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Economía

Agroalimentación

Cooperativa Niño Jesús celebra sus 40 años con nueva inversión y novedosos cultivos

La sociedad, situada en la localidad zaragozana de Aniñón, amplia sus instalaciones y ensaya la producción de espárrago verde

Cooperativa Aniñón
Jesús Abad, gerente de la cooperativa Niño Jesús de Aninón, explica el plan de expansión de la sociedad.
Gabi Orte/Chilindrón

Aunque algunos de sus olivos, sus viñedos o sus frutales han cumplido sobradamente el centenar de años, la cooperativa Niño Jesús situada en la localidad zaragozana de Aniñón celebra los 40 años que han pasado desde que inició su actividad allá en 1979 y que la ha convertido en la única empresa de estas características que dispone de bodega, almazara, fruta de hueso y de pepita (tanto para industria como para mercado) y frutos secos, que cultiva en alta montaña en pleno corazón de la provincia de Zaragoza.

La cooperativa, que a lo largo de su trayectoria ha crecido en producción, ha abierto nuevos canales de comercialización (sobre todo a través de grandes cadenas de distribución) y se ha lanzado a la exportación, mira ahora hacia el futuro con nuevas inversiones e innovadores cultivos.

Para ello, su asamblea general ha dado el visto bueno a "un proyecto en el que llevábamos trabajando desde hace dos años”, ha explicado este jueves su gerente Jesús Abad. La cooperativa, que integran unos 200 socios que aglutinan aproximadamente 1.500 hectáreas, invertirá 1,5 millones de euros en la construcción de una nueva nave de 1.480 metros cuadrados y 8 metros de altura que albergará la embotelladora y las nuevas y ampliadas zonas de recepción y frío para la fruta. Además se adquirirá nueva maquinaria de selección y confección de fruta, así como equipos para la clasificación de la cereza. “El proyecto implica el traslado de la tienda y las oficinas a unos nuevos módulos porque vamos a construir unas calles para la circulación de los toros de carga”, explicó Abad.

Además, la empresa encara su futuro con la vista puesta en nuevos cultivos. De hecho, la cooperativa Niño Jesús está inmersa en un proyecto de investigación que tiene como protagonista el cultivo de espárrago verde para disponer de producción en verano e incluso pasada la época estival, precisamente “cuando se ha terminado la recolección en las tradicionales zonas productoras y es necesario recurrir a la importación”, ha detallado el gerente.

De momento, se han sembrado seis hectáreas de las que este año se podrán cosechar 18.000 kilos. La previsión es que en dos campañas se alcance un volumen de 60.000 kilos y además “tendríamos ya datos para poder lanzarnos a la plantación en 30 hectáreas más”, ha detallado Abad.

En este futuro, la cooperativa de Aniñón no estará sola. Caminará de la mano de Guadalquivir de Exportación, un gigante hortofrutícola, en cuya OPFH (Organización de Productores de Frutas y Hortalizas) quedará integrada la sociedad aragonesa. Niño Jesús recibirá de forma adelantada fondos operativos que destinará a la inversión, así como maquinaria que está empresa puede cederle de forma indefinida. La empresa andaluza, por su parte, “ganará un operador”, ha explicado Abad, con el que puede investigar el cultivo de espárrago en zona de montaña y, de paso, ir asomándose hacia el norte de España.

Vid, olivo y frutales

Cooperativa Niño Jesús cuenta con 25.000 olivos (de los que 10.000 son centenarios) con los que se elaboran unos 100.000 kilos de aceite. Su marca Oleva se produce con “una exquisita mezcla de una cuidada selección de aceitunas” y se destina al mercado gourmet.

La altitud a la que se encuentran sus frutales les permite tener producción de melocotón desde finales de julio hasta terminado el mes de septiembre, una cosecha que este año comenzará a viajar al mercado chino. Sus cerezas, las más tardías de Aragón, no solo tienen como destino el mercado en fresco. Más de la mitad de su producción termina dentro de bombones, se convierte en mermeladas, en licor de cerezas o como guindas de coctelería de las marcas industriales más conocidas del mercado.

Y sus vinos (cinco referencias Figaro, Las Capas, 1428, Rubus y Estecillo), de los que se exporta el 50% de la producción, llegan a mercados de todo el mundo, entre ellos Aruba, y comienzan a entrar ahora en China. También cuentan con almendros, de los que obtienen al año unos 400.000 kilos de almendros.

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