción hubo una mujer: Sophie Opel, toda una pionera de la industria automotriz europea, que fundó la primera fábrica en Alemania que produjo automóviles en serie.

Tras contraer matrimonio con Adam Opel, en 1868, Sophie Marie Scheller (1840-1913) decidió sumarse a los esfuerzos de su marido por sacar adelante una pequeña factoría en la que se fabricaban máquinas de coser y bicicletas. Aportando una inversión de 10.000 marcos, una suma astronómica procedente de un premio de la lotería conseguido por su padre, dio pie a la compra de una máquina de vapor que permitió a la joven empresa poner en marcha su producción.

16075_Zeichnung Sophie und Adam Opel (1868)
Un retrato de Sophie y Adam Opel de 1868.
Opel

Así, ya con el apellido de su esposo, Sophie Opel se convirtió en una de las primeras y más activas empresarias industriales de Alemania, al frente de una empresa que consiguió liderar el mercado de las máquinas de coser en Europa con una producción de 2.000 unidades anuales.

Tras el fallecimiento de Adam (1895), la conocida como ‘Mamá Opel’ fue la encargada, con la ayuda de sus hermanas Dorothée y Elisa, de sacar adelante las obras de Rüsselsheim, hasta completar su transformación en una moderna fábrica para producir automóviles Sistema Lutzman con patente de Opel que acabaría triunfando en toda Europa y convirtiendo a Opel en una marca reconocida en todo el mundo. "Una mujer fuerte, emprendedora y enérgica que expandió la marca hacia una nueva era", señala la empresa.

Sophie, convertida ya en la mayor accionista y cabeza de la compañía, que al filo del siglo XX contaba ya con más de mil empleados, tuvo también tiempo de inculcar su espíritu emprendedor a sus cinco hijos, Carl, Wilhelm, Heinrich, Friedrich y Ludwig, que acabarían tomando las riendas de los negocios familiares y convirtiendo el sueño de su madre en una realidad.

Sophie Opel murió el 30 de octubre de 1913 en Rüsselsheim y su ataúd fue transportado por toda la planta como homenaje de sus empleados.

Etiquetas
Comentarios