Despliega el menú
Economía

Imaginarium cierra 2018 de nuevo en negativo

Su director general, Federico Carrillo, sostiene que pese a los riesgos, el Ebitda (beneficios antes de impuestos) de la compañía este 2019 será positivo

El director general de Imaginarium en las instalaciones de Plaza
El director general de Imaginarium en las instalaciones de Plaza
Oliver Duch

2018 ha sido otro año de pérdidas para Imaginarium. Lo reconoce Federico Carrillo, su director general, que mantiene su confianza en que el año en curso, 2019, sea el que marque el cambio de tendencia con un ebitda en positivo. "El flujo de caja operativo sí lo vamos a tener en positivo. Así lo esperamos aunque dependerá del comportamiento de gastos extraordinarios  como por ejemplo un cierre del negocio en Argentina, algo que no implica 'cash', pero que se registra como pérdida de patrimonio".

El directivo explica que "el problema de esta industria juguetera es que los primeros meses del año son negativos: la venta es baja, aunque a final de año remonte. Si fuera lineal estaríamos ya en positivo", avanza.

Este directivo que llegó a Zaragoza a finales de 2017 para tomar las riendas de un negocio lastrado por una deuda insostenible asegura que pese a que el cierre de 2018 sea negativo, lo peor ya ha pasado. "La reestructuración ha terminado: no va a ser necesario que mas gente salga de la empresa", ha aseverado, reconociendo que la mayoría de los despidos han sido objetivos. "El desempeño financiero de la empresa no sostenía los gastos que tenía Imaginarium anteriormente y nos hemos simplificado".

En este sentido, Carrillo descarta que algunos acreedores insten ahora un proceso concursal: "A estas alturas, no lo veo y doy un dato. Hemos pasado de tener un capital de -40 millones (los activos corrientes menos los pasivos corrientes) a situarlo en -3 millones. Teníamos un riesgo importante entonces pero no en este momento cuando hemos arreglado la solvencia con los bancos y los impagos a proveedores".

Esos fueron los objetivos de 2018, recuerda Federico Carrillo: "Cerrar el acuerdo con los bancos y que nos hicieran la quita y afrontar el problema del dinero que debíamos a los proveedores. Nos dedicamos a recuperar su confianza dado que no estaban dispuestos a darnos nuestros moldes hasta que les diéramos muestras de que somos una empresa diferente. Negociamos un total de 123 contratos de arreglos de pago a futuro con calendario establecido y entonces cuando vieron que estabámos empezando a pagar accedieron a vendernos producto, pero casi adelantándoles la mitad de pago". No obstante, añade Carrillo, aunque no tenían suficiente producto en sus tiendas, lo que hicieron "fue mantener abiertas la mayor cantidad posible para ahora, solucionado el problema de falta de inventario, volver a vender".

Eso sí, reconoce el director general de la compañía, "el perfil de riesgo es muchísimo menor". "Lo que nos puede pasar", explica es que "no vendamos y entonces tendremos un problema". Sobre la posibilidad de que el grupo inversor que vino al rescate de la juguetera aragonesa pueda inyectar más dinero en Imaginarium, Federico Carrillo pone el acento en que ya han puesto 15,3 millones (más de 8 de entrada y más de 6,8 millones para cubrir las perdidas durante 2018". Lo que les gustaría, confiesa, es atraer inversionistas a la empresa, aunque el MAB (Mercado Alternativo Bursátil) no les resulte  de utilidad alguna. "Lo último que hemos publicado como hecho relevante es que hemos cambiado de proveedor de liquidez. Ahora es GVC Gaesco Beka". A la larga, admite, les gustaría dejar este mercado pero en la actualidad, "la ultima prioridad que tiene la empresa es invertir en la compra de sus propias acciones sino en otras cosas que le dan más valor".

El ejecutivo que asumió el reto de devolver la rentabilidad a Imaginarium no tira la toalla pese a haber adelgazado la compañía a menos de la mitad con las 130 tiendas que le quedan y poco más de 350 trabajadores. "La marca es muy fuerte: el mundo perdería muchísimo si Imaginarium desaparece".

Etiquetas
Comentarios